TEATRO LEAL, POLITICA Y
CULTURA COMO IMPERATIVO CONTRA
Fidel Campo Sánchez
Nosotros
estamos convencidos que la remodelación del Teatro Leal, dentro de esquemas
culturales adecuados y como imperativo democrático, es una oportunidad que se
presenta en la sociedad lagunera, excesivamente politizada por la partitocracia, para por una política cultural desaparecida,
desde aquel impulso que diera aquel profeso y edil socialista Leandro Trujillo,
y se pueda llegar rehabilitar lo que tan maltrecho dejará aquella corporación
municipal errática de ATI que presidiera el tan contestado folklorista sabandeño, Elfidio Alonso, que
tanto daño hizo a nuestra entrañable ciudad.
La
posibilidad de que el Teatro Leal se pueda privatizar, al mismo tiempo que
vemos en su remodelación un triunfo innegable de CC-PNC y la ayuda económica
facilitada por el Gobierno del Estado también, a un mes de de su inauguración
lo contemplamos, lo percibimos como todo un riesgo hacia su conservación física
de futuro. Su privatización, hasta cierto punto lógica, supone el que tenga que
preocuparnos, ante la posibilidad de que el no dedicarle el mimo necesario
camine hacia un posible deterioro y que vaya a convertirse en aquello de que: “
El Leal en
nuevas formas de socializad, contemplado como el dominio de lo
racional-económico en el intercambio de sentimientos, creencias populares, de
lo insustancial y fugaz, pues, si la socializad son las formas banales
que pueden utilizarse bajo los ojos de lo social carecen de finalidad pero no
tiene que significar vacíos de significado.
La
socializad es el “vitalismo” de la vida cotidiana y que
No somos
nosotros los que vamos a decir si la cultura que se imparta de septiembre
en adelante tenga que ser de tipo determinado: de zarzuela, opera, Jazz,
comedias musicales, obras seleccionadas de teatro con artistas consagrados y
amateur pero… si que debemos advertir el que habrá que huir de las grandes
concentraciones de masas que pondrían en peligro la integridad física ya que,
para festivales muy populares y de asistencia masiva existen otros lugares
mucho más indicados.
Habida
cuenta que teatro, es lugar para la contemplación de la rama del arte escénico,
usando la combinación de discurso, gestos, escenografía, música, sonido y
espectáculo. Es asimismo para obras del género literario en escenario, ante el
público, como para la dedicación a la narrativa común, el diálogo y otras
formas como: la ópera, el ballet, el mimo y la pantomima. El teatro como ese carácter
de manifestación que viene a resultar un factor común en todas las
civilizaciones de sus inicios en la cultura griega y sus raíces en los
festivales celebrados para Dionisio.
Es público
y notorio en
Algunos
dirán o pensarán que las empresa públicas son un anacronismo en las democracias
occidentales, lo que equivale, por intereses espurios, digan que es mejor y
legítimo que una empresa privada consiga beneficios, ¡evidentemente!, pero no
desde la falacia para que conseguirlos pastando en la finca de las subvenciones
públicas que emanan de nuestros impuestos.
Lo que
nosotros si vemos, al menos intuimos, que el privatizar es ir contra los
intereses generales de los que pagamos impuestos para que los amigos de la
tripartirá CC-PNC-PP-PSOE, que hacen políticas neoliberales para que sus amigos
refleten sus empresas como los Rolo (tronco de
platanera) de penosas producciones musicales e incumplimientos, asimismo se
habla de un Valentín Álvarez que suele estar en todos los chanchullos de CC-PNC
y del ínclito Llanos así como de la logia rosa de los sociatas. ¡Nosotros nada
afirmamos pero eso se dice por estos andurriales laguneros!, en la seguridad
que nuestra hábil alcaldesa extirpará cuestiones que puedan convertirse en
terreno propicio para ciertos y determinados parásitos.
De lo que
si estamos seguros es de que siempre hablaremos en positivo de las obras de
remodelación y de recuperar lo que los laguneros venían añorando desde que
fuera el Ayuntamiento gobernado por aquella corporación que presidiera Pedro
González, con su impronta artística y grandes realizaciones.
Y para finalizar decimos: Sin norte moral la lucha por la libertad cae en el
vacío. Nosotros pedimos a la partitocracia que es
necesario una vuelta a los valores para recuperar el humanismo al que vemos
cada día más decadente. Que los que gobiernan no deben utilizar esta cuestión,
¡como mal han venido acostumbrándose! solamente a usar el poder político casi
como si fuera una tiranía sino como un elemento para la práctica democrática
participativa. El saber escuchar y compartir con la oposición en las tomas de
decisiones para defender la identidad de un pueblo al que alejaron de la
cultura en su amplitud y que lleva años suspirando porque