Silbo sinfónico
Casimiro Curbelo
El silbo sonó esta semana como nunca y es que nunca
antes había formado parte de una composición sinfónica ni se había integrado en
una obra como si de un instrumento más se tratara. Cuatro silbadores y el
maestro Eugenio Darias se sumaron en el Auditorio
Insular de La Gomera
a la plantilla de la
Orquesta Sinfónica de Las Palmas, para entre todos lograr que
el día grande de las Jornadas Colombinas que celebra la Isla fuera más grande de lo
habitual.
La unión fue todo un acierto y es que, como dijo la compositora Laura Vega, el
singular lenguaje gomero tiene un gran potencial musical. "Hay
futuro", afirmó y sus palabras recibieron el respaldo del director de la Orquesta Sinfónica
de Las Palmas, Antonio Melián; el director de la
interpretación, Gregorio Gutiérrez, y la coordinadora del proyecto y
catedrática de Las Palmas, Alejandra San Juan. Autoridades regionales,
insulares y municipales, vecinos de la
Isla y público en general aplaudieron también la iniciativa,
que rinde homenaje al silbo y constituye una aportación sin igual a su
reconocimiento mundial.
La obra, que lleva por título Imágenes de una isla, adquiere relieve a
través de aspectos extramusicales que definen La Gomera, como son los versos
de Pedro García Cabrera, la leyenda de Gara y Jonay, el romancero o las chácaras y el tambor, elementos
característicos de nuestro folclore insular. Quizás por eso resulta tan cercana
al pueblo y tal vez en ello esté la clave del éxito de esta novedosa
composición, que se articula en seis movimientos, y que se enriquece con el
silbo de Eugenio Darias y los jóvenes gomeros Ayoze, María, Estefanía y Carlota.
El estreno de esta semana se completó con una versión de 1915 del Amor
Brujo, de Manuel de Falla, que también tiene tintes étnicos y en la que
destacó la voz de la cantaora gitana Ginesa
Gutiérrez. En total, fueron cerca de dos horas de sonidos para regalar los
oídos, que volverán a sonar la próxima semana en el Auditorio Alfredo Kraus de Las Palmas, donde con toda probabilidad la fuerza
y la musicalidad del silbo gomero volverá a sobresalir.
El Cabildo de La Gomera,
empeñado en difundir el silbo que los isleños hemos sabido conservar generación
tras generación desde tiempos prehispánicos, encargó la realización de la pieza
que, sin lugar a dudas, nos ayudará a que el que constituye una de nuestras más
claras señas de identidad suene con fuerza más allá de nuestras fronteras.
Hemos dado, por tanto, un paso importante en el camino que debe culminar con la
declaración de Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad, un
reconocimiento de la Unesco que está en trámites y que comenzó
con la declaración institucional de la Corporación insular, que más tarde hizo suya el
Gobierno de Canarias y luego respaldó el Ejecutivo nacional.
Hoy, cuando cada vez son más fuertes los ecos de una posible crisis turística,
se hace más necesario que nunca potenciar las singularidades que nos permitan
destacar en el mercado internacional. La Gomera lo tiene claro y es por ello también que
trata de impulsar el conocimiento del silbo, sin lugar a dudas, uno de nuestros
grandes aliados, igual que lo es el conjunto de nuestro legado arquitectónico,
arqueológico y etnográfico, tres valores que se fundirán en una Ruta Cultural
Insular, y en la que el singular lenguaje tendrá un lugar destacado.
Las Jornadas Colombinas, que conmemoran la partida de Cristóbal Colón desde La Gomera rumbo a América y
recuerdan la participación insular en el descubrimiento, también han permitido
avanzar en este segundo aspecto, pues han sido el marco para la inauguración
del Archivo General Insular, que supondrá un antes y un después en la
conservación y la promulgación de nuestra historia y que, además, añade al
valor de los documentos que guarda la riqueza de un edificio del último tercio
del siglo XVIII.
El Archivo General Insular forma ya parte de una Red Museística de La Gomera, en el que también
se integra el Museo Arqueológico, ubicado en San Sebastián; el Museo
Etnográfico de Hermigua; la Casa
de José Aguiar, que ya ha sido adquirida por la Corporación insular y
se rehabilitará en Agulo para convertirse en centro
de producción artística, o la
Casa Museo de Pedro García Cabrera, en Vallehermoso, además
de la Biblioteca
Insular, que pretendemos habilitar en la Casa de los Bencomo, otro de
los inmuebles destacados de nuestro patrimonio arquitectónico.
Se trata, en definitiva, de un plan muy bien definido, que se vincula también a
las infraestructuras hoteleras rurales distribuidas por toda la geografía
insular y que, adornado por los tesoros naturales que guarda La Gomera, constituye una base
perfecta para ser coronada por el silbo, a partir de ahora silbo sinfónico,
para asegurar el progreso y la calidad de vida a la que todos aspiramos. Las
líneas están trazadas; la apuesta del Gobierno insular es clara, y abogaremos,
además, por el respaldo que corresponde por parte del Ejecutivo regional, para
entre todos alcanzar nuestra meta.
* Casimiro Curbelo es presidente del Cabildo de La Gomera y diputado
autonómico.