Medidas urgentes que Canarias necesita

Empleo, para que no siga en aumento la lista de desempleados y no peligre la economía de las familias; mejoras sanitarias, para que no sea necesario esperar meses hasta poder ser atendido por un especialista; servicios sociales, para asegurar la calidad de vida de los residentes en el Archipiélago; trabajo, constancia e imaginación, para buscar nuevas alternativas de negocio, son algunas de las medidas urgentes que necesita Canarias.

Por el contrario, no es tan necesario un proyecto de Ley de Medidas Urgentes, que deroga de facto la moratoria turística; pone en peligro la protección del suelo rústico; permite la construcción de nuevos hoteles, cuando ni siquiera se ha colmatado la planta alojativa fijada en nuestra región; no simplifica la tramitación administrativa, y usurpa competencias de las Corporaciones locales.

Éstas son las principales razones por las que La Gomera, igual que las islas de El Hierro y Gran Canaria, han dicho esta semana no a la iniciativa del Gobierno de Canarias, que desde el principio generó el rechazo de ecologistas, el Colegio Oficial de Arquitectos y hasta el que fuera director de la Agencia Canaria de Desarrollo Sostenible, Faustino García Márquez, uno de los expertos en materia de territorio más reputados del Archipiélago, principal redactor de las directrices que en 2003 dieron lugar a la moratoria turística.

Hablamos de una normativa muy compleja, que debe debatirse hasta alcanzar el consenso, pues sí es necesario actuar con urgencia para resolver problemas como los que se generan en torno a los permisos para cuartos de aperos, limpieza de fincas, reconstrucción de bancales o las acciones para combatir los incendios que se producen en las zonas de medianías.

No podemos olvidar, sin embargo, la sostenibilidad medioambiental que también necesitan las Islas, ni dejar de preguntarnos en base a qué se justifica la tendencia centralista cuando Cabildos y Ayuntamientos son las administraciones más cercanas al ciudadano, qué lugar se deja a los planes insulares o dónde quedan las especificidades de La Gomera, La Palma y El Hierro.

Son muchos los interrogantes que se plantean y que no podemos dejar de resolver, sobre todo si tenemos en cuenta que nuestro suelo es escaso y que, además, son muchas las singularidades de islas como La Gomera, donde el 33% del territorio goza de algún tipo de protección y el medio rural es el principal aliado turístico, además del patrimonio y el legado que hemos heredado de nuestros padres y debemos traspasar a nuestros hijos.

En consecuencia, resulta de vital importancia contar con medios de protección suficientes; tener siempre presente que cuando se interviene en un territorio es para toda la vida y no se pueden adoptar medidas que no estén suficientemente razonadas, pues cuestiones que plantea el proyecto de Ley de Medidas Urgentes, como ligar a un número de estudiantes la construcción de nuevos hoteles, pueden resultar irreversibles y poco beneficiosas a un medio o largo plazo. ¿O es que acaso vamos a demoler el hotel cuando cierre la escuela?

Canarias no tiene por qué tener prisas en ampliar el desarrollo turístico ya delimitado, pero sí es necesario que se simplifique la normativa y la tramitación a la que deben someterse productores como los ganaderos cuando pretenden regularizar una explotación, y hacerlo, además, teniendo en cuenta las particularidades de cada Isla, como también es imprescindible establecer los mecanismos para que exista una efectiva dependencia entre el mantenimiento de la actividad agrícola y la posibilidad que se abre para destinar parte de las fincas a energías renovables, pues si bien éstas son un recurso que debemos usar cada vez más, no es menos cierto que tenemos que garantizar la actividad agrícola, a la que en La Gomera y en el resto de Canarias se vincula el paisaje que tanto gusta al turista.

En definitiva, los asuntos importantes como los que nos ocupan deben ser abordados con pausa y sin dejar de lado la realidad en la que se mueve nuestro Archipiélago, afectado por la crisis internacional que ha llevado a una congelación del gasto, caídas de la inversión y reajustes de plantilla o finalizaciones de contrato.

La tasa de paro de las Islas se sitúa en el 17,5% y los datos oficiales apuntan que ya hay 52.900 hogares canarios en los que ninguno de sus miembros trabaja. Es imprescindible, por tanto, que los representantes públicos aunemos esfuerzos y busquemos el consenso para afrontar estos momentos difíciles, de modo que evitemos desperdiciar esfuerzos en asuntos que en realidad no son tan urgentes y sí nos dediquemos a cumplir compromisos importantes como los planes de empleo.

