DESDE EL GUINIGUADA

 

TORMENTAS DE VERANO (I)

 

Félix M. Arencibia

 

   El verano tardío se reivindica bajo celajes blanquiazules en las cercanías de un otoño que se prevé caliente. Doramas Martín lleva días rumiando la tormenta desatada  con el tema de la soberanía. Quiere compartir con su amigo gomero, Hupalupa Chinea, algunas de las ideas alumbradas en torno a esta polémica. Hola amigo Hupalupa:

 

   Espero que tu salud siga igual de fuerte que la última vez que nos vimos. Te iba a comentar el vendaval que se ha producido en torno a la polémica provocada por las editoriales de un periódico insular. Todo el mundo es libre de proponer lo que quiera, pero creo que no le asiste la autoridad moral a dicho periódico, pues se ha dedicado a inocular el fobia y la desunión entre nuestra gente. Luego, en torno a la famosa constitución canaria expuesta por el Sr. Cubillo, se han levantado viejos fantasmas. Algunos, en vez de criticar los temas expuestos, se les ha ido toda la pólvora en gastadas ironías y ataques personales. Creo que estos mismos si les surgiera una ocasión provechosa defenderían lo mismo que el viejo independista.

 

   Dentro del terreno soberanista, amigo Hupalupa, algunos han querido destacar más lo que les diferencia que lo que les une. Han desempolvado la vieja “carajera” de ataques personales en vez de aportar críticas constructivas con nuevas ideas y soluciones. Se repite la vieja polémica de qué es primero, el huevo o la gallina. Está claro que la soberanía no es una pócima mágica que va a solucionar todos los problemas. Tampoco la palabra socialismo lo es todo, pues en torno a esa palabra se han cometido muchos atropellos y gestado más de un fracaso. Lo que no hay duda es que desde la conquista, hace más quinientos años, hemos vivido bajo una situación colonial que ha marcado a nuestro pueblo. Incluso, hoy día cuando muchos niegan tal circunstancia, sigue estando vigente esta situación de dependencia y abandono.  Existen hechos que corroboran todo ello. En el marco de una economía boyante que mueve un gran capital: más de un cuarto de la población sigue sumida en la pobreza, la carestía de la cesta de la compra, el nivel de los sueldos y pensiones, el número de parados, el importante atraso educativo, la deficiente sanidad… A ello habría que añadir una ley como la RIC con la que unos cuantos privilegiados se permiten no pagar impuestos resultando insolidarios con la mayoría que sí tiene que hacerlo y principalmente con los muchos que sufren penurias…

 

   El gran deterioro medioambiental, el abandono de la agricultura, de la auténtica industria, la pesca y el reforzamiento de la dependencia caso exclusiva del sector turístico son señales evidentes, dejando aparte de la mala administración actual,  de una situación de dependencia y  colonialismo. No olvidemos tampoco, amigo Hupalupa, la ignorantación sobre nuestras raíces culturales, de nuestra historia y tradiciones a que se ha sometido a nuestro pueblo… Ya te seguiré contando en un próximo contacto.

 

http://doramas1924.blogspot.com

 

─ “No olvidemos tampoco, amigo Hupalupa, la ignorantación sobre nuestras raíces culturales,  nuestra historia y tradiciones a que se ha sometido a nuestro pueblo…”