L.B.D.
Me han gustado la
serie de entrevistas con diversos sacerdotes de Canarias, que han comprendido
el hecho colonial de Canarias.
Yo soy un admirador
de don Domingo Pérez Cáceres, y mi familia, que le conoció, me dijo que a don
Domingo le preguntaron un día que por qué quería hacer un gran Seminario en
Don Domingo sabía lo
que hacía, porque los canarios, estando en puestos de contacto con el pueblo,
tendrían que tomar conciencia de nuestra situación colonial, como así ha sido.
Durante las luchas de
liberación de América Latina, el clero, que estaba en contacto con el pueblo,
se puso del lado de la gran revolución libertadora que liberó aquellas tierras
colonizadas por España. Ahora le toca a Canarias, de lo que nos felicitamos.