Todos, a las
Naciones Unidas
Luis Barroso Darias
En
tanto que patriota comprometido, he leído con enorme interés todo lo
relacionado con el envío a las Naciones Unidas llevado a cabo por el Sr.
secretario del MPAIAC, don Antonio Cubillo. Como era de esperar, esto ha
desatado las iras del Gobierno español y de la prensa española en Canarias, así
como de partidos políticos que no se sienten canarios y no reivindican nuestra
raigambre guanche y nuestros justos y legítimos derechos nacionales, en cuanto
pueblo conquistado por las armas. Son muy interesantes las posiciones
aclaratorias de su periódico sobre el pueblo guanche, sobre el pueblo actual
que existe en Canarias y, sobre nuestras aspiraciones a convertirnos en una
República Federal Canaria, con asiento en las Naciones Unidas y con nuestra
bandera de las Siete Estrellas ondeando en Nueva York, en medio de todas las
naciones soberanas.
Yo comprendo que esta píldora es difícil que
se la traguen los enemigos de Canarias, empezando por la metrópoli, pero es que
estamos en el siglo XXI y las propias Naciones Unidas han fijado un plazo,
2010, para acabar de descolonizar. En un futuro próximo, nuestros políticos
republicanos irán a discutir problemas que conciernen a nuestras dos naciones,
Canarias y España, y se les recibirá con respeto, no como ahora, que cuando
llegan al Parlamento español los dos representantes de estas islas colonizadas,
los parlamentarios en Madrid, comentan entre sonrisas "han llegado ya los
dos representantes ultraperiféricos que vienen a llorar y a pedir
limosnas" y se levantan para ir a tomar un café, muchos de ellos, al
restaurante del Parlamento.
El
debate está abierto y hasta podríamos pensar que la metrópoli va a tenerlo en
cuenta y no se han de adoptar posturas antidemocráticas y ultras,
como hizo el gobierno de