DESDE EL GUINIGUADA

 

EL SÉPTIMO DE CIELO

 

Félix M. Arencibia

 

   Nuestras islas ya se visten con un lindo traje verde intenso que nos evocan añejas maguas juveniles. Entretanto, Doramas Martín observa extasiado a través de la ventana los parajes invernales, medita sobre el último libro de Rosario Valcárcel  titulado “El séptimo cielo”. Quiere comentarlo en un correo con su amiga maestra Acerina Morera, natural de la isla de La Palma. Hola Acerina:

 

   Me imagino estarás disfrutando de las bellezas alimentadas por las primeras lluvias en nuestra hermosa Isla Verde. Bueno, quería hablarte del último libro de Rosario Valcárcel. Se trata de un interesante y bello texto que tiene como tema central el deseo erótico. No es fácil trabajar este tema, te puedes quedar corto y no llegar a profundizar en el verdadero deseo o caer en lo fácil de una descripción vulgar. Para lo último ya están las películas del género, la literatura tiene que ir siempre más allá. Creo honestamente que se ha acercado bastante más al equilibrio que en el anterior “Del amor y las pasiones”.

 

   Querida Acerina, el libro de Rosario combina cierta aparente cándida  espontaneidad con el cuidado en las formas literarias. Su escritura, por momentos, se acerca a la mística de la prosa poética: “La isla es un círculo titánico lleno de escondites, valles y hondonadas”.  La ambientación la sitúa la autora en los diferentes lugares de nuestro Archipiélago y en distintos escenarios de sus experiencias viajeras: Londres, Cracovia… En su “Séptimo cielo”, la autora agudiza todos los sentidos para aproximarse al deseo: sabores, olores, colores, sonidos… “Ocres, rojos, negros, tenían algo de música…”. En dicha obra también nuestra naturaleza se acuesta con el deseo en el mismo lecho que los amantes: “El deseo fluía entre los dos, se aventuraba en su… El mar de lava estaba allí mismo, casi podía tocarlo…”.

 

   El narrador escarba ante sus aventuras sexuales y amorosas en sus miedos incrustados en el alter ego y alimentados por las represiones de la dictadura franquista en alianza con la iglesia. Esta última tuvo un papel destacado en la  inoculación de culpabilidades y traumas sexuales, que se van superando, pero que a veces siguen ahí acechantes. Así en estas frases se manifiesta el miedo, las dudas:”…la prevención de las enfermedades, los celos; lo peor eran los celos…”. El tema de las la religión y los sentimientos de pecado me retrotrae a la lectura de “Retrato del artista adolescente”, del irlandés James Joyce. En uno de sus pasajes se dice: “Y sin embargo la eternidad no tenía fin. Estaba en pecado mortal…”.  También en la “Lolita” de Wladimir Nabocov se muestra la culpabilidad del deseo enfermizo del protagonista por una adolescente.

 

   Rosario Valcárcel nació en Las Palmas de Gran Canaria, ejerció durante 29 años el magisterio. Ha publicado: “La Peña la Vieja y otros relatos”, “Del amor y otras pasiones, del que el escritor Alberto Omar dice: “La autora establece que el sexo es la mejor defensa contra la muerte y la depresión.”

 

http://doramas1924.blogspot.com

 

─ “…el libro de Rosario combina cierta aparente cándida espontaneidad con el cuidado de las formas literarias. Su escritura por momentos se acerca a la mística de la prosa poética.”