Voto útil
Dailos González Díaz
Los
artistas bien pensantes, representantes del buen rollito, de lo políticamente
correcto con pequeñas pinceladas de pose “canalla”,
del canon y
La
susodicha plataforma PAZ (el nombre se las trae) se presenta a sí misma como
una plataforma de apoyo a Zapatero, no al PSOE... Vale, suena a chiste, pero
así es como se anuncian. Ahora me voy a enterar que el Estado español tiene un
sistema presidencialista. ¡Y yo que creía que era parlamentario! Comprendo que
muchos canarios, poco politizados, pero que se consideran a sí mismos de
izquierdas, tienen una especial simpatía hacia Zapatero, quien ha sabido
explotar muy bien su imagen de “talante” y “buen rollito”, y por ello te manifestarán
su intención de “votar a Zapatero”. Aún sin apoyar yo lo más mínimo la figura
de Zapatero, siento mucho decirles a esa gente que en ninguna de las listas que
un canario pueda votar aparece el actual presidente del Estado español, de
hecho, un canario “occidental” (¡dichosa división privincial!)
autoconsiderado de izquierdas que vote por el PSOE,
estará votando a José Segura Clavel, personaje que para nada es de izquierdas
(hasta incluso podríamos utilizar otro calificativo que empieza por “F”).
Pero
lo más preocupante es la utilización, por parte del PSOE, del miedo a un
hipotético gobierno del PP. Es cierto que un gobierno del PP puede suponer un
aumento de la represión (aunque el PSOE no se queda corto en ese aspecto) e
incluso un retroceso en las libertades, pero lo que no es de recibo es ese
miedo que se pretende inculcar con el discurso de “si no votas al PSOE
posiblemente el PP ganará las elecciones”. Es el mal llamado “voto útil” un
mero instrumento para asegurar que el sistema no será nunca cuestionado. La
estrategia de conducirnos hacia el bipartidismo está bien calculada,
bipartidismo entre la cara amable del neoliberalismo representada por el PSOE,
y la cara ultraconservadora del mismo neoliberalismo
representada por el PP. Al final la política económica va a ser la mismas, y
ambos defenderán a ultranza el mismo sistema capitalista, con un estado
centralista y represor, evitando a toda costa que las voces críticas con el
sistema puedan tener representación institucional. Y en un tercer lugar tenemos
a una Izquierda Unida cada vez más moderada convertida en un mero apéndice del
PSOE.
Sin embargo hay algo que el sistema no
podrá evitar, y ello es el surgimiento de los conflictos nacionales dentro del
centralista Estado español. Y la izquierda contestataria, que lucha contra el
actual sistema capitalista, tiene que tener bien presente la cuestión nacional
y no reproducir los esquemas del españolismo, más aún en el caso canario, donde
además de una opresión nacional vivimos una opresión colonial, cuya superación
pasa inexorablemente por la independencia. Y por ello la izquierda
transformadora y soberanista ha de luchar para evitar que el sentimiento
nacional sea aprovechado por regionalistas y nacionalistas de derechas cuyo fin
es seguir reproduciendo el mismo el mismo sistema opresor basado en la
explotación de la mayoría de la población por parte de la minoría detentadora
de todos los resortes del poder político y económico. El único voto útil es
aquel que sirva para transformar la sociedad.