¿HABLAMOS DE CRISIS O CATÁSTROFE?

 

 

Por Fructuoso Rodríguez Morales

 

   El 3 de Diciembre, fue presentado en el Círculo de Amistad 12 de Enero el libro “Canarias ante el declive energético” de Juan Jesús Bermúdez. En la mesa que presentó el acto estaba un representante de la Asociación Cultural Pedro García Cabrera, como organizadora del acto, un representante de la editorial, el propio autor de la obra, y Wladimiro Rodríguez Brito, Consejero de Medio Ambiente y Paisaje del Cabildo de Tenerife.

 

   El hecho de que estuviera el Sr. Wladimiro en la mesa daba un cierto aire de “oficialidad” a lo que Bermúdez manifestaba en su libro, y como yo, que llevo varios años -desde el verano del 2005-, siguiendo la cruzada particular -que hago mía-, del Sr. Bermúdez, he observado que el Sr. Wladimiro asiste con bastante regularidad a los actos organizados por Juan Jesús Bermúdez en cuanto a alertar a la población canaria sobre el tsunami que se nos viene encima a raíz -evidentes ya-, de las consecuencias que traerá consigo la escasez de un recurso tan vital como es el petróleo. La respuesta que dio el Sr. Wladimiro a mi pregunta, -empezado el debate-, sobre si el Cabildo o el Gobierno de Canarias tenía algún plan B, sobre salvaguardar a la población canaria ante la grave crisis que teníamos encima, fue la de un rotundo ¡NO!, ¡no hay ningún plan para paliar en lo posible la hambruna que se nos viene encima!

 

   En ese momento me di cuenta que no era que Juan Jesús Bermúdez  fuera parte de la estrategia del Cabildo -en vista de las muchas ocasiones que Wladimiro acompañaba a Bermúdez-, sino que la estrategia de Wladimiro era la de estar a la saga de Bermúdez.

 

   Vivimos unos momentos de gran incertidumbre, nadie -o casi nadie-, sabe lo que nos espera a la vuelta de la esquina. Los medios de comunicación hablan un día si y el otro también de CRISIS, tratando en lo posible de no asustar a la población y dejar la esperanza de una solución a corto plazo. Observamos mientras, con estupor, como desvalijan las arcas públicas de todas las naciones del mundo llamado “occidental”, “en beneficio”, dicen, “de recuperar y superar el bache”. Lo que está ocurriendo en realidad es un robo descarado a lo último que queda por robar y a la descarada, sin vergüenza y a plena luz del día, con TV. incluida; el borreguismo al que ha llegado la mentalidad de la mayoría de la población hace posible que mentes sin escrúpulo y asentados en el poder desde tiempos inmemoriales puedan robar y condenar a la miseria a la mayoría de la humanidad.

 

   La crisis que está afectando a la globalidad de la humanidad, no es homogénea en sus efectos, cada país es afectado de forma diferente, dependiendo de sus características propias; los Yanomamis, por poner un ejemplo, se verán afectados muy poco, por sus escasas dependencias tanto materiales como del exterior. Los canarios por el contrario nos encontramos en el polo opuesto del baremo: dependencia del exterior un 99%, densidad demográfica altísima, sin recursos agrarios, con los acuíferos tocando fondo, etc., etc.

 

   Es por esto que yo me hago la pregunta ¿es inteligente no alertar a la población?, o por el contrario ¿lo más inteligente es hablar de CATÁSTROFE para alarmar a la población?

 

   Creo que los pasos más adecuados son en primer lugar tratar de comprender el origen y alcance de la crisis, y para ello debemos zambullirnos en el mundo de la geología, comprender que vivimos en un mundo finito, y que hemos llegado al cenit de recursos tan importantes como es el petróleo y que estamos entrando en una era donde el crecimiento ya no es posible y entramos en la fase del decrecimiento obligado.

 

   Una vez entendido que el problema que tenemos delante es “geológico”, ¡no hay petróleo para tanta gente!, y que aplicando la ley de la oferta y demanda, la era del petróleo barato se ha acabado y que la sociedad “moderna” no puede funcionar con un precio de 100$ el barril, llegamos a la conclusión de que o renovamos el modelo social o sucumbimos.

 

   Una vez comprendido que vamos hacia una catástrofe segura, ya no podemos seguir hablando de “crisis”, tratando de engañar y engañarnos, pensando que Dios no va a permitir que nos muramos de hambre así, sin más.  Es por ello, que creo que deberíamos hablar y con voz alta de una Canarias sin salida:

 

   - Tratando de que los inmigrantes que están en nuestro territorio en busca de dinero, comprendan que eso ya se acabó y regresen a sus orígenes. (yo fui inmigrante y se que uno siempre piensa en regresar, y que eso no se hace en una semana, se necesita tiempo). Con ello se trataría de “descompresionar” la olla de presión demográfica. (no incluyo aquí a los subsaharianos, ya que ellos no vienen buscando dinero sino huyendo del hambre y eso marca diferencia).

 

   - Que la población canaria evite endeudarse y comprando cosas superfluas.

 

   - Regresen al campo.

 

   - Potenciar los mercadillos del agricultor, tratando de cada vez depender menos de las grandes superficies.

 

   -Presionar a las instituciones para que actúen y planifiquen un plan B. consensuado con sindicatos y asociaciones de vecinos, etc.

 

   Sin embargo no deberíamos quedarnos aquí, las organizaciones independentistas deberíamos formar un  frente unitario, contar con la colaboración de las organizaciones sindicales nacionales y hacer un llamado a la huelga general, tratando de quitar de en medio a este sistema que inexorablemente nos lleva de cabeza a la hambruna.

 

   Se que tanto Intersindical Canaria como el Frente Sindical Obrero Canario están manteniendo reuniones con el fin de protagonizar una huelga general para el próximo año, cosa de la que nos debemos felicitar los canarios -no por la huelga en sí, sino porque es síntoma de querer luchar-. Es cierto que vienen tiempos difíciles pero también es cierto que si queremos podemos aprovecharlo para cambiar a mejor.