La economía canaria continúa en "caída libre"

 

En un escenario de estancamiento de los sectores productivos, el turismo es el único que aún mantiene cifras positivas

 

"La estanflación [estancamiento de la economía en un contexto de inflación] arrecia con fuerza en el tercer trimestre del año en la Comunidad canaria, con una tasa de paro del 17,5% y una subida de los precios del 5,4%. Las Islas sufren intensos descensos en el consumo y la inversión, y la crisis sigue sin tocar fondo, lo que hunde aún más la confianza de consumidores y empresarios".

Éstas son algunas de las conclusiones del Boletín de situación económica elaborado por la Cámara de Comercio de Santa Cruz de Tenerife para el tercer trimestre de 2008 en Canarias, presentado por director general de la institución, Vicente Dorta, y la directora del departamento de Desarrollo Económico, Lola Pérez.

En términos generales se ha producido un "desplome" de los indicadores de consumo y de inversión en Canarias, superiores en la mayoría de los casos a la media española. Y el deterioro de la actividad económica no se ha debido exclusivamente al descenso del consumo interno y la pérdida de poder adquisitivo de las familias, sino también por la escasez de liquidez y las dificultades de financiación. "Ha sido un verdadero estrangulamiento financiero" que ha impedido el normal desarrollo de las empresas, además de las perspectivas de inversión de las mismas", explicó Lola Pérez. Todos los sectores económicos se han visto afectados por la crisis, tal y como reflejan los diferentes indicadores, salvo el turismo, que mantuvo una tendencia positiva en el periodo estival.

Indicadores económicos

En cuando a consumo, el informe destaca fuertes descensos en la matriculación de vehículos, el Índice de Comercio al por Menor (ICM), y el transporte de mercancías; además del aumento de la morosidad. En inversión, se detectan retraimientos importantes en la creación de nuevas empresas así como en las sociedades mercantiles inscritas en la Seguridad Social.

Respecto a los sectores productivos, el turismo se mantiene pero la construcción registra cifras negativas, con un retraimiento de la licitación oficial, las viviendas visadas y la nueva superficie de construcción. La producción industrial continúa estancada, aunque los precios de las materias primas sufren un ligero descenso.

El IPC en el último trimestre se reduce un poco (0,4%) por efecto de las rebajas, aunque la tasa de variación interanual continúa en un 5,4%. Uno de los datos más preocupantes lo establece el empleo, con una tasa de paro del 17,5%, la más alta registrada desde el tercer trimestre de 1998.

Por último, la confianza empresarial alcanza un nuevo mínimo tras reducir 10 puntos respecto a los datos de julio. El aumento en el deterioro de la confianza pronostica que el estancamiento económico se mantendrá en el último trimestre del año.

La tasa de crecimiento de la economía española en el tercer trimestre se situó en un 0,8% interanual. La dificultad para acceder a las líneas de crédito tuvo un efecto determinante en el consumo de los hogares, que se redujo. Las previsiones marcan un final de año con un crecimiento aún más atenuado. El crecimiento en la zona euro ha sufrido una merma profunda, que no descarta una recesión técnica en los próximos trimestres. La coordinación de las medidas de impulso monetario y económico, así como las garantías de los sistemas financieros, permitirán cerrar el año con un PIB cercano al 1%.

Contexto internacional

Las convulsiones bursátiles, la escasez de liquidez y crédito, las quiebras bancarias y los planes de rescate y actuación han sido la tónica de los últimos meses en la economía internacional. Las medidas económicas serán los acicates para intentar evitar una depresión mundial.

Los representantes de la Cámara de Comercio provincial incidieron en la clave del papel que juegan las pequeñas y medianas empresas para el repunte de la economía, dada su capacidad de generar riqueza y empleo. Así, abogaron por establecer criterios de competitividad y calidad, además urgir una inyección de liquidez para evitar que se deteriore el sector empresarial.

Diario de Avisos, 25-11-2008