El futuro Estado canario (y II)
Ramón Moreno Castilla
"Para el gobierno
de concentración nacional de la nueva República Federal Canaria, no ha sido
tarea nada fácil acometer las profundas transformaciones sociales, políticas y
económicas que desterraran para siempre las nocivas prácticas adquiridas en el
nefasto período anterior (corrupción generalizada, clientelismo, enchufismo,
amiguismo, etcétera) y acabar de esta forma con todo vestigio colonial.
La propia Carta Magna
así lo establece taxativamente, separando los tres poderes del Estado: Ejecutivo,
Legislativo y Judicial, pilares fundamentales de todo Estado de derecho que se
precie; y no como antes, que la vida política estaba judicializada y la
justicia politizada. Así, el Gobierno de
Hay una diferencia
sustancial: mientras España sigue siendo una decadente e intervencionista
"partitocracia", Canarias -que
afortunadamente ya no es colonia española-, se está consolidando como una
auténtica y genuina democracia: participativa, plural, respetuosa con las
minorías, y en todo un paradigma de Estado moderno del siglo XXI, como mandan los cánones.
Pero, el gran reto al
que se enfrenta el Gobierno canario -bisoño, pero con un gran espíritu de
servicio a la patria- es la política exterior. La apretada agenda internacional
del Ejecutivo contempla la firma y ratificación de todos los acuerdos y
tratados internacionales en vigor auspiciados por
Y, por supuesto, con
Rusia, China e India y países emergentes a los que Canarias puede ofrecer su
"know how" en materia de aguas, energías alternativas, turismo,
ordenación del territorio y otros. Con los Estados Unidos es otra historia. Ya
que si bien en su día fueron colonia (siendo los canarios quienes fundaran San
Antonio de Texas), la política exterior USA de la anterior administración
republicana de George W. Bush no difiere sustancialmente, salvo en los modos y
las formas, de la ejercida por la actual administración demócrata de Barak Obama -que también ha asumido
Prueba evidente es que
Washington ha construido una inmensa base militar en la región de Tan-Tan
(Marruecos), al norte del Sahara Occidental (que el Estado marroquí considera
"sus provincias del Sur"), donde se ha instalado la sede del Africon, el Comando África de sus ejércitos, con misión de
controlar militarmente el continente africano. Es por ello que el Gobierno
canario está sopesando seriamente la posibilidad de replantearse el previsto
Acuerdo de Cooperación y Defensa con EEUU; ya que,
pese a estar las tropas norteamericanas ahí enfrente, el trato preferencial de
los Estados Unidos al Reino de Marruecos (bastión del fundamentalismo islámico
en la zona) como socio privilegiado y su tradicional alianza estratégica,
unidas a las pretensiones de Marruecos sobre Canarias, sería como "poner a
la zorra a cuidar el gallinero"?
La política exterior
de Canarias se fundamenta, pues, en tres ejes esenciales: África, Europa y América
y, dada su reconocida vocación internacionalista (ahora Canarias se
"globaliza" sola) pero, sobre todo, por la privilegiada situación
geográfica del Archipiélago, Canarias pretende mantener buenas relaciones de
amistad y cooperación con todos los países del mundo, lo que permitirá, de una
vez por todas, rentabilizar en beneficio propio su envidiable "renta de
situación", que históricamente fueron las "plusvalías de la
colonización" de las que se beneficiaba España exclusivamente. ¡Por
fortuna, eso se acabó!, y Canarias, ¡por fin!, será la única beneficiaria de
esos indudables activos en función de los sagrados intereses nacionales, y los
legítimos derechos del pueblo canario a disponer de los recursos naturales de
su territorio, ¡petróleo incluido!
Con respecto al área
geopolítica del Archipiélago, es importante resaltar que Canarias es la quinta
potencia en el ránking africano, detrás de Sudáfrica,
Nigeria, Argelia y Marruecos, gracias a su PIB, renta per
cápita, desarrollo e I+D+I, infraestructuras, transportes y comunicaciones. En
este sentido, conviene señalar que
Otra de las iniciativas
del Gobierno canario consiste en relanzar el papel de la macaronesia
como biodiversidad mundial y espacio común atlántico de los Archipiélagos que
la componen: Azores, Madeira, Canarias y Cabo Verde, para contribuir al
desarrollo de la región, en la que Canarias ocupa un lugar preponderante.
De vital importancia
para el futuro del Estado archipelágico canario son
los proyectos financiados por el BAD (Banco Africano
de Desarrollo), entre los que destacan el puente marítimo Gran Tarajal-Tarfaya (tantas veces
boicoteado por España), y el oleoducto submarino Canarias-Marruecos, pendiente
del cierre del acuerdo entre los dos Gobiernos y de los estudios
geomorfológicos de la plataforma continental. En estos importantes proyectos,
que posibilitan la "continuidad territorial" de Canarias -tan escasa
de espacio vital-, "por otra parte han sido determinantes los apoyos del
FMI y BM, que han avalado con sus respectivos informes favorables la solidez de
la economía canaria, la fortaleza de su moneda y el futuro del Archipiélago
como estratégico enclave tricontinental y, por tanto,
nexo de unión entre África, Europa y América".
Artículo anterior:
El futuro estado
canario (I)