Bajan las ventas y sube el "discurso" de Isaac Valencia

(milagro de CC)

 

J. Manuel de León

 

El pequeño comercio del Archipiélago (autónomos y pymes) no puede con la embestida de la crisis; "se va a pique". Y lo peor, las ventas de Navidad, o las rebajas que vengan a continuación, no suplen las pérdidas acumuladas en lo que va de año; imposible. Lo que antes les permitía subsistir durante un período de tiempo más o menos prudencial, o a trancas y barrancas, ahora, a pesar de vender lo más barato posible, "apenas les da para cubrir los costes". Además, la crisis no perdona los deberes con la Agencia Tributaria, o la obligación de hacer frente a los salarios y seguros sociales de los empleados, o los gastos diversos de la explotación: ya sea el alquiler, la luz, el agua, la recogida de residuos, el teléfono, el autónomo, los pagos a proveedores, la prevención, etc., etc. En fin, "para qué hablar de lo que tenemos encima", comentan los que ya tienen decidido echar el cierre. Y llevan razón, no pueden endeudarse más. Así que habrá más parados y menos empresarios dispuestos a esperar las ayudas de papá Estado, que no ha tomado medidas excepcionales a tiempo, sobre todo para evitar peores males. Entre tanto, los gerifaltes proclaman que no exasperen; y que tengan paciencia con la burocracia, que no es buena aliada de la velocidad y el tiempo que formula la física? A mi entender, el consejo guarda relación con el "capote" que, sin duda, irá a los empresarios proclives a la causa. El resto, en este caso la mayoría, no correrá la misma suerte, ni pensarlo. La burocracia hará posible que muy pocos consigan las ayudas prometidas. ¿Pero quién le pone el cascabel al gato?

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre (rompo una lanza por ella), está haciendo todo lo posible por apurar los trámites de apoyo a las pymes, y cuanto antes, no vaya a ser que la burocracia pulverice el porvenir de los que tienen voluntad de seguir en la brecha. Digna de encomio la gestión que lleva a cabo la presidenta. A ver cuándo aprenden los autonomistas de CC a obrar con el esmero que los canarios se merecen. Luego no digan que la gente no va a votar, o que hablan mal de ustedes; obviamente, con lo difícil que ponen las cosas al ciudadano de a pie, ya me dirán si vale la pena... Y cada vez peor. Vergüenza, vaya, escuchar a los mandamases de Canarias jactarse de lo bien que lo han hecho durante la eternidad que llevan partiendo la tarta. No pondría yo la mano en el fuego? Recuenten el despilfarro ocasionado por la pésima gestión de determinados "tiovivos" del Gobierno: el Auditorio, la ampliación del Parlamento, TVC, Tindaya, túnel de Anchieta, etc., etc. Cuesta creerlo, de verdad? Y eso que van por ahí dando abrazos y profiriendo cantatas de amor a la gente que carga con su propia cruz económica? ¡Por Dios!, ni con los sueldos dan ejemplo de austeridad. No, de eso ni hablar; estamos locos. ¿Cómo, entonces, podrían sus hijos estudiar en el extranjero?

¿O no es cierto? Los profesionales de "la cosa" quieren que sus hijos estudien fuera; aquí no. Las universidades de Canarias, uf, cómo va a ser. "Mis hijos tendrán mejor proyección en otros lares; bastante hace el padre con aguantar al mago que le invita a pregonar los festejos del barrio". Y la de veces que el político desiste de las majaderías del alcalde, concejal o presidente de la asociación equis, que se empeña en que vengan a la fiesta del santo; con lo que cansa el coche oficial. Parece mentira, con lo que alardean del nacionalismo que llevan en las entrañas. ¡Qué cosas!

Y la penúltima, vaya, el Congreso de la Villa; bueno, esto no tiene perdón de Dios. El bueno de Isaac Valencia, que no tiene un pelo de tonto, la verdad, aunque los del PSOE le hayan marcado un gol con la moción que reprobó a este periódico, habló hasta por los codos de los moros que "entran sin llamar por la puerta". Si bien, por el qué dirán, no tardaron en desautorizarlo? Don Paulino, por favor, aunque usted tenga en mente viajar a Marruecos, la frase es ancestral: "¡Que vienen los moros!" ¿De acuerdo? "Ser o no ser"? La eterna duda de Hamlet.

 

j.manueleon@hotmail.com

Fuente: El Día, 10-12-2008