VENEZUELA, LA CONSTITUCIÓN Y
SU REFORMA
Andrés
García Montes
La reforma constitucional enfrenta por primera vez y en forma
decidida las viejas, arcaicas y fosilizadas estructuras de la centralización del
poder en manos de las reducidas y elitescas clases
sociales dirigentes, de allí el escándalo y la gritería, no solo de la
burguesía venezolana, sino de la derecha mundial, encabezada por los Estados
Unidos de América E.U.A. y seguida por la reacción española,
inglesa e italiana, que junto a los gringos se autoerigen en dueños de la
historia y únicos poseedores de la verdad, la libertad y la democracia.
Tratando de colocarme en su pellejo, hay que reconocer que esto
que está pasando en Venezuela es muy difícil de digerir para estos retrógradas
anclados en el proceso evolutivo, después que en medio de banquetes y festines,
celebrados en perfumados salones medioevales al calor de finos licores,
engullidos en brillantes copas,
celebraron hasta el cansancio el “Fin de
Esta realidad explica la ofensiva, no solo local, sino mundial,
que algo tan cotidiano e interno como los cambios, transformaciones y
adaptaciones de una constitución, que solo afecta e incumbe a la sociedad
venezolana, le hayan dado cobertura mundial. A todas luces, otra metida de
pata, de la que, después de las aclaraciones y la indispensable confrontación
con la realidad de la mentira que pregonan, el gran beneficiado es Chávez y el
derecho que tiene el pueblo venezolano a la evolución y al progreso, rompiendo las
ataduras que hasta ahora lo han mantenido en el atraso y el subdesarrollo, no
obstante los grandes recursos con que la naturaleza le ha premiado.
Pero volviendo a tratar de colocarme en el
pellejo de estos señores, estancados en el pasado, encuentro razones para la
alarma y el temor que explica su furiosa envestida contra la reforma
constitucional. Analicemos.
Desde la llegada de los europeos, que, como es
bien sabido, impusieron a fuego y sangre su cultura y forma de vida, creando
los centros de poder, vale decir el estado, adaptado a los intereses y forma de
vida que importaron, cuyas instituciones y dependencias les permitían ejercer
el poder adaptadas al fuerte absolutismo que ejercía la corona, así como la
estructura de los Virreinatos y Capitanías Generales fueron estructurados en
función de esa realidad. Eso fue así a
lo largo de los más de tres siglos que
duró el proceso colonial.
Las luchas por la independencia en toda
Los llamados países del
Primer Mundo, casi todos países colonialistas, tienen muy claro, desde
hace mucho tiempo, que su desarrollo y actual
estatus de vida se debe al poder que tienen de seguir explotando las
riquezas, el trabajo, el sudor y la sangre, del mal llamado Tercer Mundo. La
verdad de esto está muy bien definida en nuestros días, en la objetiva e
incuestionable verdad, de que para que 10 ó 15
países vivan botando y derrochando todo tipo de bienes, 175 ó 180 tienen
que vivir en la más desesperante pobreza. Esos países explotadores tiene
también muy claro que, para seguir gozando de esos privilegios, tienen que
mantener en estado de dependencia a más del 90% de los países, y entre los
múltiples factores que hay que vigilar para que la dependencia haga el milagro,
dos son principales: la alimentación y la tecnología. De allí el subsidio que
ese Primer Mundo paga a sus productores agrícolas, mientras se los niega a los
productores del Tercer Mundo y la descarada, bochornosa y desleal, “Fuga de
Cerebros”, que tanto daño le hace al mundo dependiente.
En el reducido examen que a continuación vamos a efectuar y que solo tocaremos a algunos
artículos de los muchos que contempla
Son múltiples las mentiras y tergiversaciones con que la
oligarquía nacional, secundados por la derecha mundial más ultraconservadora,
a cuya cabeza marcha el imperio norteamericano, combaten
Comencemos por el muy debatido y gritado tema de la propiedad privada.
