Lanzarote: sueños, paisajes, cemento y ordenadores
Wladimiro
Rodríguez Brito
Aún estamos a tiempo de rescatar un patrimonio
cultural enterrado entre cemento y ordenadores.
El pasado domingo
participé en la inauguración del Festival Internacional de Medio Ambiente de
Lanzarote, un encuentro multidisciplinar en torno a la cultura y el medio
ambiente. Intervino en la conferencia inaugural, una intelectual y activista, Vandana Shiva, que en 1993 recibió el Premio Nobel
Alternativo, impartiendo una conferencia cargada de vivencias y reflexiones
sobre el mundo rural, la naturaleza, la vida, las semillas, lo pequeño, la
familia, el feminismo, la globalización, las multinacionales, los monopolios de
los alimentos, de las ideas y del pensamiento. En una palabra, se puede ser más
libre con menos cosas, pero con más sacrificio, compromiso y trabajo.
Vandana Shiva puso numerosos ejemplos de los campesinos de su
tierra, en la lucha contra las semillas alteradas genéticamente, los
rendimientos y las dependencias posteriores de semillas y pesticidas compradas
a las multinacionales.
Hizo algunas lecturas
para reflexionar, ante un público entusiasta y un escenario como la iglesia de
Santo Domingo, de Teguise, donde no había un solo
feligrés que coja o encabe un sacho; el entorno no podía ser más surrealista,
pues la iglesia tenía una exposición sobre cometas del artista Pepe Dámaso con
un colorido propio de dicho intelectual.
LANGAIA, como festival medioambiental de Lanzarote, debe
hacer una lectura del paisaje, la cultura y la economía de
Por otro lado, la zona
de enarenados y cultivos de cebollas están, en muchos casos, esperando por el rofe o picón que barrió la
tormenta tropical "Delta" hace dos años y parece que este año la
institución insular no tiene el tradicional semillero de cebollino. El campo y
la sabia cultura rural de los conejeros, que lograban conseguir cosecha con las
lluvias propias de un desierto que supo integrar sabiamente Vandana
Shiva en una referencia a la cultura y la sabiduría de los pueblos, transmitida
por los abuelos, se ha devaluado y nuestros jóvenes apenas tienen referencia de
estos.
La nueva religión de
la tecnología está destruyendo importantes herramientas para mirar hacia el
futuro. Los niños de hoy apenas conectan con los abuelos y su instrucción y
sueños vienen del mundo que criticó duramente la intelectual indostánica en el
marco maravilloso de la iglesia de Santo Domingo, de Teguise;
en una Isla que tiene más de 10.000 parados, donde el campo y el medio ambiente
tienen que ser mucho más que abstracciones intelectuales que tenemos que
conectar con la sabiduría de los abuelos, hoy marginados, ya que no sólo
importamos alimentos, sino, lo que es peor, ideas y modas de los otros, como
bien planteó Vandana en su discurso contra la
globalización que empobrece pueblos e ideas. Aún estamos a tiempo de rescatar
un patrimonio cultural enterrado entre cemento y ordenadores.
Espero que el próximo
encuentro ambiental de Lanzarote incorpore un patrimonio intelectual y una
sabiduría agroambiental de extraordinario valor de unos hombres y mujeres que
saben cómo hacer útil el salado jable que entra por la playa de Famara y que distribuye el alisio por media Isla, y de los
agricultores que saben domesticar para cultivar sobre el mismo, o bien el papel
de rofe y los cultivos. No digamos los logros
conseguidos con las semillas al incorporarlas al clima de
La conferencia de Vandana sobre ideas y recursos sobre la diversidad frente
al miedo, el valor de lo pequeño, de lo local frente a la globalización, o lo
que llamó "la dictadura de Wall Street", que no da seguridad, no presenta las
parábolas de Jesús cuando habla del buen sembrador, cuando la semilla cae sobre
piedras y cuando cae sobre tierra fértil. Me temo que las palabras de Vandana Shiva y otras muchas ideas que pueden sembrar
ilusión y futuro continúan cayendo sobre un malpaís.
Los tiempos deben
obligarnos a una lectura con cariño y respeto del pasado, de lo pequeño, de lo
local. El tiempo de crisis también puede ser el tiempo de oportunidades, en el
que la creatividad, el trabajo y el compromiso pueden ser la base del futuro;
en la que el conocimiento local ha sido erosionado por las modas y los
alimentos de importación; en el que a las crisis ambiental, económica y social
hemos de darle alternativas en lo que Vandana Shiva
llama tiempo de crisis como tiempo de oportunidades.