La batalla cultural del colonialismo
Antonio
Cubillo Ferreira *
El
colonialismo español está perdiendo puntos en todos los campos y eso se ve
todos los días en Canarias. Hasta hace unos años, prensa, radio y TV estaban controlados
y pocos intentaban oponerse a las directivas culturales, económicas y políticas
de la metrópoli. Lejos ya el tiempo de los años 75 a 78, en que se oía en las
noches "La Voz
de Canarias Libre", trasmitiendo desde Argel, que fue el despertar de este
pueblo y las gloriosas luchas de aquellos años, que sacaron a Canarias del
olvido secular a una vieja colonia, para formar parte de la historia moderna de
los pueblos. Hoy en día, la idea-fuerza que surgió un 22 de octubre de 1964 se
ha abierto camino y el colonialismo no sabe ya cómo dominarla. Periódicos
independientes tan importantes como EL DÍA, de Tenerife, y su empresa,
defienden la causa, la idea-fuerza surgida hace 44 años y brotan pequeñas
radios y otros órganos de información independientes que apoyan la nueva
idea-fuerza de la nación futura y de cómo alcanzar la soberanía que ya está en
boca de todos, como la bandera de las siete estrellas es ya la bandera
nacional.
Madrid está muy
inquieto pues sabe ya que la prensa y radio españolas editada en las Islas no
tiene la influencia de antes, a pesar del dinero que derrama a manos llenas a
corruptos periodistas españoles establecidos en la colonia. Por eso está
recurriendo a volver a intentar engañar a nuestro pueblo con el viejo truco de
enviar hombres y mujeres de la cultura española, o la llamada occidental, a
organizar charlas y congresos para ensalzar la cultura española. También se nos
envían economistas y políticos españoles o europeos para convencernos de lo
inútil que sería una independencia, que ello sería una regresión; que de qué
iríamos a vivir; que el euro es la mejor moneda del mundo y que perderíamos una
supuesta cultura, como si la cultura universal fuera una creación de la
metrópoli que nos conquistó y esclavizó. Claro que en esta labor está ayudada
la metrópoli por ciertos intelectuales canarios que han comprado, sobornado y
otorgado diplomas y que están a las órdenes de la burguesía colonialista y que
por su comportamiento antipatriótico saben que en el futuro de esta nación no
tendrán una plaza. Por ello, estos colaboradores se alinean con los enviados
que manda España en el vano intento de acabar con la idea-fuerza de nuestra
soberanía republicana federal. La
España monárquica y colonial envía a estos colaboradores, muy
bien pagados, para que contacten a las élites de la burguesía canaria o de
partidos nacionalistas autonomistas, no independentistas, que quieran colaborar
en este último intento cultural de reconquista espiritual de la colonia.
Sin embargo, creemos
que llegan tarde porque la máxima aspiración de nuestro pueblo es la libertad,
la soberanía y convertir a este archipiélago en un país independiente, en una
palabra, en la
República Federal Canaria, con sede en las Naciones Unidas.
El universo colonial se está desplomando y en estos momentos de crisis mundial
ya estamos tomando conciencia de que debemos construir uno nuevo, una nación
para poder tener futuro. Nuestro pueblo colonizado ha descubierto su propia
vida y lo que quiere es sustituir a los colonizadores y sus estructuras por
nuestra gente, pues ya no nos creemos el cuento del espejito para los indígenas
ni lo de que la cultura la inventaron los colonialistas castellanos y que nosotros
no podemos navegar solos.
El viejo discurso que la España monárquica y
colonial nos ha trasmitido a través de sus universidades, institutos y colegios
controlados es que, si rompíamos con la patria colonizadora, nos hundiríamos en
la miseria y volveríamos a la prehistoria, pues el colonizador trajo la
cultura, y la cultura no es universal sino que es europea, pero ante todo española,
y fuera de estos esquemas no existe cultura y seríamos incapaces de progresar.
El intelectual colonizado tenía que aceptar estas condiciones o ser excluido de
la intelectualidad isleña apoyada por España. A los escritores y artistas
canarios se les sabotea o se les excluye, e incluso a los clérigos canarios que
han tomado conciencia de patria se les molesta. La prensa y radios españolas en
Canarias publican todo lo que venga de canarios españolizados con tal que vaya
contra las ideas independentistas. Esto pasó en todas las colonias de España,
pero un día las elites independentistas y el pueblo comprendieron la falsedad
de este planteamiento y se rebelaron para conquistar su soberanía. Los
gobiernos españoles saben que si se les da un poco de libertad a los órganos de
difusión en las colonias la independencia se acelera, y tienen la experiencia
de todas las colonias que tuvieron en América y Filipinas. El gobierno español
sabe que los periódicos que se les escapen de las manos son un peligro que hay
que liquidar por todos los medios. Hay que convencer a la opinión pública
canaria de que: "aquí quien manda somos nosotros, así que tengan cuidado,
que si no... acuérdense lo que hicimos con los guanches
de los bandos de guerra".
Ahora, este proceso de
rebelión está surgiendo en Canarias y nadie podrá detenerlo, puesto que es una
idea-fuerza, de esas que han movido los pueblos en la historia. Hasta hace
pocos años, el colonizado canario se creía culpable de su situación, convencido
de su inferioridad, dominado, aunque sabiendo que somos descendientes de un
pueblo bravo que nunca se dejó domesticar, sino colonizar por las armas y que
espera la hora de liberarse de los conquistadores. Traidores como Fernando Guanarteme no son un ejemplo para
nadie en Canarias, aunque Madrid piense hacerle un homenaje para ejemplo. Los
ejemplos, por el contrario, son Tanausú, Doramas, Hupalupa, Tinguaro, Benkomo o cuantos canarios y sus descendientes han caído o
vencido luchando contra el colonialismo y por la libertad. La cosa está tan
grave para Madrid que han pedido el apoyo de los partidos políticos españoles
con sucursales en Canarias, PP y PSOE, para que
colaboren en esta lucha para salvar el colonialismo español, los cuales están
poniendo toda la carne en el asador. En estos días han hablado horas y días de
su Constitución, pues saben que en las Islas circula entre las gentes un
Anteproyecto de Constitución de la República Federal Canaria, que tiene más peso y
categoría que la de los españoles y que representa un futuro para Canarias, y
si a eso se añade que las Naciones Unidas, pacíficamente, están porque el año
2010 sea el año final de la descolonización y de la libertad de todas las
colonias del mundo, pues Madrid no sabe ya qué hacer para no perder la última
colonia de España en África.
Que nuestro brindis
este fin de año sea "¡el año que viene la independencia!".
* Presidente del Congreso Nacional de Canarias (CNC), brazo
político del MPAIAC