“Sí se puede” se desnuda
Agapito
De Cruz Franco
Parece
cosa del pasado. Mezcla de aquella ley de vagos y maleantes, cierta mentalidad
retrógrada, un concepto carca del desnudo, y la
influencia de Rouco Varela, que uno no se lo hacía por
A
uno, que lleva ya veinticinco años bañándose sin ropa en esta playa, la más
natural de Tenerife, le indignó la iniciativa del grupo “Alternativa Sí Se Puede por Tenerife” –socio de CC y PP en el
Ayuntamiento de Granadilla-. La propuesta tenía que ver con la práctica del
nudismo en la playa donde atracara en su
viaje alrededor de la Tierra, Magallanes,
cuyo navío
forma hoy parte del escudo municipal.
La
expresión “practicar el nudismo” es, dicho sea de paso, algo fuera de lugar,
puesto que bañarse desnudo es algo natural y no una moda snob.
Sin embargo sí que es quedarse desnudo y descubrir su verdadero talante antinatural,
manifestar la necesidad de regular con ordenanzas algo tan hermoso como vivir de
acuerdo con la naturaleza y disfrutar del mar y del sol sin impedimento alguno.
No
es un error técnico, como manifestó el Secretario de esta agrupación José Luis Fernández, que se quedó con
el culo al aire cuando informó de que, el proceso, preveía regular la actividad en la zona. Regular viene de
regla. Colocar a los que ellos llaman
nudistas en una zona acotada y escasamente reducida como la cala de Montaña
Roja es crear un ghetto. Desde luego nadie íbamos a hacer caso de tal normativa aunque terminásemos denunciados por
“escándalo público” como en el antiguo régimen. Para escándalo público y además
político, esta inoportuna afirmación que, según los medios, corroboró el propio
Concejal Antonio Cabrera, expresando
la idea de destinar la playa de
La
cosa venía de atrás. Hace meses, personal relacionado con el Ayuntamiento recorría
El
ex-alcalde Jaime González Cejas (PSOE),
afirmó que la “mejor ordenanza para el tema del nudismo en