CRISIS
SISTÉMICA GLOBAL Y COLAPSO DEL SINDICALISMO
por Fructuoso Rodríguez Morales
La
verdad sea dicha, no tengo muchas ilusiones puestas al escribir este artículo,
ya que y siguiendo el titulo de uno de los libros escritos por Fidel Castro
“Mañana será demasiado tarde”, con prólogo de Gabriel García Márquez
editado por Txalaparta en el 2000, y hoy ya
estamos en finales del 2008 y con la certeza del
Estas reflexiones/opiniones que yo voy a plasmar aquí,
no van dirigidas a los representantes sindicales, ni a los dirigentes
sindicales, ya que ellos son en gran medida parte del problema que se nos viene
encima, por su incapacidad, deshonestidad, incompetencia y sumisión al sistema
que -ya no hay quién lo ponga en duda- ha conducido a los pueblos del planeta
al desastre y al genocidio, a una desaparición física a causa del hambre
programada y dirigida desde las instituciones más sacrosantas del sistema, como
son el Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial, Organización Mundial del
Comercio, y sus sustentadores como son el G8, el G20 y todos los “Grandes Mascadas”
como diría la gente nuestra.
La crisis que se nos viene encima es, como todo el
mundo sabe “global”, sin embargo y partiendo de esa premisa, yo intentaré
centrarme más en Canarias por lo de “lo nuestro”. Empezamos por llamar las
cosas por su nombre… no estamos ante una crisis, eso son boberías de los medios
de comunicación, Srs., estamos ante una catástrofe,
una autentica catástrofe y no es que yo sea “catastrofista”, sino que hablo con
conocimiento de causa (talvez haya gente que no coincida en mis planteamientos,
pero seguro que aunque se opte por otros caminos el final del trayecto es el
mismo), me refiero al asegurar lo de CATÁSTROFE, al estudio llevado acabo por
Esta catástrofe, está alimentada por varios
“tornados”, o crisis: crisis industrial, crisis financiera, crisis energética,
crisis alimentaria, crisis climática, crisis demográfica… y todas las crisis
que se nos ocurran que seguro que tienen cabida, incluso la crisis intelectual.
Si bien es cierto que todas y cada una de ellas por si
solas son devastadoras, la crisis energética está en el centro del huracán y es
la que dinamiza al resto de ellas. No hay que perder de vista que no ha sido
casualidad que todo el sistema haya empezado a desmoronarse con el precio del
barril de petróleo superior a los 100$ el barril. En el día de hoy, con
el barril a menos de 60$ puede llevar a engaño a que la gente crea que es
imposible, o por lo menos no del todo, causa/efecto. Sin embargo, a poco que
investiguemos el estado actual de las reservas de petróleo a nivel mundial nos
daremos cuenta que el nivel de vida que hemos mantenido en el modelo de sociedad
occidental ha tocado techo y ahora nos toca la bajada, y por lo que nos toca
vivir en la vida real más lo que vemos por los telediarios, comprendemos que la
bajada es con una inclinación de muchos grados, más de lo que nos gustaría
llevar y que lo que nos espera al final es el tortazo padre.
Cuanto más rápido los trabajadores y trabajadoras
comprendamos que el derrumbe que estamos presenciando del modelo industrial y
consumista, no tiene vuelta de hoja, más posibilidades tenemos de -aunque
repito que ya es tarde-, salvar algunos muebles. El barco se hunde, y con él
las ilusiones de miles de millones de seres humanos que verán como “el sueño
americano global”, desaparece para dejar paso a la realidad de que el planeta
tierra no está preparado para alimentar 6.500 millones de seres humanos. Que la
política económica desarrollada por los “cerebros” canarios y foráneos, de “¿pá que sembrar papas en Canarias si las patatas de fuera
están más baratas?”, nos ha dejado como escenario un archipiélago con una densidad
demográfica terroríficamente alta, donde los mejillones son de Tailandia, los
pollos de Brasil, las “patatas” de Inglaterra e Israel, las verduras de Egipto
y las naranjas de España?
El panorama que se vislumbra para pasado mañana o
talvez para hoy mismo, es desalentador: la crisis global a la que nos
enfrentamos está provocando, como ya todos conocemos, el cierre de innumerables
industrias que afectan a las compañías navieras que no consiguen llenar sus
barcos mercantes, por lo que se ven obligados a bajar el precio de los fletes
prefiriendo poner sus barcos a navegar ganando poco que dejarlos en puerto
dando pérdidas, pero que se deshacen de muchos de sus barcos enviándolos a
desguaces y despidiendo tripulación. Esto está provocando que, por ejemplo, un
barco cargado de trigo para Tenerife reciba contraorden y dirija su proa a
China por haber recibido mejor oferta de esta nación, y que vuelva a cambiar de
dirección si otro país oferta mejor opción, por ejemplo EEUU,
con lo cual cada vez hay menos barcos en la mar y más países se disputan el
cargamento, y todos sabemos que aquí sólo sembramos ladrillos.
No podemos esperar nada de nadie, ni de los G 20 ni de
los “Grandes Mascadas”, ni de los sindicatos ni de los sindicalistas, sólo
dependemos de la capacidad de organización de nosotros… (Así que ya sabemos que
nos hundimos como el Titanic). No es tiempo de negociar convenios (…ños, los de tal sindicato negociaron un convenio con una
subida de un 7%)… imposible ¿no?, pues claro que es imposible, pero imaginemos
que logramos una subida salarial de un 10%, ¿de qué nos sirve si la carestía de
la vida está subiendo un 40/60%?
Repito, no es momento de negociar convenios, es
momento de salir a la calle y obligar al gobierno a reformar o modificar o
crear (llamémoslo como queramos), el sector agrario. Es necesario que por la
vía de la urgencia los ayuntamientos, Cabildos y gobierno canario, expropien
(temporalmente) los terrenos abandonados y pongan a esa gran masa de
desempleados a producir alimentos que minimicen el impacto que va a provocar en
la población canaria la crisis alimentaria que sin dudar está tocando en las
puertas Canarias.
Las instituciones pueden dotar de infraestructura
(charcas, riegos, personal cualificado, etc.…) a los terrenos baldíos y
explotarlos por un tiempo -por ejemplo diez años- y pasada la fecha retornarlos
a sus propietarios con la condición previa de dar continuidad a la agricultura.
Entiendo que pocos serán los que vean en esto la
solución, pero probablemente será más “visible” con seis días con la nevera
bacía y sin posibilidades de llenarla.
Yo, por si acaso, estoy preparando la maleta.
Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea
tu nombre…amén.
*
Dedicado a Rukaden,
por estar cuando se le necesita.