Víctor
Ramírez Rodríguez Escritor y académico
canario de
"Somos
una colonia indefensa para la rebelión"
ERICK CANINO, S/C
de Tfe.

“He
llegado a la convicción de independentista absoluto a través de la lectura”
Víctor Ramírez Rodríguez
afirma que "si no escribiera lo que escribo, me daría vergüenza de mí
mismo". Escritor, catedrático de Secundaria jubilado y miembro de
-¿Qué opina de la
situación actual de las Islas Canarias?
-He dedicado mucho
tiempo a reflexionar sobre la situación que vivo. Creo que Canarias es una
colonia totalmente indefensa e incapacitada para la rebelión, porque somos un
pueblo sin alma. La potencia del alma son la memoria, el entendimiento y la
voluntad. La memoria del canario está formada por palabras amedrentadoras y
sometedoras. Es decir, no podemos constatar con conocimientos veraces la
realidad. Tenemos una conciencia totalmente alienada, dirigida por
entendimientos metropolitanos. Tampoco tenemos voluntad por esta incapacidad que
sufrimos. Lo más dramático es que no hay referencias iluminadoras
desalienantes y sobre todo responsabilizadoras. Libertad es capacidad de
responsabilizarte para encarar y dirigir tu destino, tanto a nivel individual
como a nivel colectivo. Cuando digo que no tenemos referencias me refiero a que
todo el entorno que nos rodea, desde la familia a los medios de comunicación,
son instrumentos para restar en la concienciación y la capacitación. Cuando se
constata esto, se comprende este deterioro completo y desmantelamiento de
Canarias. El impedir que el canario, como pueblo, no tenga ni siquiera alimentos
para el autoabastecimiento, implica que nos tengan cogidos por la barriga. En
Canarias, para ser solidario y consciente de esta situación, hay que elegir la
soledad. Esto no quiere decir que me quede aislado en mi casa, sino mantener una
distancia prudente con casi todo, a nivel personal y colectivo, para poder ser
honesto. Porque la verdad existe. No es que cada uno tenga su verdad, como se
dice en muchas ocasiones abusando del lenguaje, sino que sí existe una realidad
única. ¿Cómo llega uno a tener una consciencia rebelde si apenas hay
referencias? El único camino es la lectura. Leyendo he llegado yo a la convicción
de independentista absoluto. Esto no quiere decir que sea nacionalista, para
nada. Yo llegué al independentismo por el camino del internacionalismo, por
humanismo, por querer poner la estructura social al servicio del pueblo
trabajador. En realidad yo no tengo nada de que enorgullecerme por ser canario.
Todo lo contrario. Ser canario me ha llevado a la rebeldía porque no veo sino
deterioro en todos los sentidos. En Canarias sí hay personas que han luchado
por ser honestos, como Pedro García Cabrera, Leandro Perdomo, Ángel Guerra,
entre otros. Ellos intentaron señalar los síntomas de la enfermedad, pero yo
he querido ir más allá. Yo he señalado el agente patógeno, que se llama España
como poder, nunca como pueblo; y la enfermedad, el colonialismo abusivo que nos
mantiene como un pueblo indefenso. Yo he puesto mi literatura al servicio de la
verdad. No siempre se consigue, pero yo al menos lo he intentado. Yo fui mucho
tiempo profesor profesional, incluso sabiendo que formaba parte de un ejército
de "ignorantadores" y castradores mentales. Tuve que vivir entonces en
plena clandestinidad para ser buen profesor, no para transmitir ideología al
alumno, sino para no castrarlo. La enseñanza es el acierto colonial más
absoluto, que se sustenta en la incapacidad del profesorado. Creo que son, y he
sido en cierta manera, rentistas policiales.
-Entonces, el que tenga esa conciencia y quiere rebelarse, ¿está
condenado a la desesperación?
-Para nada, a la
desesperación no, a la desesperanza. Puedo decir que yo no tengo motivo ninguno
para la esperanza, pero sí para la dignidad. El no encontrar una solución
positiva no quiere decir que tengamos que abandonarnos, que le demos la razón
al poder. La gente piensa que yo he sufrido muchas decepciones y eso no es así.
