DESPLIEGUE DE LA BANDERA NACIONAL CANARIA

EN EL PARLAMENTO EUROPEO

 

 

-

-

La bandera nacional canaria desplegada ante la fachada y en el interior del Parlamento Europeo

 

La Bandera Nacional Canaria, la tricolor de franjas verticales y siete estrellas verdes, ha sido desplegada en el hemiciclo principal del Parlamento Europeo,  frente a la estatua de Europa y al pié de las astas de las banderas de todos los países que integran la Unión Europea.

 

El pasado día de 12 de junio, tres representantes de entidades cívicas canarias fueron invitados, entre 500 de todos los países de la Europa comunitaria al Parlamento Europeo, en Bruselas, para dar su opinión sobre el Cambio Climático, en unas jornadas denominadas “Ágora de Ciudadanos Europeos contra el Cambio Climático”, donde los representantes canarios tuvieron varias y muy interesantes intervenciones.

 

Aprovechando la oportunidad que les brindara el destino, quién esto escribe metió en su maleta una enorme bandera tricolor, con las siete estrellas verdes, bandera que representa la unión de todas las islas, para desplegarla, a la primera oportunidad, y ante los atónitos ojos de los agentes de seguridad del edificio principal del Parlamento Europeo, dentro del hemiciclo de los plenarios, ante la estatua de Europa y junto a las banderas de todos los países de la Unión Europea.

 

Este despliegue no habría sido posible sin la colaboración de los otros dos representantes de entidades cívicas, Mª de los Ángeles Sánchez, presidenta de Avecalta, Juan Francisco Rodríguez, Presidente de la Asociación La Tierra Verde, pues las dimensiones de la bandera así lo requería.

 

La bandera nacional canaria se ha estigmatizado desde un principio etiquetándola como bandera independentista, con el fin de que no pudiera obtener su reconocimiento como alternativa a la oficial, cuando en realidad representa la unión de todas las Islas Canarias.

 

Nada más lejos de la verdad, y para conocer el origen de nuestra bandera, la bandera del pueblo canario, la bandera que se saca espontáneamente en cualquier fiesta, la bandera a la que se le canta en momentos de alegría, con la que los canarios nos sentimos verdaderamente identificados, la bandera con la que cubren su féretro, cual sudario, los patriotas canarios, paso a describir sucintamente su historia.

 

Tanto las banderas de Tenerife como la de Gran Canaria proceden de las banderas de matrícula marítima, distintivo que ostentaban de todos los puertos de España.

 

La Real Orden de 30 de julio de 18 45 estableció la bandera de matrícula marítima de todos los puertos de la entonces única provincia, con cabecera en el puerto de Santa Cruz de Tenerife, asignándosele un aspa blanca sobre fondo azul, y que, con el tiempo, quedaría como la propia de la isla de Tenerife.

 

En 1869 se crea la bandera de matrícula del Puerto de la Isleta o de la Luz, en Las Palmas de Gran Canaria, dividida diagonalmente de amarillo y azul, que acabaría igualmente por representar a la isla de Gran Canaria.

 

La primera bandera de la que se tiene conocimiento que ondeara en representación de todo el archipiélago fue la llamada “Bandera del Ateneo de La Laguna ” por haber sido izada en la fachada de esta institución, allá por el año 1907,  siendo asumida por el Partido Nacionalista Canario, figurando en las portada de todos sus números de su órgano oficial,  El Guanche (segunda época).  

Es en esta bandera donde aparece por primera vez estrellas, de color blanco, distribuidas y representando esquemáticamente la posición en el mapa de las siete islas canarias, sobre fondo azul marino, típico color de las banderas de matrícula marítima.

 

A esta bandera se le conocía como “la bandera de Secundino Delgado” por ser este el inspirador del PNC y no por que fuese su creador.

 

Posteriormente hubo varios intentos de encontrar otra bandera que representase el sentir del pueblo canario, como la impresa en la revista “Tierra Canaria”, que en 1931 reproduce en su portada una bandera muy similar a la del Ateneo, pero con seis estrellas dispuestas en círculo, alrededor de una central.

 

A mediados de la década de los 50 emigrantes canarios forman en Venezuela una organización denominada Movimiento pro Independencia de Canarias, (MIC) diseñando una bandera consistente en dos franjas horizontales, azul la superior y amarilla la inferior, sobre las cuales se superponían una cruz de San Andrés blanca.

