2010,
tan cerca y pretendidamente tan lejos
Luis
Fco. Padilla
Es curioso que en el País Vasco se tengan las miras
hacia el referéndum sobre la autodeterminación y en Canarias, siendo una
colonia reconocida, a lo máximo que se aspire es a una mera reformilla dentro
de un estatuto colonial.
La realidad nos muestra burlonamente como ni siquiera,
desde los partidos que abanderan al variopinto sector del “nacionalismo” de
izquierdas (excepto el MUPC y/o CNC), se hace alusión
alguna a la tan necesitada consulta que expira dentro de dos años.
Luego, tenemos representantes de la centro-derecha
(CC-PNC, NC-CCN), y que no nos engañemos, en lo estrictamente nacionalista se
muestran tan pseudos los de
izquierda como estos de derecha, todos con un monumental e intencionado
despiste referente al escenario que raspa a Canarias. Resulta que CC, respecto
a las pasadas generales españolas, perdió 11.302 votos en su feudo más fuerte,
la “provincia de Tenerife”, ¿no tendrá algo que ver el claro discurso antisecesionista con que abanderaron la campaña Paulino y Anita? Asimismo, la otra media naranja (NC-CCN), donde
tanta avaricia terminó por romper el saco de Román dejándolo sin su minúsculo
escaño (y suculenta nómina) del congreso. Nunca se llega a no servir para nada,
siempre puedes servir de mal ejemplo, tal mezquino caso de NC-CCN nos demuestra
que tanto partidismo interesado como acantonamiento insular, también grupal, se
pagan drásticamente, siempre favoreciendo al colonialismo (aquí no hay centralismo, hay colonialismo).
No sé si será cierto pero comentan que un sector del
CC-PNC aboga por la independencia de nuestra tierra. Lo que si es cierto y va a
dar un duro golpe de bumerang, por empecinarse a permanecer jugando bajo las
reglas de la “nación” española, es la contundente negación del PSOE, tras
reafirmarse en estas elecciones, a tener
en cuenta las propuesta de CC, ni a nivel de Canarias ni del Estado español.
Ahora no toca sentirse discriminado, señor Paulino, les toca terminar por darse
cuenta de que lo que ustedes llaman
centralismo más bien es colonialismo, y, que proyectar conquistar cada vez
más competencias dentro de un estado reaccionario como en el que ensayan
perpetuarnos es pura quimera, a la vista está.
Los deberes,
tanto para la centro-derecha como para la izquierda canaria, son descolgarse
definitivamente de lo seudo, así, proyectarse hacia un autentico nacionalismo
que, como nexo de unión para todas las vertientes, tenga el objetivo común de
ratificarse en el Referéndum por la autodeterminación para el 2010. Realmente nos toca un verdadero periodo histórico, que
no debemos desaprovechar, para afianzarnos en la tarea de reconquistar la
libertad arrebatada. Como dije más arriba, la campaña electoral de CC mostró
una retrógrada estrategia, totalmente reaccionaria a la necesidad cismática,
contradiciendo de tal manera la imagen progresista que procuran, del mismo
modo, sepultando una necesaria identidad nacionalista que haga justicia dentro
de la aberrante situación colonial. Así les fue y así les
irá si no rectifican, arrastrando con su política de limosneo al pueblo. Sin
identidad y mucho menos sin el discurso convincente que solo se obtiene cuando
la causa es verdadera, justa, necesaria y que en canarias pasa por la
descolonización y total independencia político-económica, siempre estarán zozobrando.
Personajes dispares pero ciertamente influyentes en el
conglomerado CC-PNC como, en su caso, Juan Manuel García Ramos, propulsor hacia
la convergencia y unidad de las fuerzas nacionalistas, a tiempo están, y a sabiendas
de que estos reconocen públicamente la situación colonial de Canarias, de
rectificar desatinos y acabar concluyendo que el único nacionalismo creíble en
una colonia es el que trabaja por la descolonización, esto,
incuestionablemente, pasa por aprovechar la legalidad del marco que nos ofrece
O bien despejan el raciocinio redirigiendo el rumbo
hacia la descolonización del Archipiélago Canario, con todas las circunstancias
y beneficios que ello conlleva, o hagan el favor (aunque sea por dignidad) de
descolgarse el tan holgado, que les queda, cartel nacionalista para recurrir al
de autonomista, si les atrae más, federalista. Da igual españolismo de
izquierda, centro o derecha, cada vez el seudo-nacionalismo engaña a menos
gente, ¿lo van notando, verdad?
Un buen ejemplo
de partido nacionalista lo tenemos en tierras vascas con el PNV, organización tan
inteligente como valiente, que ha sabido adaptarse a las circunstancias históricas.
No pretende, como otros en Canarias, anclar a su nación en un retrógrado estado
de las autonomías, que lastra desde la amarilleada transición española. El Lehendakari emplazó en dos convocatorias su referéndum
sobre la autodeterminación, 2008 y 2010. Mientras allí se prepara a la sociedad
para la primera de ellas, citada el 25 de Octubre del presente año 2008, aquí,
en la colonia de ultramar, andamos bien distraídos: Unos (la izquierda
nacionalista) con su particular guerrita contra la “bárbara clase burguesa” y
otros (la derecha nacionalista) con su “españolismo victimista
e indigente” raspando migajas de un mendrugo de estatuto que nos lanzó La
metrópoli.
¿Qué hacemos
que no nos estamos preparando para una consulta que se presupone como la mejor
vía hacía la descolonización e independencia? ¿Dónde está el trabajo de
concienciación de la inmensa mayoría de partidos que se dicen nacionalistas
(tanto de izquierda como derecha)? ¿Y los foros, debates, conferencias,
concentraciones, manifestaciones, panfletos, pintada, etc., al respecto? ¿Qué
estrategia estamos siguiendo para aprovechar la coyuntura del 2010?, si es que
la hay.