En realidad yo no me he ilusionado casi nunca. Sí hay gente que me ha
traicionado, pero sólo lo he sufrido en el momento. La vida es una contienda
porque uno está tomando partido todos los días en todos los aspectos. El
deterioro colonial de Canarias ha llegado por jugar el papel de una prostituta.
Así está nuestra patria y por eso se ningunea mi obra, porque denuncio todos
estos aspectos sin ningún tipo de tapujos. Por eso yo prefiero rebelarme
cantando, como dice la canción.
-¿Cómo sería su
Canarias independiente?
-A mí me gustan mucho
las matemáticas. Yo prefiero ir paso a paso. Uno sueña para los hijos que sean
buenas personas y felices. Pues igual me pasa con mi noble patria. Yo lo que
quiero es que se forme una situación donde sea posible la autoadministración,
incluso con todos los problemas que esto conlleva. Ése sería el primer paso.
Que distinta sería Canarias si lográsemos ser una sola isla grande y si hubiésemos
logrado ser responsables de nuestro destino desde hace 100 años. Tendríamos
una agricultura y una ganadería bien distinta y seríamos una potencia pesquera
de primer orden. Serían muchas ventajas humanas y sociales. Sin embargo, ahora
mismo Canarias es una prostituta enferma casi de muerte. En esto hay
responsables y culpables. Yo los nombro en mis artículos y por eso se me veta.
El otro día, un dirigente de Coalición Canaria dijo que las islas había
dejado de ser una colonia en el año 78. Pero, ¿ha habido algún referendo para
dejar de ser colonia? Yo creo que ahora somos una supercolonia. El poder lo
primero que intenta es conquistar el dominio de las palabras y de ahí viene la
apreciación de ese dirigente de CC. Y para eso están los colegios. El mayor
ejercito colonizador lo formamos los profesores, sobre todo de manera
involuntaria. ¿Hay solución? Yo no la veo de manera inmediata. No se puede
concienciar a este pueblo en un proceso rápido. No hay manera de darle un alma
histórica y una memoria lúcida porque se puede decir que el conocimiento
adquirido está podrido.
-¿Cómo valora el
papel del nacionalismo que ha tenido poder en las Islas en los todos estos últimos
años?
-El problema es que
nadie da lo que no tiene. Si una persona se le adiestra desde la cuna a ganar el
máximo dinero posible y vivir como una parásito, cuando crece consecuentemente
tiende a eso. Lo raro sería rebelarse. Aquí, la política ha funcionado para
ganar dinero y para darse gusto mandando, trabajando poco y ganando mucho. Aquí
han jugado a nacionalistas como el que juega a ser indios y soólo aúlla. Nadie
tiene que dar lo que no tiene. A nivel individual sí hay personas, quizás por
narcisismo justiciero, que han querido demostrar la necesidad de que Canarias se
independice, pero organizativamente es muy difícil, porque no se puede hacer un
equipo de fútbol con cojos, aunque tengan la mejor ropa del mundo. El problema
es nuestro, tenemos que capacitarnos para ver la realidad y aprovecharla.
Canarias es una colonia, como se puede comprobar con una consulta en cualquier
diccionario. Somos una posesión española, no una parte de España. Todo esto
ya lo he escrito yo y en muchas ocasiones me ha traído diversos problemas.
También es verdad que me gratifica que sobre mi novela se hayan hecho dos
tesis, cuando aquí estoy vetado en las universidades. También digo que el
objetivo de
·
“He llegado a la convicción de
independentista absoluto a través de la lectura”
·
“Ser canario me ha llevado a la
rebeldía porque no veo sino deterioro en todos los sentidos”
·
“El mayor ejército colonizador
son los profesores, ande de manera involuntaria”
·
“La política ha funcionado para
ganar dinero y para darse gusto mandando”
·
-Su actitud hacia la vida le ha
costado tener que tomar la determinación de aislarse en buena media de los
sectores sociales, “aunque esto no quiere decir ni mucho menos que me quede en
mi casa como si estuvieses refugiado”
·
-Considera que su obra ha sido
ninguneada porque son documentos que incomodan al poder.
Fotos: Álvaro
Morera
El
Día, domingo, 28 de octubre de 2007