TRES DE JULIO, NACIMIENTO DE DON ANTONIO CUBILLO
David Fajardo Rodríguez
El tres de julio es una fecha muy especial,
sencillamente especial. No solo para mi, sino para todos aquellos Canarios que
creen en la libertad como la energía impulsora del progreso, aquellos que
sienten un profuso agradecimiento a la figura de un prohombre (más que un
hombre) que en Argel, víctima de un cuchillo y mano mercenaria española, sufrió
el desgarre de su piel y el derrame de su sangre por luchar por la libertad de
un pueblo oprimido y adoctrinado para no pensar.
El tres de Julio de hace ya muchas primaveras, este visionario
vino al mundo, cuando (como el mismo escribió) las peras sanjuaneras aun
estaban en los árboles.
Hoy en día es difícil comprender el papel de un
revolucionario, el fenómeno sociológico del pensamiento único y lo que conlleva
se encarga de tildar de irracional toda tendencia que cuestione, intuya o
critique. Aquel revolucionario que luche será victima de injurias, risas
déspotas, será tildado de mero soñador, de seguir una lucha en vano y de una
serie de improperios cansinos y gratuitos. Sin embargo, Don Antonio Cubillo
Ferreira (padre de la patria Canaria) sigue luchando férreamente, diariamente,
sin descanso, sumido en su despacho que le absorbe las horas y desde donde
brota su producto intelectual.
Debo confesar, a titulo personal, que escucharlo
hablar es como escuchar un eco griego en cuanto a conocimiento se refiere, y en
cuanto a vivencia representa un enorme banco experiencial que abarca encuentros
con importantes revolucionarios históricos como el Che, la pasionaria, Carrillo
y otros que haría una lista inmensa y desproporcionada. Personalmente, en cada
encuentro que tengo con él, la mejor herramienta que he descubierto es el
silencio, porque escucharlo es la mejor clase universitaria que he recibido, me
nutre a cada segundo y, sobre todo, me impacta la ilusión y optimismo que cubre
cual ola enérgica su trabajo y quehacer político.
Me resulta imposible condesar en tan poco espacio la
complejidad de este ser, su enorme sensibilidad, su enorme conocimiento en
materia de política internacional, su trayectoria de lucha sindical (el primer
despacho laboralista lo abrió Cubillo), su conocimiento abismal de la historia
universal contemporánea y extemporánea y su capacidad de liderazgo y aguda
visión resolutiva.
El ultimo y mejor regalo que nos ha dado ha sido el
anteproyecto de Republica Federal Canaria, la mejor herramienta política que
hemos tenido, que simboliza una constitución ecléctica que alberga los aspectos
más positivos de todas las constituciones del mundo; una constitución en la
cual, tras cada artículo, existe una reflexión profunda y enlace con teorías
políticas-filosóficas o, simplemente objetivas para con la realidad de
Canarias.
Cada tres de julio debe ser una fecha para ondear la
bandera tricolor que él mismo diseñó y recordarle a España (que solo sirve para
patear un balón y arrastrarnos como fichas de dominó a su crisis) que Canarias
apunta a la soberanía y que la luz de don Antonio Cubillo Ferreira, por más que
intentaron matarlo, sigue brillando con gran intensidad, convirtiendo en
senderos diáfanos los caminos que el colonialismo (enfermedad política y
ridícula en el siglo XXI) enturbia con su viscosa niebla.
En el archipiélago Canario a, 03-07-08