Falleció
sorpresivamente el compañero en la lucha por la libertad y las causas justas,
Agustín Mora Valle.


El
compañero Agustín Mora Valle venía sorteando ‘a capa y espada’ una
terrible enfermedad que, sorpresivamente, este 26 de noviembre de 2008, acabó
con su vida. Sufrió varias intervenciones quirúrgicas que consiguieron atajar,
una y otra vez, el cáncer que, sin embargo, acabaría implacablemente con su
fructífera vida de luchador incansable. Justo cuando estaba preparando el viaje
a su Madrid natal, se le torció el destino....
Madrileño
de nacimiento, desde Madrid defendió con su voz y con sus escritos la causa
libertaria saharaui. Hace unos años se trasladó a Canarias, desde donde
continuó con su lucha libertaria colaborando con la emisora comunitaria Radio
Guiniguada (Programas Yomopongo y Voces de América la nuestra) y, entre
otros periódicos digitales, con El
Guanche, identificándose solidaria y
activamente con las ansias de libertad e independencia del pueblo canario que lo
acogió como uno más de sus luchadores.
A
continuación reproducimos un escrito premonitorio del compañero Agustín Mora
Valle, recogido en las secciones de Opinión
del periódico digital El
Guanche y, en particular, en la sección
Con la firma de: donde
permanecerán indefinidamente.
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“Hasta
que pueda”
Agustín
Mora
Hace
unos meses yo enviaba una nota a la que llamé “Hasta luego”[1].
Evidentemente resultó ser así porque fue un hasta luego. Y regresé y seguí
con los comentarios y con las ansias de incorporar información y conceptos
diferentes a los que los medios comerciales nos tienen acostumbrados para
adocenarnos.
Hoy,
me veo en la obligación ética de escribir otra nota que llamaré… “Hasta
que pueda”.
Si
aquél “Hasta luego” no significó una despedida real porque yo así lo
imaginaba, este “Hasta que pueda” va reduciendo mis posibilidades de seguir
en la brega.
En
poco más de seis meses me deben volver a operar de un cáncer que se inició en
la boca (mi lengua pecadora) y que se extendió al cuello, zona izquierda. Me
extirparon no sé cuantos ganglios porque el cáncer no se quedó calladito en
mi maldita lengua. Seis meses después no solamente no se quedó callado, sino
que se buscó (la “rusca” de novela de “La sonrisa etrusca”) más zona
donde atacar. Y ahora se me cobijó, buscando negro amparo, en el lado derecho
de ese cuello ya indefenso. Me vuelven a intervenir ese lado para ver si la
magia de los adelantos medicinales tienen éxito (cosa que dudo…).
Esta
nueva intervención se producirá en breve con lo cual… ya quedo reducido a la
mínima expresión porque, para más Bush, no hay demasiadas posibilidades de éxito.
Me
vuelvo a callar, amigas, amigos, compañeras y compañeros. Ahora mi lucha no
puede ser la “Europa infame”, “La ilegalidad” o, lo más cercano en el
tiempo, la cosa de
Muchísimas
gracias a todo el esfuerzo, cariño, comprensión y solidaridad que me
demostraron. Ustedes van a seguir con su esfuerzo y trabajo de denuncia, de
reclamo por la justicia. Ese digno y hermoso trabajo de no callarse ante ninguna
injusticia, de denunciar todo lo que sea denunciable. Y yo voy a estar con
ustedes. Siempre.
Como
dice un viejo amigo mío… “hasta el próximo cruce de caminos”.
Un
abrazo solidario y combativo desde mis carencias.
Nota
de
Te
deseamos de corazón ¡suerte! en este nuevo trance; tu talante combativo te será
de ayuda. ¡Te esperamos!
P.D.:
Lamentablemente la despedida ahora, este 26 de noviembre de 2008 es ya
definitiva…
Álvaro
Morera, coordinadorde de El
Guanche.