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Reparos al proyecto de ley de Medidas Urgentes

 

 

Esta semana La Gomera, igual que las Islas de El Hierro y Gran Canaria, se ha sumado al rechazo expresado por ecologistas, el Colegio Oficial de Arquitéctos y hasta el que fuera director de la Agencia Canaria de Desarrollo Sostenible, Faustino García Márquez, uno de los expertos en materia de territorio más reputados del Archipiélago, principal redactor de las directrices que en 2003 dieron lugar a la moratoria turística. Hemos dicho NO al proyecto de Ley de Medidas Urgentes planteado por el Gobierno de Canarias, y lo hemos hecho porque la iniciativa deroga de facto la moratoria turística; arriesga la protección del suelo rústico; permite la construcción de nuevos hoteles, cuando no se ha colmatado la planta alojativa de nuestra región; no simplifica la tramitación administrativa, y usurpa competencias de las Corporaciones locales.

Además, desde el Cabildo de La Gomera insistimos en la necesidad de lograr un consenso, y hacemos hincapié en que SÍ hay muchas acciones que debemos emprender para dar respuesta a las necesidades ciudadanas y afrontar con garantías de éxito la difícil coyuntura actual, derivada de la crísis económica y financiera internacional.

Empleo, para que no siga en aumento la lista de desempleados y no peligre la economía de las familias; mejoras sanitarias, para que no sea necesario esperar meses hasta poder ser atendido por un especialista; servicios sociales, para asegurar la calidad de vida de todos los residentes en el Archipiélago; trabajo, constancia e imaginación para buscar nuevas alternativas de negocio son algunas de las medidas urgentes que hacen falta en Canarias, donde también debemos actuar para resolver los problemas derivados de los cuartos de aperos, limpieza de fincas, reconstrucción de bancales o actuaciones para combatir incendios en las zonas de medianías, que pueden ser objeto del referido Proyecto de Ley.

 Hablamos de una normativa muy compleja, que requiere un mayor debate y concreción, además de tener siempre presente la sostenibilidad medioambiental que necesitan las Islas. Tenemos que trabajar juntos y evitar la tendencia centralista, porque los Cabildos y Ayuntamientos son las admnistraciones más cercanas al ciudadano. Hay que dejar claro el lugar que se deja a los Planes Insulares de Ordenación o ¿Dónde quedan las especificidades de La Gomera, La Palma y El Hierro?

 Son muchos los interrogantes que se plantean y que no podemos dejar sin responder sobre todo si tenemos en cuenta que nuestro suelo es escaso y en el que, además, son muchas las singularidades de islas como La Gomera, donde el 33 por ciento del territorio goza de algún tipo de protección y el medio rural es el principal aliado turístico, además de nuestro patrimonio y el legado que hemos heredado de nuestros padres y debemos traspasar a nuestros hijos.

Resulta de vital importancia contar con medios de protección suficientes; tener siempre presente que cuando se interviene en un territorio es para toda la vida y no se pueden adoptar medidas que no esten suficientemente razonadas, pues cuestiones que plantea el proyecto de Ley de Medidas Urgentes, como ligar a un numero de estudiantes la construcción de nuevos hoteles, pueden resultar irreversibles y poco beneficiosas a un medio largo plazo, o ¿es que acaso vamos a demoler el hotel cuando cierre la escuela?

Canarias no tiene por qué tener prisas en ampliar el desarrollo turístico ya delimitado, pero sí es importante que se simplifique la normativa y la tramitación a la que deben someterse productores como los ganaderos cuando pretenden regularizar una explotación, y hacerlo, además, teniendo en cuenta las particularidades de cada Isla, como también es imprescindible establecer mecanismos para que exista una efectiva dependencia entre el mantenimiento de la actividad agrícola y la posibilidad de destinar parte de las fincas a energías renovables, pues si bien éstas son un recurso que debemos utilizar cada vez más, no es menos cierto que es necesario garantizar la actividad agrícola, a la que en La Gomera y en el resto de Canarias se vincula el paisaje que tanto gusta al turista.

 La tasa de paro de las Islas se sitúa en el 17,5 por ciento y los datos oficiales apuntan que ya hay 52.900 hogares canarios en los que ninguno de sus miembros trabaja. Es imprescindible, por tanto, que los representantes públicos aunemos esfuerzos y busquemos el conseso para afrontar estos momentos difíciles, de modo que evitemos desperdiciar esfuerzos en asuntos que en realidad no son tan urgentes y sí nos dediquemos a cumplir compromisos como los planes de empleo.

 

Casimiro Curbelo,  Presidente del Cabildo de La Gomera

El Día, 23-11-2008

Gomeranoticias, 23-11-2008