Decrecimiento
Juan Jesús Bermúdez
En un Mundo finito, el uso por parte de
El decrecimiento también se da en la
disponibilidad de recursos renovables. Ocurre con la pesca, cuyos volúmenes
totales parecen haber entrado en declive histórico, después de que la práctica
industrial pesquera esté poniendo en situación de riesgo grave de
extinción importantes reservas del Mundo, sin margen apenas para la
recuperación de sus cadenas tróficas. Lo mismo ocurre cuando se talan bosques o
se extrae agua de acuíferos recargables con una tasa de consumo muy superior a
la de reposición del recurso.
En general, cuanto más usemos de los
recursos de
El conflicto que implican estas dos
tendencias contrapuestas –el deseo de crecer versus la realidad física
de cada vez menor número de recursos– siempre termina
con un final “a favor” del decrecimiento físico y económico, por razones obvias
(la economía, para ser tal, necesita de lo tangible, de lo físicamente valorable).
En algún momento el decrecimiento es
inevitable. Civilizaciones enteras lo han experimentado, cuando han agotado los
recursos vitales de su existencia, y no es ajeno en absoluto a nuestra
experiencia histórica. Lo que hay de nuevo en esta nueva fase de crisis es que
se suceden las advertencias de que se están alcanzando límites absolutos
globales del uso de determinados recursos claves para nuestras sociedades modernas.
Además, la dimensión del consumo (y, por tanto, su agotamiento) es planetaria,
al estar globalizada nuestra economía.
No suelen caer en la cuenta los
partidarios del crecimiento que son los mejores aliados del decrecimiento
económico. De hecho, en un Planeta “lleno” y con la aceleración que nos
caracteriza, retomar el crecimiento –esto es, intentar salir de la crisis– llevará a conflictos mayores en el futuro. Habría
que reconvertir este momento económico de decrecimiento en una enseñanza, no
sólo financiera, sino de ajuste a un uso menor de los recursos no renovables,
lo que implica renunciar a seguir creciendo, y promover una agenda con la
mirada puesta en esta nueva situación, precisamente para evitar que el
decrecimiento sea lo traumático que se anuncia va a ser.