¡Despierta, Canarias!

 

María

 

   No corren buenos tiempos para Canarias. El gobierno socialista que ¿dirige? Zapatero nos está dando el mismo trato que hace algo más de 500 años, cuando vinieron desde la penín­sula a conquistarnos. Si en su momento nos sometieron a las armas, ahora están macha­cando al pueblo canario con los presupuestos más bajos de todo el Estado español.

 

   Como ocurrió antaño, los conquistadores han encon­trado en nuestro archipiélago personajes que se deslumbran con el poder central de Madrid y que no dudan en traicionar esta tierra. Este es el caso de López Aguilar, discípulo aven­tajado de Femando Guanarteme -llamado Tenesor Semidán antes de que se vendiera a los espa­ñoles-, que obtuvo cuantiosas recompensas por su traición al pueblo canario.

 

   Canarias existía antes de la Conquista y es una tierra diferente, singular, alejada del terri­torio peninsular y a la que la Unión Europea reconoce un tratamiento diferencial que España nos niega con la ayuda de su mejor súbdito, López Aguilar.

 

   Los socialistas y populares no tienen ningún problema cuando hablan de País Vasco, el pueblo navarro, el País Valenciano o la nación catalana. Sin embargo, ponen el grito en el cielo cuando los canarios reclama­mos nuestra identidad e idiosincrasia. ¿Por qué se excitan tanto cuando se habla de nación cana­ria? ¿Acaso no tenemos el mismo derecho que los vascos, navarros, valencianos o catalanes a reclamar nuestra identidad y a recibir el dinero que nos merecemos? ¿O es que para Zapatero y sus secuaces seguimos siendo una colonia alejada a más de 2.000 kilómetros?

 

   ¡Canarias, despierta! Nosotros tenemos el poder y la fuerza para que se nos escuche en España. Basta ya de mentiras y mensajes catastrofistas para meterle el miedo en el cuerpo a la gente. Ser canario es diferente. Y nosotros lo somos, le guste o no a Zapatero, López Aguiar, Rajoy y compañía.