Hagamos las cosas
sencillas y seremos libres
Néstor Martínez
Nadie
en este mundo rechaza las cosas útiles. Pero, si no se entiende, todos los problemas
se solucionarán igual: si todos los coches, los aviones y los trenes del mundo
serán quemados, va a ser muy difícil trasladarse y usar el petróleo. Y, de
todos modos, dentro de 20 años todo el uranio, el gas y el petróleo se
agotarán. No es tan difícil de entender.
Se
quiere seguir acelerando los traslados de personas, materias primas y productos
de un punto a otro del planeta suponiendo que de esta manera las cosas mejoren,
mientras que todo se va agotando, la destrucción avanza y hace falta utilizar a
los ejércitos cada vez más.
Intentar
ver, en cambio, un mundo ipertecnológico hecho por
millones de mundos conectados muy rápidos a nivel de informaciones, pero muy
lentos en lo que atañe a los traslados de mercancías y personas. Un mundo en el
que los medios de transportes son barcos y cochecitos ecológicos que van a
50km/h usados sólo para ir de vacaciones y unos restos de trenes, buques y
aviones para transportes excepcionales o emergencias. Un mundo a medida de niño
contra un mundo a medida de coches, jets,
rascacielos, deshechos radioactivos, túneles, trenes de altísima velocidad y
ejércitos.
El
medio ambiente en que vivimos, nuestro cuerpo y nuestra mente tienen sus límites
y es obvio que haya que construir el mundo según dichos límites y no según los
de los instrumentos que conseguimos crear, ¿se entiende? ¿No? Convirtiendo la
sociedad en algo cada vez más complejo, sólo ordenadores cada vez más potentes
podrán controlarla. Cada vez más los seres humanos serán gobernados por robots
pensantes con capacidades muy mayores que las nuestras y no necesitarán nuestra
ayuda y, por consiguiente, nos eliminarán. Los soldados serán substituido por
robots que tendrán que mantener el orden público y enfrentarse a las provincias
rebeldes. Luego estos robots armados y pensantes serán utilizados por doquier y
finalmente tomarán las riendas y nos eliminarán.
Sin
embargo no hay que ponerle pegas a la tecnología, pero sí hay que fijar un límite
al poder de los ordenadores. Creemos que hay que hacer una
extensiones para ordenadores del tamaño más o menos de una nevera, al
igual que unas “impresoras” capaces de reproducir los objetos pinchando la
tecla “imprimir” del objeto que se quiere reproducir. No se deben trasladar de
una parte a otra del mundo las materias primas o los productos. Hay que
utilizar siempre los mismos materiales
reciclados, biomasas o fibras vegetales y producir lo que necesitamos
mediante una “imprimeobjetos”.
Ciudades
de 10-
¿Crees
que va a ser posible por mucho tiempo que centenares de millones de personas,
para sobrevivir, acepten la explotación, la sumisión o un sueldo insuficiente
para satisfacer los vicios o los caprichos de los pocos insatisfechos crónicos?
¿Y quién va a comprar los productos que se trasladan inútilmente de un punto a
otro del planeta si, para disminuir los costes, se siguen bajando los sueldos
y, por consiguiente, se sigue reduciendo el número de las personas con poder de
adquisición? Y si ya nadie quiere hacer algunos curros,
¿no sería mejor crear el servicio civil obligatorio y pagado un mes cada año y
compartirlo entre todos? Hagamos las cosas sencillas y seremos libres.
¡Organicémonos de una manera simple, a medida de niño! ¡Por favor, qué la vida
sea sencilla y accesible para todo el mundo!
¿No?
Ya que la extinción de masa avanza sin parar, ¿tal vez sea mejor armarse y cabrearse para el comienzo del gran choque final “todos
contra todos” por el último trozo de pan, la última gota de petróleo, el último
sueldo fijo?
