Sin tetas nunca hubo paraÍso
Samuel
Acosta
Muchos nos hemos hecho eco de las últimas
declaraciones del presidente del cabildo herreño Tomas Padrón, hace algunos
días. El Hierro dormía monárquica y despertaba republicana. Si ya fueron
sobresaltos para este tranquilo pueblo el resultado de las últimas elecciones
al senado, este último "grito soberanista" también
trascendería.
Tal ha sido el impacto, que en algunos lugares de
encuentro de la isla no se habla de otra cosa: ¡Ahora somos bimbaches, que
disparate! ¡A ponernos zaleas y a criar cabras! ¡A vivir en las cuevas!, ¡a
caminar descalzos! ¡Qué miedo! Pero la cosa no queda ahí: dice el sabio
Tomas (mas por diablo que por viejo) que tendremos que emigrar, y
posiblemente, al África continental.
Parte de este pueblo empieza a reaccionar de
manera enérgica contra las políticas caciquiles de
"Papa Tomas". La frustración de una gran parte de esta sociedad
insular que votó por el cambio político es patente, y esto supone un acumulo
importante de tensiones.
Se habla del "senador arepa" o el senador
por "Maiquetía" y mas actualmente de un "Tomás Padrón, Gran Bimbache de la
república independiente de Hero o Esero".
Empieza la fiesta y aparece una caricatura de Tomas Padrón ataviado con tamarcos, una bandera canaria y la cabra, siendo este
ultimo componente la guinda del "bimbachismo
profundo".
Razón tienen algunos políticos de
clasificar esta tendencia soberanista de aberración y disparate si valoramos
las pésimas políticas de Coalición Canaria, ya que ahora somos más
dependientes del estado y menos soberanos que nunca. Sin olvidar que ha
sido esta la voluntad de coalición canaria y PP, junto al desmantelamiento de
la soberanía alimentaria y el desarrollo sostenible de nuestra tierra. No sólo
nos han convertido en trabajadores precarios del sector servicios, sino también
en colchón del desempleo de otras comunidades del Estado español.
Ahora bien, una cosa es reivindicar lo que
se cree justo para la sociedad insular que pide un cambio político, o bien
rechazar o defender una propuesta soberanista según convenga, y otra muy
diferente es rasgarse las vestiduras cuando se toca la identidad del pueblo
herreño.
De repente algunos ven la designación bimbaches
a los habitantes de la isla de El Hierro como despectivo y llaman bimbachismo al fomento de la cultura insular, todo
desde una visión etnocentrista europea. Y esto no es nuevo. Hace varios años,
en la presentación del libro "El Julan", su
autor D. Mauro S. Hernández hacía la siguiente consideración: […] cuando
hablo de los habitantes de la isla de El Hierro antes de la conquista, me
gusta decir "antiguos herreños", pues al final también eran herreños
y lo de bimbaches suena despectivo […]. Si profundizamos en las
Datas de Tenerife encontraremos el mismo desprecio al pueblo guanche, a los
gomeros, canarios, negros, moriscos, judíos y a los alzados, cualquiera que sea
su origen.
Los rabonegros,
los magos del campo, los benijeros, los
pastores… siempre fueron diana de las frustraciones de las sociedades caciquiles coloniales, sobre todo cuando éstos no se
sometían a su justicia. Jueces de esta condición tenemos a Volviere,
escritor anticlerical, abogado de la tolerancia y de la razón: […] los
negros son inferiores a los europeos, pero superiores a los monos […], David
Hume, entendido en entendimiento humano: […] el
negro puede desarrollar ciertas habilidades propias de las personas, como el
loro consigue hablar algunas palabras […] Etinne
Serres, sabio en anatomía: […]los negros están
condenados a ser primitivos, por que tienen poca distancia entre el ombligo y
el pene […] Francis Galton,
padre de la eugenesia, método científico para impedir la propagación de los
ineptos: […] Un cocodrilo jamás podrá ser gacela, ni un negro jamás podrá
ser miembro de la clase media […] Estas declaraciones que estremecerían
el alma de cualquier persona que se sienta como tal, también hablan de
los canarios. Un estudio genético reciente (Composición genética de poblaciones históricas y
prehistóricas humanas de las Islas Canarias. Año 2002) concluye: […] Para la población Histórica se obtiene un componente
mayoritario aborigen del 46'5%, uno peninsular del 38'5% y un 15% subsahariano.
