Todos, a las Naciones Unidas

Luis Barroso Darias

En tanto que patriota comprometido, he leído con enorme interés todo lo relacionado con el envío a las Naciones Unidas llevado a cabo por el Sr. secretario del MPAIAC, don Antonio Cubillo. Como era de esperar, esto ha desatado las iras del Gobierno español y de la prensa española en Canarias, así como de partidos políticos que no se sienten canarios y no reivindican nuestra raigambre guanche y nuestros justos y legítimos derechos nacionales, en cuanto pueblo conquistado por las armas. Son muy interesantes las posiciones aclaratorias de su periódico sobre el pueblo guanche, sobre el pueblo actual que existe en Canarias y, sobre nuestras aspiraciones a convertirnos en una República Federal Canaria, con asiento en las Naciones Unidas y con nuestra bandera de las Siete Estrellas ondeando en Nueva York, en medio de todas las naciones soberanas.

 Yo comprendo que esta píldora es difícil que se la traguen los enemigos de Canarias, empezando por la metrópoli, pero es que estamos en el siglo XXI y las propias Naciones Unidas han fijado un plazo, 2010, para acabar de descolonizar. En un futuro próximo, nuestros políticos republicanos irán a discutir problemas que conciernen a nuestras dos naciones, Canarias y España, y se les recibirá con respeto, no como ahora, que cuando llegan al Parlamento español los dos representantes de estas islas colonizadas, los parlamentarios en Madrid, comentan entre sonrisas "han llegado ya los dos representantes ultraperiféricos que vienen a llorar y a pedir limosnas" y se levantan para ir a tomar un café, muchos de ellos, al restaurante del Parlamento.

El debate está abierto y hasta podríamos pensar que la metrópoli va a tenerlo en cuenta y no se han de adoptar posturas antidemocráticas y ultras, como hizo el gobierno de la UCD en abril de 1978, con el Sr. Cubillo. Más tarde o más temprano, el Gobierno español tiene que descolonizar y no hacer lo que hizo en noviembre de 1975 con el Sáhara. Nos gustaría que dicho Gobierno español aclare sus planes futuros en cuanto a la descolonización de este territorio ultraperiférico, dicho de otra manera, colonia, conquistada por la fuerza de las armas en el siglo XV, donde practicó España, y lo admitió, el tráfico de esclavos y otros horrores que más vale la pena no mencionarlos. A la espera estaremos.