A don Antonio Machado desde Madeira

 

Aurora Arantes

 

Tenerife es para mí  un pequeño paraíso, su clima, vegetación y paisaje siempre me han cautivado mucho. Por estas razones, la visito con frecuencia y me interesa todo lo que concierne a esta bella Isla, por lo que leo sus periódicos a diario para estar informada de todas las noticias relacionadas. El pasado día 16 de octubre, echando una mirada a un diario, me sorprendí con una noticia muy escandalosa, que deja a cualquier persona indignada y revuelta, al comprobar hasta que punto llega la deshonestidad de los políticos y de los que les rodean. En esa noticia, "Los Sebadales bloquean otra vez el Puerto de Granadilla", se constata que la Autoridad Portuaria, en consonancia con el presidente del Observatorio Ambiental del puerto de Granadilla, don Antonio Machado, propone a la Consejería de Medio Ambiente del Gobierno de Canarias, que parte de la población de una especie protegida que conforman los Sebadales del Sur de Tenerife, sea descatalogada, con el fin de poder construir el puerto de Granadilla.

 

Pensé para mí que aquella noticia no podía ser verdad, que era imposible que quien tiene la obligación de defender la naturaleza y de velar por la conservación de las especies amenazadas y protegidas, actúe de esta manera. El día 24 de octubre, de nuevo sobre el mismo tema, bajo el titulo  "El gobierno permitirá enterrar los Sebadales de Granadilla". En este se puede leer, que el gobierno entiende que es positivo enterrar esos sebadales, ya que su  destrucción, dice, "no afectará la supervivencia de la especie (cymodocea nodosa)". Según el señor Padrón, viceconsejero de Medio Ambiente del Gobierno de Canarias, esto se sustenta en informes científicos del departamento de Biodiversidad de su consejería e informes aportados por la Autoridad Portuaria, ambos aliados y esto lo digo yo.

 

Pues, Sr. Padrón, bajo mi punto de vista, esos estudios no tienen ningún valor, porque deberían haber sido hechos por científicos independientes, que tampoco es el caso del Sr. Machado. El dinero lo puede todo y se utilizan demasiados informes a la medida. Sólo los informes técnicos e independientes tienen la credibilidad necesaria. Como se han hecho no valen de nada, proceden nuevos informes, pero honestos, imparciales y transparentes, como debe ser. Tras esta noticia sentí estupefacción, espanto y aunque confieso que de los políticos ya me lo espero todo, no lo esperaba de un biólogo de renombre como el señor Machado. ¿Puede un biólogo, que dice amar a sus "animalitos" proponer la barbaridad de desclasificar un área de sebadales protegidos, que conllevará la muerte de muchos seres y que otros no puedan vivir y reproducirse como hasta ahora? No parece propio de ningún biólogo, por lo menos así lo veo yo y seguramente muchas más personas. Por supuesto, no me gustaría verlo actuar en mi Isla, en Madeira, y lo digo por lo que manifestó en su día sobre la Fundación, al referirse a la Macaronesia como ámbito de actuación, supongo que se lo inventó para convencer a algunos.

 

Debe tratarse del último cartucho, como no pueden conseguir lo que pretenden de forma honesta, juegan muy sucio. Descatalogar especies protegidas para darle un aire de legalidad a la destrucción del Medio Ambiente y así construir el puerto de Granadilla sin problemas. Por lo visto, da lo mismo tener en la dirección de la Fundación a un biólogo, que a cualquier otra persona, con o sin preparación, en definitiva sólo se trata de cobrar lo estipulado, ¡que vergüenza! ¡Que actitud más fea y tan poco profesional la suya, don Antonio! ¿Por qué lo hace? ¿Se resume todo a la construcción del puerto de Granadilla? ¿Sólo? ¿Tan gran negocio es, que no se duda en acabar con lo que sea para ello? Una actitud como esa, señor Machado, se puede llamar deshonestidad, prepotencia o algo peor. Ante la imposibilidad de sacar adelante esa obra como manda la Ley, pues cambian las reglas de juego y ya está, al gusto, ¡no es honesto hacerlo así!

 

 Señor Machado, su puesto era para una persona independiente e imparcial, libre de ataduras políticas, así por lo menos se vendió la constitución de la Fundación Observatorio Ambiental del Puerto de Granadilla. Yo creía que quien accediese a su dirección lo haría por conocimientos, pero,  sobre todo y primordialmente, para la más necesaria que nunca conservación del Medio Ambiente, y, ¿qué veo ahora? Una gran parcialidad y complicidad política de su parte con el Gobierno de Canarias, que prosigue con actuaciones, como la del puerto de Granadilla, que traerá a Tenerife desolación y mucho rechazo. Cualquier cosa vale, como arrasar áreas protegidas o inventarse compensaciones utópicas para una biodiversidad tan compleja, algo inimaginable de poder conseguir, solo para acallar las voces del Pueblo. Más grave aún, es ver como se ignora la existencia de alternativas mucho más respetuosas con el Medio Ambiente y de superiores rendimientos, como las ampliaciones del Puerto de Santa Cruz, que ya se ha demostrado que son muchas y viables, como las que están llevando a cabo en el Dique del Este o el proyecto de Dársena Norte. Con estas, además de alcanzarse íntegramente las finalidades económicas y portuarias pretendidas con el puerto de Granadilla, se preservaría el Medio Ambiente, de suma importancia en la época que vivimos o, mejor dicho, de extrema importancia, si consideramos la interrelación que tiene con el Cambio Climático que tantas catástrofes está ocasionando. El Medio Ambiente  es un lujo y su conservación una necesidad imperiosa, si deseamos un futuro esperanzador y mantener la economía de Tenerife, basada casi exclusivamente en el turismo.

 

Sabe usted, don Antonio, la isla es demasiado pequeña y no tiene estructuras físicas para otros puertos comerciales o industriales. Al puerto de Granadilla, sin duda, le sucedería lo mismo que le ha sucedido al puerto de Arinaga, en Gran Canaria, que en su día arrasó los mayores sebadales de Canarias. Vea su estado actual y su nula actividad, he estado allí recientemente y lo pude comprobar con mis propios ojos, tanto dinero gastado, ¿para que?, en cuatro años sólo han operado creo que tres buques y no están por repetir, dadas las   complicadas y hasta peligrosas maniobras. Ese sería también el escenario del futuro puerto de Granadilla, si finalmente fuese construido en ese litoral, violentamente azotado por vientos y corrientes, como el de Arinaga. Para llegar al Puerto de Granadilla, nada escapa a estos señores, ni el más ínfimo detalle, está claro que se trata de su negocio. El nuestro, sin embargo, es luchar por la conservación de Tenerife y evitar catástrofes innecesarias, seguimos exigiendo que se apueste por la alternativa del Puerto de Santa Cruz, que consigue mayores objetivos y no destruye el Medio Ambiente.