PARA EL TURISMO ¡TODO!
Por Benito Capone *
La primera palabra que me vino a
la mente al leer las declaraciones del responsable del área de turismo del
Ayuntamiento de Adeje, Miguel A. Santos, fue “grotesco”. Seguidamente siguieron
alguna más que por ética prefiero no citar.
La palabra grotesco es el
calificativo que merece el contenido de una entrevista concedida a un medio de
comunicación local, al denunciar, este concejal de turismo, la actual situación
de crisis del turismo. Una denuncia que intenta hacer olvidar precise
responsabilidades que pesan sobre él y los demás políticos que hasta ayer proponían
y coautorizaban, y siguen autorizando, las construcciones
de hoteles o apartamentos residenciales. Además se pone, con su alarma, a
reclamar intervenciones muy dudosas para sanear lo que muy difícilmente resulta
sanable.
Se alarma hoy por la situación de
fuerte retroceso que desde ya tiempo, ha investido el sector del turismo en
Canarias y, por lo que nos atañe, Tenerife y Costa Adeje y de la cual, insisto,
es precisamente él, uno de los más culpables.
Si es verdad que en Adeje las
decisiones en materia de desarrollo turístico residencial no es imputable
solamente a
Este límite otra cosa no era si
no el elemental y más importante principio del marketing, denominado “oferta –
demanda” es decir que en cualquier segmento del mercado no se puede ofrecer más
de lo que el mercado sea en grado de asumir, y mejor hecho, ofrecer un poco
menos de lo que pide el mercado para situar los precios al alza.
Vale la pena recordar aquí, para
aclarar esta regla del marketing, el ejemplo que mi profesor ponía a todos
nosotros, estudiantes de dirección empresarial: si al mercado ponemos a la
venta una caja de manzanas, el precio de este producto llegará a la cotización
más alta. Por el contrario si en el mercado ponemos a la venta miles de cajas
de manzanas no solo el precio bajará vertiginosamente, si no bien que tendremos
que enfrentarnos al riesgo de tirar a la
basura muchas de aquellas miles de cajas de manzanas.
En Costa Adeje ha ocurrido
precisamente esto y cuando en su día se lamentó la falta de un proyecto
turístico viable para que pudiera ser al mismo tiempo remunerativo a lo largo,
se respondió con un constante, continuo aumento de las construcciones
hoteleras, hasta a recurrir, aprovechando de un momentáneo vacío legal, a reuniones
nocturnas para autorizar otros tres grandes hoteles y un Centro Comercial.
Hecho este desautorizado, lamentado por la misma dirección de los socialistas
canarios que ya consideraban necesaria, aunque con retraso, una moratoria edilicia.
Esta oferta desmesurada ha
generado el desequilibro en el enlace costes-servicios-precios así que, ahora,
para aguantar y sobrevivir, independientemente de la categoría de los hoteles,
se está recurriendo, y se recurrirá aún más, a bajar los precios que tocarán
los costes y las calidades de los servicios. Y de aquí la crisis del mercado
laboral que, al parecer, tanto preocupa este Concejal. ¡Ahora!
¿De quien, entonces la
responsabilidades de esta situación que el señor Concejal de turismo del
Ayuntamiento de Adeje denuncia hoy?
¿Es que este señor no piensa que
precisamente él y sus socios políticos, tienen pesadas responsabilidades, y por
eso mismo quiere, y quieren, ponerse, ahora, como salvadores de la patria y
llamarse fuera?
Está pidiendo un “plan renove” de la hostelería, y una vez más creo que nos
enfrentamos muy mal a la situación que nos viene encima, porque lo primero
debería ser el intento de romper el axioma “demanda–oferta”
que se ha aplicado de forma errónea y que persiste. Una tarea de no fácil
realización por la amplia destrucción aportada al entorno, al sector, a la zona
y que conllevaría un valor político que dudo mucho que exista.
Palma de Mallorca nos han
ofrecido desde hace años, un verdadero “plan renove”
apto a recalificar el turismo mediante el control de la calidad de la existente
oferta: Con la imposición de normas, servicios y estructuras hoteleras muy
rígidas, aquí si con valor político, llegaron a cerrar aquellos
establecimientos hoteleros o residenciales que no cumplían. ¿Cuántos
establecimientos no merecen estar dentro de la oferta precisamente en Costa
Adeje y, en general en Tenerife y Canarias?
Por este sistema pasa la primera
fase de eventual un plan de renovaciones. Al mismo tiempo que se recalifique se intentará, con muchas dificultades, a
reequilibrar la oferta respecto a la demanda, gracia al cierre de algún
establecimiento.
Porque no son las buenas o malas
estructuras hoteleras, en si mismas, las que limitan o disminuyen el número de
turistas en nuestra isla así como ni serán los vuelos de bajo coste lo que
aumentarán la calidad y la cantidad de turistas. Sobre todo las calidades del
segmento de la afluencia turística.
El tardío e interesado grito de
alarma del señor Concejal de Turismo del Ayuntamiento de Adeje, me recuerda
aquella frase que él pronunció en respuesta a una acusación de la oposición en
un Pleno de la pasada legislatura: ¡Para el turismo todo! Ya: precisamente
todo, ¡inclusive la situación de riesgo
que ha creado este político, responsable del sector, que pondrá en peligro
el único y determinante sector de la economía local y los puestos de trabajos
de tantos trabajadores!
Pero claro: la responsabilidad no
alberga en el Palacio Municipal.
* Ex director de un importante tour operador italiano
Enviado a eldigitalsur
14 09 07