DESDE
EL GUINIGUADA
Félix
M. Arencibia
El otoño es
azotado por un sol rabioso y deseoso de lluvias vivificantes para nuestros
campos sedientos y nuestros bosques quemados. Doramas Martín, en el cuarenta aniversario de la muerte de ese mito
que fue el Che Guevara, quiere
compartir su meditación con un amigo cubano de origen canario. Hola Camilo Rodríguez:
Ya hace casi
veinte años que estuve en Cuba, pero hemos podido mantener nuestra amistad a
través del correo usual y desde hace un tiempo con el electrónico. Bueno, sé
que ahí están celebrando por todo lo alto el aniversario la muerte del Che.
Quisiera comunicarte mis humildes reflexiones sobre el revolucionario y el
hombre. He de reconocer que nunca he sido un fanático del Che, tampoco he
tenido su foto en mi habitación. Hay muchos jóvenes que la tienen y carecen de
la más mínima idea de su verdadero trabajo por la justicia. Esa famosa foto que
sacó un fotógrafo cubano se extendió y comercializó independientemente de su
intención. En cuanto al Che le respeto mucho
como la persona que se rebeló contra las injusticias y que poco a poco se fue
comprometiendo con la causa de los más indefensos hasta dar su vida por ellos.
Un Cristo del siglo XX, que a pesar de ello no pienso que haya sido ningún
santo en el sentido eclesial, que cometería errores en incluso alguna injusticia,
pues se trataba de una persona de carne y hueso.
Camilo, la imagen
que nos ha llegado a nosotros es la de un guerrillero con el arma en la mano y
su famosa boina. Parece algo agresiva esa estampa militarizada. Quizás era la
única manera que existía en ese momento ante los problemas gravísimos que tenía
Latinoamérica y otros lugares del planeta. Fue un ciudadano del mundo que se
preocupó en intentar de atajar lo que tenía de injusto el imperialismo apoyando
a los tiranos y propiciando la desigualdad y la miseria de las mayorías. Quién
le va a negar a los miserables, en un mundo que navega en la abundancia, que se
defiendan cuando su subsistencia, su vida y la de los suyos están por medio.
Como tú bien sabes estoy más con la actitud de Gandhi, me parece personalmente
más ética, a la vez más práctica, aunque sea más difícil de sostener. Pero cada
uno elige su opción en la lucha por la pervivencia.
La actitud y
la trayectoria vital del el Che Guevara nos enseña que hay que rebelarse ante
las injusticias y los atropellos de las clases dominantes apoyadas por los
caciquismos nacionales y los imperialismos globalizantes. El Che nos legó con
su vida el espíritu solidario frente al
individualismo egoísta a que nos lleva muchas veces este capitalismo salvaje
capaz de llevarnos a guerras donde se masacra a inocentes con tal de defender
sus codiciosos intereses. Camilo, varios poetas le han ofrecido sus versos, así
Julio Cortázar nos deja: “Yo tuve un
hermano / no nos vimos nunca / pero no importaba”. Mario Benedetti: “Donde quieras que estés / si es que estás /
aprovecha por fin / a respirar tranquilo
/ a llenarte de cielo los pulmones”.
http://doramas1924.blogspot.com
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“El Che nos legó con su vida el espíritu solidario frente al individualismo
egoísta a que nos lleva muchas veces este capitalismo
salvaje…”