El artículo 115 propone textualmente el reconocimiento de diversas formas de
propiedad, las cuales son: Propiedad Pública Estatal, Propiedad Social, en sus
dos vertientes, directa e indirecta, Propiedad Colectiva, Propiedad Mixta, y
concluye con
Se hace necesario recordar a estos protectores a ultranza de la
propiedad privada, a qué propiedad se refieren, pues el sistema que defienden
priva de la propiedad a más de las tres cuartas partes de la humanidad, pues
¿qué propiedad pueden tener los 3,500 millones de seres humanos que sobreviven
con apenas dos dólares o menos diarios? Baste recordar la propiedad monopólica que arrebata la propiedad privada a los medianos
y pequeños productores y comerciantes a través de una competencia desleal y
salvaje, con el cómplice silencio de los que hoy gritan y financian estas
campañas de mentiras y calumnias. Hermosa, justa y equilibrada, esa sociedad
que defienden y que tiene por centro la propiedad privada de ínfimas minorías,
mientras despojan de esa propiedad a las grandes mayorías.
Otras de las grandes bullas que han formado, en la cual acusan al
gobierno de concentración exagerada de poder, está dirigida contra unos doce
artículos, a través de los cuales se propone una mayor transferencia de poder
al pueblo organizado a través de los Consejos Comunales, Consejos de
Trabajadores, Consejos de Profesionales, de estudiantes, campesinos, etc.,
tratando de desarrollar la verdadera democracia en las esferas social,
económica, política, cultural, de género, étnica, etc., a fin de cambiar
Otro tema de gran alboroto y escándalo, está referido al artículo
230, en el cual se postula la reelección indefinida del Presidente de
Pero donde el cinismo desborda todo límite, es en la gritería
chillona y desproporcionada que han levantado en torno a los artículos 338 y
339, referidos al derecho del estado a tomar medidas de excepción ante hechos
de conflictos o conmociones.
Como es bien conocido, todas las constituciones del mundo
consagran las atribuciones que tiene el Estado para defender la seguridad de la
nación y de sus ciudadanos en casos de conmoción, conflictos internos o
externos, desastres naturales, etc. Por un exceso democrático la constitución
vigente no contempla tales excepciones. Así durante el golpe de estado y el
sabotaje petrolero del 2002 y 2003, estos golpistas gozaron y siguen gozando de
una absoluta impunidad y quieren que esto siga. Pero en la lucha que libró este
pueblo contra la venta y la traición del Partido Acción Democrática, en la década
de los sesenta del pasado siglo, su silencio cómplice acompañó a las
atrocidades represivas de la época, cuyos excesos necesitó de la habilitación
de fortalezas de la época colonial y prisiones de la dictadura de Juan Vicente
Gómez, para hacinar en ellos a los mas de 5000 presos políticos que la barbarie
“democrática” adeco–copeyana
desató, acompañado por supuesto de la suspensión de las garantías
constitucionales, con miles de desaparecidos, torturados, fusilados,
allanamientos de hogares sin permiso judicial, detenciones, destrucción de
imprentas periodísticas, etc., que conformaban el menú de cada día. Esos que
callaron y tomaron parte en esas atrocidades, hoy se rasgan las vestiduras
porque los citados artículos introducen en la constitución el derecho del
Estado a suspender las garantías y decretar medidas de excepción en casos de
conmoción, conflictos o desastres. Más hipocresía y cinismo, imposible.
Baste esta reducida muestra para que el lector juzgue la
complejidad y el alcance de la lucha que está librando el pueblo venezolano, cuyo delito no es otro
que el legítimo y muy humano derecho a desarrollarse, a sacar al país del
atraso, del subdesarrollo y aspirar a una vida decente y justa, enterrando la
miseria y el hambre que no tiene ni justificación ni posible defensa, y menos
en un país privilegiado por la naturaleza con amplios y variados recursos.
Claro que este ejemplo lo ven como un potencial peligro muy pernicioso los
explotadores, que montaron sus imperios sobre el robo, el saqueo, el crimen, el
engaño, la mentira, el temor, el miedo, el terror, el racismo, la exclusión, la
segregación y el odio, y que después de más de 500 años aun pretenden seguir
mediante los mismos métodos, chupando el sudor y la sangre para prolongar por
tiempo indefinido el goce de sus privilegios a costa del hambre y la miseria de
no menos de las tres cuartas partes de la humanidad. Esa descomunal injusticia
es la que mueve la despreciable maquinaria que hoy enfrenta a esta hermosa y
muy humana aspiración de la sociedad venezolana y desde este ejemplo, a todos
los pobres y parias de la tierra.
