Periodistas mercenarios

Luis D.B.

 

Después que leí el artículo sobre ‘los espejitos cana­rios’, refiriéndose a esos periodistas merce­narios que nos están inundando, supuse, como cualquier lector, a quién se refería, y al día siguiente el director de esa emisión 7.7, un tal Chavanel, sintiéndose afectado, aunque no se le había nombrado, estuvo des­barrando durante horas y diciendo dispara­tes, descubriendo su verdadera personalidad.

 

Hace unos días estuve en Las Palmas y pregunté por ese personaje y me dijeron que allí están hartos del mismo. Que en los años 70, como es gallego, su amigo Olarte Cullen se lo trajo para estas tierras y se ha distinguido después con ese tipo de periodismo que se dedica a buscarle los trapos sucios a la gente o a inventárselos y después publicar una parte en una radio, amenazando con contarlo todo.

 

Ahora se compró una emi­sora en Tenerife y sus amos de allá lo están apoyando para que siga con su juego sucio. ¿Tan bajo ha caído el periodismo que per­miten que extranjeros, mercenarios godos como este, se dediquen todos los días a insultar, levantar calumnias e interferirse en la vida de la sociedad canaria?