Creemos
que, sin prisa ni violencia, sino con inteligencia y determinación, hace falta
luchar abiertamente contra las visiones ideológicas del mundo por la conquista
de la deseada, justa y merecida libertad. Hay que explicarlo y volver a
explicarlo a todo el mundo, ¡alegre y científicamente! Basta ya con la
propaganda, con el progreso sin límites, basta ya con la guerra, basta ya con
las ideologías, basta ya con la destrucción del planeta, basta ya con los
transportes inútiles, con la explotación, basta ya con la pobreza,
basta ya con la violencia:
¡libertad! Adelante, es la hora ya, simplifiquemos el mundo, hagámolo más accesible, ¡incluso para nuestros
enemigos! ¡Libertad
para todo el mundo!
Los combustibles se agotan y su precio
en alza imparable
El
barril de crudo de Texas cerró hoy a 96,62 dólares en Nueva York, tras avanzar
0,65 dólares en una sesión marcada por el asesinato de la líder opositora
paquistaní Benazir Bhutto y
una fuerte caída semanal de las reservas de petróleo en Estados Unidos.
http://www.elcomercio.com/noticiaEC.asp?id_noticia=160493&id_seccion=6
Nueva York, EFE
El
barril de crudo de Texas cerró hoy a 96,62 dólares en Nueva York, tras avanzar 0,65
dólares en una sesión marcada por el asesinato de la líder opositora paquistaní
Benazir Bhutto y una fuerte
caída semanal de las reservas de petróleo en Estados Unidos.
Ambos
factores presionaron al alza los contratos de futuro del petróleo de Texas que
llegaron a cambiarse durante la sesión por 97,79 dólares por barril, tan sólo
un dólar y medio menos que el máximo histórico jamás alcanzado en el mercado
neoyorquino.
Como
cada jueves, el Departamento de Energía de EE.UU. informó hoy del nivel de
existencias de crudo y carburantes en el país y, en esta ocasión, anunció una
caída en 3,3 millones de barriles de las reservas de crudo (frente al millón
previsto por los expertos), que se quedaron en 293,6 millones.
Ese
es el nivel más bajo desde enero de 2005 y supone una disminución del 1,1 por
ciento en tan solo una semana que coloca a las reservas en "la mitad baja
dentro del promedio" para esta época del año, según el departamento
estadounidense. Aún así, antes de que se anunciaran los datos semanales de las
reservas, el petróleo ya subía ligeramente, empujado por la inquietud que
despertó en los mercados financieros la noticia del asesinato de Bhutto en un atentado terrorista tras pronunciar un mitin
electoral en Pakistán.
Los
inversores interpretaron su muerte como un factor más de desestabilización e
incertidumbre política en Pakistán, así como en el conjunto de la región, lo
que hizo que el precio del barril empezara a subir, pese a haber abierto con
pocos cambios.
Durante
la sesión, el petróleo de Texas se llegó a cambiar muy cerca de los 98 dólares,
ya que a la subida de hoy se suma la del miércoles, primera jornada tras la
pausa navideña.
Ayer
el crudo alcanzó en Nueva York los 95,97 dólares después de que Turquía atacara
objetivos de la guerrilla kurda en el norte de Iraq.
El
máximo histórico jamás alcanzado por los contratos de futuro del petróleo en
Nueva York es de 99,29 dólares, un precio que tocó el pasado 21 de noviembre,
aunque el récord al cierre de una sesión está en los 98,18 dólares a los que
acabó dos días más tarde.
En
línea con lo ocurrido en Nueva York, el crudo Brent
de Londres, de referencia en Europa, acabó en 94,78 dólares, 0,84 dólares más
que al cierre de la jornada anterior.
En
cuanto a los combustibles, los contratos de futuros de gasolina para entrega en
enero acabaron a 2 4962 dólares por galón (
Esa
subida tiene lugar después de que el Departamento de Energía detallara que las
reservas de gasolina subieron en 700 000 barriles (un 0,3 por ciento) y se
situaron en 205,9 millones, frente a los 205,2 millones de la semana
precedente.
Los
contratos de gasóleo de calefacción para ese mismo mes también subieron 3,91
centavos y acabaron cambiándose a 2,6803 dólares por galón, después de que se
supiera que sus reservas bajaron en 2,8 millones de barriles (2,2 por ciento),
hasta los 126,6 millones de barriles.
Por
su parte, los de gas natural cayeron cerca de 1,3 centavos, para terminar la
sesión en 7,172 dólares por cada mil pies cúbicos.