Se presentó al público la

Plataforma de Trabajadores Canarios contra la crisis

 

 

Se movilizará el día 27 de noviembre 2008 contra la crisis y la nueva Directiva europea que amplía la jornada laboral a 65 horas. Comenzará a las 19:30 h. en el parque de San Telmo de la capital grancanaria y que discurrirá por la calle León y Castillo y concluirá en la sede de Presidencia del Gobierno en Las Palmas de Gran Canaria.

Este jueves [13-11-2008] era presentada en público la recién constituida Plataforma de trabajadores canarios contra la crisis, que se movilizará a final del presente mes contra las medidas que los gobiernos han llevado a cabo para paliar los efectos de la crisis y contra la nueva Directiva europea que amplia la jornada laboral a 65 horas y restringe el ámbito de protección de los trabajadores, bajo el lema “Por una vida y un trabajo dignos”.

El acto de presentación tuvo lugar en Las Palmas de Gran Canaria en rueda de prensa en la que estuvieron presentes representantes de los principales colectivos que integran la Plataforma. Desde sindicatos, asociaciones y partidos políticos, con una representatividad tan variopinta como Cáritas hasta el Partido Comunista del Pueblo Canario (PCPC), una amplísima representación de trabajadores de todos los sectores económicos de las Islas forman parte de esta iniciativa: Transportes, Sanidad, Justicia, Portuarios, Función Pública, Educación, Agricultura…

Mary Pita, portavoz del Sindicato de Comisiones de Base (co.bas Canarias), afirmó en primer lugar que este acto tenía como objetivo principal el presentar ante la sociedad a través de los medios de comunicación la unidad de acción que diferentes colectivos y organizaciones han plasmado en esta Plataforma de trabajadores canarios contra la crisis.

De esta manera, la Plataforma ha organizado una manifestación ciudadana para el próximo 27 de noviembre que comenzará a las 19:30 horas en el parque de San Telmo de la capital grancanaria y que discurrirá por la calle León y Castillo y concluirá en la sede de Presidencia del Gobierno en Las Palmas de Gran Canaria.

Desde su punto de vista, esta reivindicación tendría que contar con el respaldo amplio de la sociedad, una respuesta contundente de la población contra las graves injusticias sociales que los gobiernos están produciendo al proteger a los grandes poderes económicos a costa de perjudicar a las economías más débiles.

Esta manifestación, continuó Pita, debe ser el punto de inflexión en la respuesta ciudadana contra las medidas de los gobernantes para que de una vez por todas atiendan a las llamadas de atención de la ciudadanía contra estas políticas neoliberales, para que defiendan el aspecto más social de la crisis.

Pita recordó que ese día entra en el Parlamento europeo la directiva que amplía a 65 horas la jornada laboral, una normativa que retrotrae al siglo XIX a los trabajadores y que tira por tierra una de las conquistas fundamentales de la clase trabajadora, de ahí que la Plataforma haya querido que la manifestación coincida en el tiempo como medida de protesta.

La portavoz de co.bas quiso dar especial atención al lema con el que concurrirá la manifestación por las calles de Las Palmas de Gran Canaria: “Por una vida y un trabajo dignos”, una afirmación que considera que no debe ser baladí porque la crisis actual está haciendo que ni la vida ni el trabajo sean dignos para muchas personas.

Al respecto recordó los 190.000 canarios desempleados y el millón de canarios, el 50% de la población, que vive en el umbral de la pobreza o por debajo de éste y que subsiste con menos de 500 euros, “unas cifras que deberían hacernos salir del letargo en el que nos encontramos para salir a la calle con cacharros y calderos para protestar por esta situación”.

Por su parte, José Villalba, miembro de CGT, afirmó que este próximo sábado se celebra en Estados Unidos la refundación del capitalismo con la reunión del G-20, por lo que considera que la manifestación del 27 de noviembre entra en la respuesta global que por todo el mundo se realizan contra las medidas antisociales que tratan de salvar a quienes precisamente han causado la crisis cargando la culpa y todos los efectos sobre las capas más desfavorecidas de la sociedad.

Desde su punto de vista, este movimiento es de ruptura global y se lleva a cabo para protestar contra las medidas gubernamentales que benefician de forma vergonzosa a los todopoderosos empresarios de la banca, que son quienes han potenciado y provocado la crisis, con la inyección de capital para que sigan explotando a los ciudadanos.

A continuación, por Intersindical Canaria, habló Lucía Rodríguez, quien opinó que como es evidente, esta crisis no es exclusiva de Canarias, aunque sí es verdad que ha tomado efectos específicos aquí.

Desde su punto de vista, se hace necesario que la ciudadanía dé respuesta contundente contra estas medidas que favorecen a las grandes economías, cuando los beneficios de estos poderosos empresarios fueron brutales en tiempos de bonanza económica que aspiraron a ganar incluso más, creando una situación irreal de la economía mundial que ha hecho crack y cuya vuelta a la realidad perjudica a los más pobres, quienes no deben ser los que paguen los efectos porque son los únicos que no son responsables.

Para Rodríguez, en Canarias, parte de la prostitución del sistema pasa por la Reserva de Inversiones de Canarias (RIC), que debe ser explicada y cuyos multimillonarios fondos deben retornar a la hacienda pública para que se presten servicios a la población.

Considera que en torno a esta crisis se produce una doble discriminación e injusticia, ya que sus efectos perversos los están sufriendo en mayor medida las capas más bajas y dentro de estas capas, el colectivo de inmigrantes paga doblemente, ya que sin duda son los más perjudicados. Por ello pide una sociedad más justa, en donde se reconozca el derecho que tienen todos los colectivos que componen la sociedad a través de la generación de políticas menos represivas, más justas y más sociales.

Por su parte, Rubén Alemán, portavoz del Frente Sindical Obrero Canario (FSOC), insistió en que la situación en el  marco global es muy grave y que esta situación, por las particularidades canarias, hace que aquí sea peor aún.

Alemán aseguró que en la actualidad, en Canarias se trabaja un 8% más mientras se cobra hasta un 17% menos y que, según Cáritas, unas 600.000 personas viven bajo el umbral de la pobreza en Canarias, una pobreza que tiene rostro de mujer y de ancianos, sin que el Gobierno regional haga políticas reales de reinserción social y aquellas destinadas al fomento del empleo entre las capas más desfavorecidas.

 

En este sentido, recordó la ignominiosa RIC, que guarda viente mil millones para los poderosos, mientras contribuye a abrir más la brecha entre ricos y pobres, dinero que lejos de ser utilizado por el Gobierno para salir de la crisis y ayudar a los que de verdad lo necesitan, es destinado para acrecentar aún más la riqueza de unos pocos, un dinero que se utiliza para especular, para llenar de cemento a Canarias o para invertir en países en donde la mano de obra, casi esclavista, es más barata, un Gobierno que practica sin más unas políticas neoliberales que agravan la situación del archipiélago.