Claudina Morales, presidenta de Coalición Canaria

 

 

Los nacionalistas aprovechan su IV Congreso Nacional para modificar los estatutos de la formación con el objetivo de devolver a las organizaciones insulares todo el poder de decisión que afecte a su ámbito, desde la suscripción de alianzas postelectorales a las candidaturas al Parlamento de Canarias y al Senado

 

NACHO MARTÍN, Las Palmas

 

Coalición Canaria salió ayer más nacionalista de su IV Congreso Nacional, celebrado en Las Palmas de Gran Canaria. Más nacionalista sí, pero menos Coalición Canaria también. Si bien es cierto que sus compromisarios y dirigentes decidieron apostar por el bilateralismo en su relación con el Estado y que dejaron negro sobre blanco su visión confederal de España, no lo es menos que a partir de ahora los órganos regionales del partido verán seriamente recortadas sus competencias a favor de las organizaciones insulares.

 

Quizá lo más llamativo del cónclave no fuera eso, sino la elección en el último minuto de la ex alcaldesa de La Oliva Claudina Morales como presidenta. O de la responsable insular de Gran Canaria, María del Mar Julios, como secretaria de Organización.

 

Pero este hecho no oculta que Morales y Julios dirigirán a partir de ahora una organización con menos competencias a nivel autonómico que la de sus predecesores, Paulino Rivero y José Torres Stinga. Ya que el poder real ha sido trasvasado a las islas.

 

Éste al menos fue el resultado de una intensa negociación sobre la ponencia de Estatutos que se inició el pasado sábado por la tarde y que no finalizó hasta bien entrada la madrugada del domingo.

 

Tanto la organización de La Palma como la de El Hierro habían propugnado la creación de un nuevo órgano que reuniera a los siete presidentes insulares y que fuera quien llevara la voz cantante en el partido en una suerte de retorno a los tiempos de las Agrupaciones Independientes de Canarias (AIC).

 

Finalmente esta solución fue rechazada, pero a lo largo del proceso de transacciones de las enmiendas, una y otra organización lograron imponer una buena parte de la filosofía de fondo: que la dirección nacional de CC no tenga capacidad de maniobra en las organizaciones insulares.

 

A partir de ahora los nuevos estatutos reservan a las organizaciones insulares el diseño de las estrategias del partido en su propio ámbito, aprobar los programas electorales insulares, elaborar las candidaturas a cabildos, ayuntamientos, Senado y Parlamento de Canarias, hacer sus propios reglamentos de funcionamiento interno e, incluso, "negociar condiciones de pactos insulares y municipales" con otros partidos, lo que en la práctica supone que la dirección autonómica del partido no tendrá margen alguno para definir una estrategia de alianzas a nivel general.

 

Además, toda esta labor de descentralización quedó coronada con la decisión del congreso de exigir que todo acuerdo que adopte el Comité Permanente Colegiado -el órgano que gestiona y ejecuta el día a día del partido y en el que se sientan los siete presidentes insulares- tenga que lograrse por unanimidad, lo que en la práctica otorga a las organizaciones de las diferentes islas capacidad para dilatar casi cualquier asunto hasta que sea resuelto por un órgano superior, un veto del que nos disfrutaban hasta ahora.

 

La evidente satisfacción de herreños y palmeros ante estos cambios no era ayer compartida por todas las organizaciones y muy especialmente por la de Tenerife, que finalmente fue la que cedió en su posición y que hizo pública su desaprobación mediante una intervención en el plenario del vicepresidente del Cabildo de Tenerife, José Manuel Bermúdez.

 

Ejercicio responsable

 

Bermúdez advirtió de que, con este nuevo modelo, "habrá que trabajar mucho para que el partido funcione" y, pese a admitir que "hay cosas -en la ponencia de Estatutos- que no nos gustan", anunció el voto favorable de los suyos en aras de "poner este proyecto por delante de otros intereses" y como "ejercicio nacionalista responsable".

 

Menos cautos, sin embargo, se mostraban en los pasillos del congreso otros dirigentes tinerfeños, para quienes esta reforma supone dar "un paso atrás". Así, uno de ellos se preguntaba acerca de "qué capacidad les queda entonces ahora a los órganos nacionales" y aseguraba que el partido "ha reforzado enormemente el insularismo porque se explicitan demasiado sus competencias".

