DESDE
EL GUNIGUADA
DEMOCRACIA
Y DEBACLE FINANCIERO
Félix
M. Arencibia
El otoño se
vuelve arisco, ventoso, caliente, frío, lluvioso, y a veces sirve de estimulo a
los explotados para luchar por la libertad, justicia e igualdad. Estos valores
fundamentales e innatos en el ser humano ratificados por la Revolución Francesa
son los que se ponen en cuestión una vez más. Especialmente ahora con está
crisis o debacle del sistema económico y financiero de este capitalismo injusto,
desigual, dictatorial y criminal que perpetúa los privilegios de las élites económicas
mundiales y locales. Doramas Martín
quiere enviar un correo con su reflexión sobre dicho asunto al hijo de un amigo
que está terminando los estudios de economía. Hola Artemi:
Espero que
pronto culmines tus estudios ahí en Bruselas, capital de la Europa mercantilista. Confío en que no seas partícipe en el futuro
cercano de todo este sistema injusto. No hace falta ir lejos para ver las
consecuencias de “crisis financiera especulativa”. Aquí en Canarias tenemos
claros ejemplos, como lo es el caso de la familia González, que tú conoces bien.
Hace unos meses a su hija Merche le han surgido unos problemas serios de salud
a los que se les ha añadido la subida imparable del Euríbor. Ello le ha impedido seguir pagando la
hipoteca. Sus padres la han avalado, pero no tienen medios para ayudarles en
estos momentos difíciles, pues Delia, su madre, ha perdido su puesto de
trabajo.
En esta
situación tan dramática, Artemi, el desenlace esta siendo durísimo.
Han subastado su vivienda en la capital de la Metrópoli donde
unos desalmados bien organizados y aprovechados han pagado una cantidad ínfima
por su vivienda. Ahora el banco le ha embargado su nómina. La única vivienda de
sus padres también corre peligro. ¿Terminarán todos en la calle? ¿En la cárcel?
Todo esto huele a tragedia. En contraste con esta situación penosa, en estos
momentos de crack los grandes ejecutivos y los banqueros van a salir indemnes
de todo este tsunami que ellos han provocado. A pesar de su mala gestión y la
comisión de posibles delitos no tendrán que sufrir embargos en sus bienes ni
recortes en sus abultados sueldos a pesar de afectar a accionistas y
ahorradores modestos. Si no es con el apoyo de los ciudadanos a través del Estado
perderían sus ahorros. Está bien que se aseguren los capitales de estos
sufridos ahorradores, pero hay que perseguir los delitos y las consecuencias de
las irresponsables gestiones. No esperamos que los políticos y el sistema
judicial se atrevan a ello cuando son bastantes veces servidores y beneficiarios
de los grandes capitales.
Querido
Artemi, ¿dónde están esos millonarios beneficios que presumían ganar muchos bancos?
¿No estarán en los paraísos fiscales que los gobiernos no persiguen con tanto
ardor como lo hacen con los terroristas que les sirven para encubrir los sucios
trapicheos? Artemi, espero que tú no seas algún día cómplice de este capitalismo
salvaje y que contribuyas a otro sistema más justo. Te dejo con unos versos de Luis García Montero: “Venga a mí tu
palabra / en los labios abiertos que me buscan / para morder la rosa de los
amaneceres”.
http://doramas1924.blogspot.com