Es necesario darle a conocer a nuestros respetables lectores que la lucha es en todos
los frentes, haciéndole mas amplia y compleja, pues ésta no es solo en las
movilizaciones callejeras y en los medios de comunicación, esto abarca otros
campos, donde se pretende introducir, la duda, el miedo, la confusión y el
odio. Démonos un paseo por el campo ideológico. Hay una feroz lucha de clases
donde el capitalismo y el socialismo miden fuerzas, la reacción sabe muy bien
que si logra confundir a los revolucionarios yugula el avance socialista. Es en
el aspecto ideológico donde pone mayor empeño, pues una posición ideológica
clara, recta y vertical, por parte de los revolucionarios vence cualquier
obstáculo, pero la duda y la confusión pueden ser fatales. Así disfrazan
agentes que se visten de revolucionarios y se dedican a desprestigiar las
históricas experiencias revolucionarias, magnifican errores, se falsifican las
causas de las derrotas, conduciendo a falsas conclusiones, tergiversando el
aprendizaje que puede extraerse de esas experiencias. Así pregonan que la revolución venezolana es
única y no se parece a ninguna, tratando de enterrar de un solo plumazo toda la
riqueza teórica y la experiencia que dieron los bolcheviques, los cubanos, los
intentos frustrados de Jacobo Albenz en Guatemala,
Salvador Allende en Chile, los Sandinistas en
Nicaragua, etc. Otros afirman que el
socialismo venezolano no sabe aun como es y que no hay otra salida que el
invento día a día. Son muchas las maneras, métodos y trampas para tratar de despojar del rigor y
precisión teórica a
La condición de Revolución Pacífica plantea un reto a
La libertad de que gozan los enemigos de los procesos de cambio
les permite introducirse por todas las grietas, las oligarquías no conocen la
moral ni la ética, son muy poderosos y ante cualquier avance del proceso atacan
con violencia, utilizando las armas más viles, sucias y detestables, violando y
desconociendo la legalidad, preparando el ambiente para el zarpazo final.
Cuando fracasan, vuelven a la legalidad para lavarse su asqueante
rostro con el mayor cinismo. Así la experiencia nos dice que todo proceso
revolucionario que ha escogido el método pacífico, es llevado por esa
oligarquía al terreno de la violencia donde fatalmente han perecido.
La lucha que se ha desatado con relación a
En la actualidad y a menos de un mes de las elecciones para
aprobar la reforma, la obstinada y soberbia oposición imperial y oligarca está
recurriendo a todos los recursos que tiene, movilizando a los niños litres de
las Universidades y Colegios privados para crear un ambiente de miedo, terror,
inseguridad, dirigidos a lograr una alta abstención que les permitan gritar
ilegitimidad. Con todo, hasta ahora, en la ciudad de Caracas, con más de cinco
millones de habitantes, solo han podido movilizar grupos que no pasan de 3000
personas, según estimaciones periodísticas, pero al mezclar entre esos
manifestantes a sicarios, grupos comprados de delincuentes, paramilitares
venidos de Colombia, muchos de ellos portadores de armas de fuego, esas
manifestaciones que llaman pacíficas han venido dejando heridos y destrucción
de bienes, que los medios de comunicación afectos y controlados por ellos se
los endilgan a los afectos al gobierno a quienes llaman los violentos. Las
típicas tácticas fascistas de siempre. Tal como lo reflejan las imágenes por
televisión, que hablan por si solas del claro y descarado propósito de provocar
violencia y que los medios de comunicación contrarios al cambio acomodan para
dar una imagen adversa, hasta ahora van mas de 50 policías heridos y algunos
estudiantes. En el colmo de la desesperación algunos de sus voceros gritan que
su objetivo es sacar a Chávez del gobierno, no importa el medio, sea porque se
le obligue a renunciar o por un golpe de estado o en última instancia el
magnicidio. Que sepamos estas joyas de la libertad, la democracia y los
derechos humanos, siguen paseando su arrogante figura por calles, avenidas,
urbanizaciones, carreteras, sin que le pase absolutamente nada. Amable y
paciente lector, así de bestial y salvaje es la dictadura que hoy se señorea en
este país de América del Sur, que conocemos con el nombre de Venezuela.
En definitiva, está muy claro que la reacción lo que busca y
quiere es acabar con