Si
dios fuera una diosa
Cristina Villanueva *
Los hombres deberían no mostrar sus cabellos.
Taparse, casi del todo, el cuerpo.
Para no provocar a las mujeres.
No llevar manzanas en el bolsillo.
En la inquisición la mayor parte de los muertos hubieran sido brujos (brujas
muy pocas).
Se cuidarían las vidas nacidas, evitando las guerras y el hambre.
Las vidas por nacer quedarían sujetas al deseo, no a la obligación.
¿Y si dios fuera una pareja?
A lo mejor entendía y no nos expulsaba del Edén y llovían abrazos desde el
cielo. Dulces pompones de nubes, caricias.
Al levantarnos nos asomábamos a una ventana sin cruces, ventana hermosa de un
mundo en el que no se tortura, tierra, pasto suave y niños sin calvario.
¿Qué es peor que dios no exista o que exista y se ausente y queden las víctimas
tan sin su mirada?
La palabra riega músicas en el desierto.
La palabra abre esos infinitos surtidores y el desierto se puebla de castillos,
joyas, perfumes, alhambra, almohada, hada.
Desde Argentina