Víctimas de los godos
Llevamos un par de días tratando de persuadir a los
nacionalistas tibios de la importancia que tendría para Canarias el hecho de
alcanzar su soberanía, y de alcanzarla cuanto antes. Decimos nacionalistas
tibios y no fríos porque estamos convencidos de que en el fondo todos ellos
aspiran a lo mismo: a que Canarias sea un país libre. ¿Cuál es la razón de que
no lo expresen abiertamente? Suponemos que pesa mucho el miedo infundido por
las instituciones de
Esa pérdida de valor para decir lo que realmente se
piensa también ha prendido en el alcalde Miguel Zerolo,
cuyo lenguaje es ahora más comedido respecto a la libertad de los canarios como
ciudadanos de un pueblo que un día fue libre, y que debe volver a serlo. No
obstante, entendemos y justificamos el retraimiento del alcalde de Santa Cruz
porque son muy fuertes las amenazas que pesan sobre él, instigadas por
determinado partido político. Los miembros de este partido, cuyo nombre no
citamos por prudencia, actúan de esa forma porque han recibido instrucciones
precisas de sus jefes de Madrid. El objetivo es, además de denostar la figura
del alcalde, apoderarse del Ayuntamiento capitalino y de
Sin embargo, y en eso también volvemos a insistir,
informamos con imparcialidad sobre lo que ocurre en el entorno de los
ciudadanos, aunque el objeto de dichas informaciones sean las actividades de
cualquiera de los partidos que nos atacan. Es un deber que tenemos con nuestros
lectores, y que nunca dejaremos de cumplir. Aquí hacemos un punto y seguido
para manifestar que compartimos con Zerolo su
condición de víctima. No víctimas de
Entre los españoles siempre ha primado el odio y la
venganza cainita. Con algunas excepciones, España está muy alejada de la
cultura política europea. En Canarias somos doblemente víctimas de esta
situación. Por una parte padecemos la ascendencia española, y por otra nos
perjudica la vergonzosa y descarada condición de colonia. Manifestamos esto porque,
como señalábamos antes, nuestra misión es informar. Esperamos que con tal
actitud estemos ayudando a despertar la conciencia de los canarios, pues muchos
isleños siguen inmersos en el líquido amniótico en el que flotaban antes de
nacer. Es decir, no han nacido aún a la libertad. No han respirado el aire
libre de la naturaleza. Siguen presos de la "madre" que los está malformando y explotando. Una metáfora, si no acertada, sí
aplicable para describir explícitamente lo que nos está ocurriendo como pueblo.
Reservamos para nuestro editorial del próximo domingo
la ampliación de estas ideas, así como la consideración que nos merecen algunos
que nos acusan de racistas y xenófobos.