 

El grupo autodenominado República Independiente del Atlántico, creado a principio del los sesenta por estudiante de la Universidad de La Laguna, diseñaron una bandera que, como la del MIC, se basaba en una combinación de las dos provincias: dividida diagonalmente en cuatro triángulos, azul el superior e inferior y amarillos los laterales, con un aspa blanca superpuesta y sobre el conjunto, en el centro, un círculo de siete estrellas rojas.

 

El movimiento Canarias Libre (CL) fue constituido en 1961 por un grupo de jóvenes profesionales y abogados de Gran Canaria, entre los que destacaba Fernando Sagaseta. Uno de sus miembros, Fernando Cantero Sarmiento, desconocedor como todos los anteriores de las banderas precedentes, ideó una bandera canaria tricolor formada por tres franjas verticales de igual tamaño, blanca, azul y amarilla, combinando los colores representativos de las dos provincias, disponiéndolos de forma que reproduce la situación  de ambas sobre en mapa, es decir, Santa Cruz de Tenerife (blanco y azul, a la izquierda por ser la provincia occidental, y Las Palmas (azul y amarillo) a la derecha como provincia oriental.

 

Curiosamente, esta bandera tricolor, formada por folios de papel el doble de largos de de ancho, fue lanzada en la localidad de Teror en Gran Canaria por su creador y otros miembros de Canarias Libre, que, a pesar de su nombre, no era un movimiento independentista, el 8 de septiembre de 19 61, durante la fiesta de la Virgen del Pino.

 

A pesar de que los folios no contenían ningún texto aclaratorio, fue reconocida espontáneamente por el público como la bandera canaria.

 

Se ha tratado de estudiar el motivo de este hecho insólito, el del reconocimiento espontáneo del público a la representatividad de la bandera canaria, sin que hubiese texto alguno que hiciese alusión a dicha representatividad, llegándose a la conclusión que, probablemente la gente identificara a estos tres colores como los que hacía, ya bastantes años, venían siendo usados por los dos principales clubes de fútbol: el Club Deportivo Tenerife y la Unión Deportiva Las Palmas, evidentemente como reflejo de las respectivas banderas insulares.

 

No fue hasta el algunos años después, el 22 de octubre de 1964 cuando Antonio Cubillo funda en Argel el Movimiento por la Autodeterminación y la Independencia del Archipiélago Canario (MPAIAC), a partir del Movimiento Autonomista Canario, y adopta la bandera tricolor de Canarias Libre, aunque incorporando en la franja azul un círculo de siete estrellas verdes de cinco puntas, con la consecuencia de convertir el color de la franja central en azul celeste para poder distinguir las estrellas superpuestas.

 

Las siete estrellas en círculo parece querer representar la igualdad de todas las islas, y el color verde de las mismas representan el continente africano, en el que Canarias se encuentra emplazada geográficamente.

 

Recientemente me decía un amigo boliviano que los canarios éramos geográficamente africanos, socialmente europeos y culturalmente Americanos.

 

Finalmente, y a pesar de las reivindicaciones del pueblo canario, el 16 de agosto de 1982 el estado español decide cual debe ser nuestra bandera, la del escudo con los dos perros con collares, con una corona y siete montañas, sobre las tres franjas de la bandera de CL, menospreciando el que el pueblo canario tomara como símbolo de su patria la bandera de las siete estrellas verdes, hacía ya casi dos décadas.

 

No conozco ninguna fiesta en ninguna de las islas Canarias en la que el pueblo saque la bandera con el escudo de los perros, y, por otra parte, ¿con los perros con collar o sin collar?, pues ahora por último, han desaparecido hasta los perros enteros.

 

Nunca entenderé por qué los políticos, que son los representantes del pueblo, y elegidos por este, no le tiene en cuenta en sus decisiones, no solo en el caso de la bandera, también en el caso del Himno, la muy culta nana, (a ver que le contestamos a los peninsulares cuando nos llamen aplatanaos), pero a mi, el que me pone la piel de gallina, sobre todo cuando lo escucho fuera de las islas, es el pasodoble Islas Canarias, ¡aunque lo haya compuesto un catalán!.

 

* Mafersa es el director de www.pclradio.info

 

Fuente: Folleto del colectivo Vacaguaré