Para la población actual canaria se mantiene el componente aborigen (50'2%),
mientras que el peninsular aumenta a un 43'2%, y el subsahariano desciende a un
6'6%, lo que concuerda con los datos históricos de la colonización. […]. Sí señoras y señores, también somos parte de los
pueblos subsaharianos o negros.
En un tiempo el uso de la genética sirvió para
planteamientos racistas: la limpieza de sangre, las falsas genealogías, la
superioridad de la raza, la pureza racial, la justificación del colonialismo o
el imperialismo… Hoy es una herramienta más de
Hoy en día hay más herreños y herreñas
en Venezuela que en la propia isla de El Hierro. Algunos herreños y herreñas han constituido familias numerosas con venezolanas
y venezolanos nativos, lo cual ha supuesto un enriquecimiento y
aportación mutua. Sin embargo, antaño no se vio así al nativo: según los
conquistadores de los siglos dieciséis y diecisiete: Los indios […]
¿Ignoran el derecho de propiedad, i comparten
todo, y carecen de afán de riqueza? pues son mas parientes del mono que del
hombre. […], […] ¿Se bañan con sospechosa frecuencia? Porque se parecen a los
herejes de la secta de Mahoma, que bien arden en los fuegos de la inquisición.
[…] […] ¿Jamás golpean a los niños, y les dejan andar libres? Por que son
incapaces de castigo ni doctrina […] Estas manifestaciones
que huelen a rancio no son menos pretenciosas que las de "el
Arepa", "El Gran Bimbache de la
republica de Esero", o aquellas que manifestaban
algunos paisanos venezolanos cuando ganó Chávez: […] ¡a ese lo voto
el indio, el negro y el malandro, por eso gano! […].
Decía un pastor oriundo de El Pinar: […]
Manuel el de Justo y José Zamora vivían como bimbapes,
dormían en las cuevas y en los juaclos… escondidictos huyendo de los falangistas, veces
venían a las cuevas del Lomo Bremejo a alcanzar
algo de suero que le dama mi padre… a mi padre le daba sentimiento […].
Lo mismo decían de Don Pancho y Don Juan "los escondidos": […]
vivían en cuevas como bimbapes…. […] y otros
con desprecio […] esos eran unos bimbapes desos […].
¿Dudaríamos de la aportación de estas personas a
la lucha por las libertades en Canarias?, ¿Acaso no suponen un orgullo
para el herreño? Cuevas, cabras u ovejas, insumisión… ¿es igual a bimbapes o bimbaches?
Esas cuevas son testigo del alumbramiento de muchos
herreños que hoy en día viven tanto en canarias como en Venezuela o en
cualquier lugar. Las mujeres herreñas parían en el
campo trabajando, pero con la anemia y las hambrunas se quedaban sin leche para
amamantar a sus hijos. Los niños estaban desnutridos y la única esperaza era la
teta de una cabra o una oveja. Ese era el pequeño
paraíso de una familia, de una madre, de un padre... En el paraíso sin el
hambre de unos hijos, gracias al préstamo de una teta
caprina.
Las alopecias eran muy acusadas debido a la
desnutrición y con los pelos caídos se sellaban las grietas de las paredes para
atajar el frio. Los chiqueros de los cochinos
en El Hierro entraban en complicidad arquitectónica con los retretes. Una
canal era el trayecto que separaba los detritos humanos de nuestro manjar más
preciado: los cochinos negros.
Conocer nuestras miserias como pueblo no suponen
añorarlas, por muy recientes que esta sean. En las cuevas de
Espero que recordar el pasado nos permita mejorar el
futuro y no volver a cometer errores. Que tengamos afán de conocer mejor
nuestro origen, y no ridiculizar a ningún pueblo, ninguna cultura… ya que nos
burlaríamos de nosotros mismos.
