Concentración:
27 de noviembre
San
Telmo, de 18:30 a 19:30
LAS
PALMAS DE GRAN CANARIA
Nos
dijeron que invadieron Afganistán para acabar con el terrorismo. Pero la
intervención sólo ha producido más odio y ha aumentado el riesgo de nuevos
atentados, y por supuesto la muerte diaria de población inocente.
Dijeron
que iban a llevar la democracia a Afganistán. En realidad, han instalado a un
antiguo empleado de la petrolera estadounidense UNOCAL y ex confidente de
Quizá
la mentira más cínica fuese que iban a liberar a las mujeres afganas. Con la
ocupación, a la opresión que han sufrido históricamente y continúan
sufriendo las afganas, se ha añadido la posibilidad de perder su vida, o la de
sus seres queridos, en un bombardeo aéreo. Cada semana los medios de comunicación
traen noticias de bombardeos de casas y familias enteras de civiles.
La
“guerra contra el terror” y la invasión de Afganistán nada tienen que ver
con la democracia y la libertad, pero sí con los intereses de las grandes
potencias. El pueblo afgano tiene la mala suerte de vivir en una zona de gran
importancia geoestratégica, fronteriza con Irán, China, Pakistán, y cerca de
los importantes yacimientos energéticos del Mar Caspio. Tras los terribles
atentados del 11-S, los dirigentes de EEUU vieron la oportunidad de imponerse en
la región.
Y no
olvidemos la sombra de Guantánamo. Bajo la justificación de las agresiones
militares y las guerras de Oriente Medio, se ha ocasionado un enorme retroceso
en los derechos humanos en todo el planeta, dando a los gobiernos una coartada
para criminalizar expresiones de oposición al sistema que nada tienen que ver
con el terrorismo.
El
gobierno mantiene que las tropas españolas no forman parte de la ocupación,
sino que trabajan en la reconstrucción. Pero el propio Secretario General de
La
presencia española en Afganistán forma parte de un cuadro preocupante:
¨
Las bases militares de EEUU en el
Estado español siguen sirviendo de escala en los vuelos ilegales de
¨
El gobierno español mantiene su
apoyo al gobierno israelí —que continúa cometiendo crímenes de guerra
contra el pueblo palestino— mientras boicotea al gobierno democráticamente
elegido por los palestinos.
¨
Tras la guerra de Israel contra Líbano
en 2006, las tropas españolas vigilan no al agresor, sino a la víctima de
guerra, bajo una resolución que exige el desarme no de los atacantes, sino de
la resistencia.[5]
¨
Durante el mandato del Gobierno de
Zapatero, tanto el gasto militar como el comercio de armas del Estado español
se han disparado.[6]
¨
El Estado español ha votado
repetidamente en
¨
El asesinato de población civil en
Palestina, Irak y Afganistán se normaliza en el día a día de occidente sin
que ningún gobierno se responsabilice de ello.
¨
La nueva ministra de Defensa ha
declarado “obsoleto” el límite de 3.000 soldados españoles destinados al
exterior, abriendo así el camino a aún más intervenciones militares.[8]
Es
evidente que el gobierno de Zapatero se ha alejado mucho del sentimiento popular
antiguerra que le aupó al poder en 2004. Actualmente, más de la mitad de la
población ve como negativa la presencia de tropas españolas en Afganistán, y
pide su retirada.[9]
Tras
casi 7 años de ocupación, han muerto decenas de miles de civiles en Afganistán
—no hay cifras fiables del total— y millones de afganos siguen siendo
refugiados. El país está en una situación terrible, que no tiene posibilidad
de mejorar, sin el fin de la guerra y la ocupación.
La
retirada de las fuerzas españolas de Irak —fruto de las masivas protestas
antiguerra de 2003— fue un paso importante, y motivó a otros muchos países a
salir de aquella guerra ilegal.[10]
Los mismos argumentos se aplican a este caso: se trata de una guerra ilegal e
ilegítima que persigue un interés estratégico en detrimento del bienestar de
la población.
Frente
a las continuas referencias a la guerra que podría surgir como consecuencia de
la retirada de las tropas extranjeras, cabe insistir en que es ahora cuando el
país se encuentra en guerra. El Gobierno español, una vez retirados los
soldados, podría limitar sobremanera la capacidad destructiva de los grupos
armados exigiendo a los numerosos países y grupos afines que apoyaban o apoyan
a estos grupos —sin padrinos su impacto es mínimo— que cesen sus prácticas
de financiación económica y militar.
Existen
otros motivos urgentes para una salida de las tropas españolas.
Barack
Obama, próximo presidente de EEUU, propone intensificar la guerra en Afganistán,
lo que sólo empeorará la situación.
Hasta
la fecha, el Estado español ha gastada más de 1.100 millones de euros en la
invasión y ocupación de Afganistán. Ante la actual crisis económica, la
retirada de las tropas de Afganistán —idealmente como parte de una reducción
global en el gasto militar— liberaría recursos para invertir en servicios públicos
y empleo.
Esto
no debe significar abandonar al pueblo afgano. Su país necesita la reconstrucción,
pero el Secretario General de
MOVIMIENTO
DE OBJECIÓN DE CONCIENCIA EN TENERIFE-MOC
ACCIÓN
ANTIMILITARISTA
www.antimilitaristas.org
http://canariasporlapaz.blogspot.com
[1]
[2]
Por ejemplo, según un informe escrito para la alianza por cinco
altos mandos militares, “
[3]
Jaap de Hoop Scheffer, Secretario General de
[4]
OTAN, “Troop contributions”, www.nato.int/issues/troop_contributions/practice.html
[5]
Resolución 1701 (2006) del Consejo de Seguridad de
[6]
Los “aumentos presupuestarios [en Defensa]… han sido los mayores
de la democracia, hasta un 26% en la anterior legislatura”, Carme Chacón,
Ministra de Defensa, en El País,
27/07/2008. Cifras sobre la venta de armas de http://armstrade.sipri.org/.
[7]
Ver José Luis Gordillo, Nostalgia
por otro futuro: la lucha por la paz en la posguerra fría, pág. 100.
[8]
Ver “Entrevista a Carme Chacón: El acuerdo para limitar a 3.000
los soldados españoles en el exterior puede estar obsoleto”, El País, 27/07/2008.
[9]
“Sondeo del Instituto Opina: La mayoría pide la retirada de las
tropas de Afganistán”,
El
País,
25/03/2007. http://www.elpais.com/articulo/espana/mayoria/pide/retirada/tropas/Afganistan/elpepiesp/20070325elpepinac_3/Tes
[10]
Estos países incluyen: Hungría; República Dominicana; Honduras;
Filipinas; Tailandia; Nueva Zelanda; Tonga; Portugal; Singapur; Noruega;
Ucrania; Países Bajos; Japón; Italia y Eslovaquia. http://www.globalsecurity.org/military/ops/iraq_orbat_coalition.htm
[11]
Jaap de Hoop Scheffer, 29/02/08.
[12]
En 2004, por ejemplo, el 99,5% de toda la contribución española a Afganistán
tuvo un origen o destino militar. Datos de los informes de seguimiento
“Plan Anual de Cooperación Internacional”, de respuestas a preguntas
parlamentarias y del informe del IECAH, La acción humanitaria en
2005: un año de desastres y… mucho más, diciembre de 2006,
disponible en www.iecah.org/libros.php?id=50
.