 

Otras fuentes decían que este nuevo modelo "dificultará enormemente la toma de decisiones y el control por parte de los órganos nacionales" y criticaban que a partir de este momento sean las organizaciones insulares las que "nos elijan a los compañeros de cama, que no vamos a saber ni quiénes son tanto al Parlamento de Canarias como al Senado. Yo me acuesto con quien quiero", añadía al tiempo que se preguntaba: "¿Y si decidieran, por ejemplo, colocar a un imputado en las listas al Parlamento? No podríamos hacer nada, aunque eso pudiera afectarnos".

 

A juicio de las fuentes citadas, esta estructura "no parece la más adecuada", si bien expresaron su confianza en que esto "sirva para que las islas se acerquen más y se comprometan en la toma de decisiones".

 

Fuente: eldia.es/

 

 

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La presión de grancanarios y palmeros acaba con Torres Stinga

 

N.M., Las Palmas

 

No estaba previsto en el guión. O quizá sí, en la cabeza de alguien. Pero lo cierto es que la elección de la ex alcaldesa de La Oliva, Claudina Morales, como nueva presidenta de CC sorprendió a la mayoría después de que se diera casi por segura la reelección en el cargo del alcalde de Haría (Lanzarote), José Torres Stinga, a quien apoyaban tanto su predecesor, Paulino Rivero, como la organización en Tenerife. O al menos así lo habían expresado.

 

Morales, que recibió 760 votos a favor, 20 en contra (la mayoría procedentes de Lanzarote) y 168 abstenciones (también casi todas del partido en la isla conejera), contará con la presidenta insular de Gran Canaria, María del Mar Julios, como secretaria de Organización. Esa decisión logró desactivar la candidatura que esta isla había presentado presidida por Manuel Lobo y que, junto a la presión de los palmeros, logró descabalgar de la batalla por el liderazgo del partido a un visiblemente molesto Torres Stinga, cuya candidatura no pudo ni con la presión ejercida por Gran Canaria, que se negó a retirar la suya, ni con la de palmeros y herreños, que habían votado en contra de su gestión y que no estaban dispuestos a aceptar un nuevo mandato del alcalde de Haría, lo que finalmente precipitó su caída.

 

La sorpresa se produjo porque la propia Claudina Morales había negado públicamente, tal y como publicó este periódico el pasado sábado, que fuera candidata a la presidencia de CC. No obstante, la concejala aseguró ayer que recibió ayer mismo la propuesta como "solución alternativa" de último minuto y cuando se buscaba a alguien "defendible por todos".

 

Lo que sí quedó claro es que el proceso negociador fue largo, tenso y hasta dramático. Dirigentes nacionalistas de Tenerife aseguran que a primera hora de la mañana "teníamos ya preparados los avales en apoyo de Torres" y que la falta de entendimiento con palmeros y grancanarios "puso al partido en una situación complicada, a punto de saltar por los aires". "Incluso, CC en La Palma llegó a advertir con la posible presentación de una candidatura presidida por Antonio Castro".

 

Sin embargo, hay quien cree que la opción Morales no surgió de una forma espontánea y que formaba parta de la estrategia de la organización en Fuerteventura, que habría aguantado su alternativa hasta el último minuto para "no quemarla". A favor de esta tesis juega tanto la decisión de José Miguel Barragán (también de la isla majorera) de abandonar su cargo de secretario de Organización como el hecho, según explican estas fuentes, de que "los avales que firmamos no estaban encabezados por ningún nombre, tampoco por el de Torres Stinga", advirtieron.

 

Junto a la nueva presidenta y a su secretaria de Organización, la Comisión Ejecutiva Nacional de CC estará compuesta por 20 vocales y por cinco secretarías ejecutivas: Políticas de Igualdad (Susana Díaz), Formación y Desarrollo Ideológico (Víctor Chinea), Política Municipal (Francisco Linares), Política de Comunicación (Cristina Valido) y Política Exterior (Miguel Ángel Machín).

 

Fuente: eldia.es/