¿Cuán desprecio supone a este pueblo denominarlo bimbache a la vez que herreño, a la vez que canario?
¿Alguien se ofendió por aquel artículo de Jose Manuel Pitti
titulado "Los bimbaches: mis ases"? ¿Deberían los gomeros
erradicar su gentilicio por mantener el mismo que sus antepasados? ¿Deberíamos
los canarios suprimir nuestro gentilicio por considerar que este es en nombre
nativo de los habitantes de Gran Canaria? ¿Deberíamos eliminar los topónimos,
las costumbres, y hacernos una limpieza genética para evitar nuestra
vinculación con el África bereber y negra, o
Tal vez algunos sólo nos permitirían investigar
sobre la mosca de la fruta, que comparte el 99% de los genes con el ser humano,
lo cual no deja de ser interesante. Pero no justifiquen que hablar de esta
mosca es más inocente que profundizar en nuestras raíces.
Cuando empezaron los contenidos canarios en la educación
se hablaban de mitos y leyendas. Sin embargo, ahora el tamiz usado en los
yacimientos arqueológicos es más fino, los estudios son más rigurosos, los
horizontes más amplios… Para conocer el significado de la toponimia
canaria hay que estudiar mucho bereber o tamazight
y salir fuera. Cualquier estudio medianamente serio debe ser supervisado por
profesores de varias universidades africanas o europeas.
Ha sido el empuje de la diáspora bereber
o amazigh, ocupando puestos de relevancia en los centros más
prestigiosos de investigación europea, el que ha abierto los horizontes del
conocimiento de la cultura ancestral de los canarios. En las universidades de Toulose, Sorbona, Viena, Turín,
Paris, etc. hablan a los alumnos de Historia de África sobre el tablón
funerario de Guarazoca y el estudio que el
prestigioso filólogo y berberólogo Lionel Galand hizo sobre la
escritura y las voces de los bimbaches. Todo ello con autentica pasión, ya que
nuestra cultura constituye un patrimonio mundial del pueblo Amazigh y es
esencial a la hora de investigar y escribir su Historia.
Sin embargo, en el Hierro, al igual que en Canarias,
algunos personajes llenos de prejuicios predican la endofobia
-el miedo individual o colectivo hacia sí mismos o hacia sus capacidades-. Les
alarma la vinculación que se pueda tener entre los actuales habitantes de la
isla y sus antepasados. Con los pobres recursos de la burla, el tremendismo y
la titulitis impositiva no se preocupan
de nuestras nuevas miserias.
Lamentablemente el portavoz de esta "propuesta
soberanista de la derecha insularista", Tomas Padrón, no inspira confianza
alguna. Anuncia que "tendremos que emigrar", cuando lleva provocando
una emigración forzosa durante décadas a los herreños que se oponen a su
caciquismo. Habla de crisis sin precedentes cuando ya nos embarcó en una, tras
poner a salvo a sus afiliados y simpatizantes. Habla de Estado Libre Asociado,
cuando eso lo llevamos viviendo en nuestras carnes desde que empezó en la
política, puesto que aquí no se respeta ninguna ley que ampare nuestros
derechos sociales. La ley es él.
Ante estas perspectivas sólo queda la "Gran Teta no orgánica" que han codiciado todos los partidos
que han gobernado en el Hierro. El enchufismo es la única alternativa que nos
dan. Algunos con oposiciones a pulso, otros a la carta. Unos con cambalaches
legales para quedar fijos, otros con convenios convenidos en el partido. Y por
supuesto, los profesionales de la política con carácter vitalicio. Todos ellos
suponen entre un 60-70 % de los empleos generados en el Hierro, donde
contrastan el funcionario eficaz e indispensable mal pagado y menospreciado,
con la trulla de afiliados liberados del trabajo mundano, que vivirán en
el paraíso mamario mientras no pequen contra el Dios.
Samuel Acosta,
Un
independentista de la Asociación Ossinissa