Juan
Manuel García Ramos
Hace unas semanas, al referirme al
nacionalismo españolista radical que se asienta en Canarias desde hace siglos y
frena y combate desde muchos frentes el nacimiento de cualquier articulación
del nacionalismo canario como fórmula política, aludí también a lo que fueron
los últimos decenios del siglo XIX y los primeros del
siglo XX para los movimientos nacionalistas y
autonomistas de nuestras islas, tanto dentro de ellas como fuera[1].
Dentro y fuera desarrollaron su labor hombres como Secundino Delgado, José
Esteban Guerra Zerpa, José Cabrera Díaz, Luis Felipe
Gómez Wangüemert; dentro trabajaron intelectuales
como Manuel Ossuna van den Heede
y algunos otros que fueron los responsables de que en 1907 se colocara la
primera bandera autonomista en el asta del Ateneo de
No conservamos esa carta de Benito Pérez Galdós, pero
sí conservamos y hemos podido leer con detenimiento la respuesta de Fernando de
León y Castillo al insigne escritor.
Esa misiva lleva el rótulo de
Esa caligrafía picuda y diáfana de Fernando de León y Castillo, deja claras
algunas cosas. A principios de siglo XX había una Cuestión
Canaria puesta sobre la mesa de discusión compartida entre el Archipiélago
y el Estado español.
La administración colonial estaba cometiendo demasiados errores con Canarias y
hombres influyentes en
El criollismo era todo un movimiento de conciencia social y política surgido en
Cuando Fernando de León y Castillo se reconoce como un paisano criollo
ante su amigo Pérez Galdós sabe de lo que está
hablando. También en las Islas Canarias empezaba a percibirse ese trato
discriminatorio a todos los nacidos en ellas a favor de los funcionarios
llegados desde
León y Castillo y Pérez Galdós eran la burguesía
privilegiada de la época, la que realmente pudo llevar a cabo una
reivindicación política, económica y social como la exigida por
Durante muchos años habíamos pensado que la obra principal de Secundino
Delgado, su autobiografía ¡Vacaguaré! (Vía-Crucis),
había sido publicada entre los años 1906 y 1907 en una misteriosa Imprenta
Agradezco a mi colega universitario Manuel de Paz el envío de un artículo que
no sólo echa por tierra la filiación bibliográfica de ¡Vacaguaré!
(Vía-Crucis), sino que abre interesantísimas pistas para darnos cuenta de
hasta qué punto Secundino Delgado no estaba sólo en la defensa de su causa.
Manuel de Paz, en un texto aparecido en el año 2000, en la revista mexicana Tzintzun, con el título de Identidades lejanas.
El proyecto nacionalista canario en América (1895-1933), nos descubre que
la autobiografía de Secundino Delgado, la citada ¡Vacaguaré!,
habría sido editada en Santa Cruz de Tenerife y bajo la supervisión de Patricio
Estévanez Murphy, tal y como el profesor De Paz
deduce de una carta enviada por el propio Secundino Delgado a Patricio Estévanez desde Montevideo y fechada el 15 de enero de
1910. En esa carta Secundino le comenta a su destinatario cuestiones
relacionadas con la impresión y cuidado del original, le agradece sus
recomendaciones para que lo publicara y lamenta su posterior secuestro por
parte de un tal Juan Delgado.
Con esa carta, que se halla custodiada en un archivo particular de Santa Cruz
de Tenerife, no solo se desmiente la edición mexicana de ¡Vacaguaré! (Vía-Crucis), también nos enteramos de la
complicidad mantenida entre Secundino Delgado y Patricio Estévanez
en la defensa de la causa nacionalista canaria. Ya el hermano de Patricio había
dispensado a Secundino, durante el encierro de éste en la cárcel Modelo de
Madrid, un trato de alta consideración, y siempre creímos que Nicolás Estévanez tenía algo más que simple simpatía por las ideas
defendidas por Secundino. Ya un 27 de noviembre de 1871, ese Nicolás Estévanez, entonces capitán del ejército español que
combatía a los independentistas cubanos, no ocultó su desacuerdo con el
fusilamiento de ocho inocentes estudiantes inmolados ese día por los
voluntarios españoles y dejó para siempre su carrera militar.
Las vinculaciones entre los Estévanez y Secundino
están todavía por investigar a fondo. Pero ni unos ni otro eran ajenos a
[1]Contra
el nacionalismo canario