Los puertos
canarios y el tráfico de armas (I)
Antonio
Cubillo Ferreira *
Estos días, el gobierno socialista español ha logrado
que un grupo de personajes del franquismo más duro, dirigido por el sempiterno
hombre del establismen de Madrid en Canarias, el
viejo abogado gallego Olarte Cullen, acompañado de su colega Roberto Goiriz, a propuesta expresa de la delegación marroquí,
hayan participado en
La monarquía española y sus representantes oficiales,
el ex partido republicano PSOE, tenía que echarle una mano a sus amigos de
Rabat y al mismo tiempo intentar una maniobra doble ante
Como es lógico, los gobiernos de Madrid y Rabat (y
Durante siete años Europa armó a los beligerantes de
esta guerra haciendo pingües beneficios, donde el puerto canario de Las Palmas
jugó un papel trascendental. A pesar del embargo internacional decretado contra
la venta de armas, el gobierno colonial español, precisamente del mismo color
que el actual, se aprovechó de esta guerra para vender armas a los dos bandos,
junto con otros gobiernos europeos. En septiembre de 1980, el Consejo de
Revolución, dirigido por Sadam Hussein, decidió romper los acuerdos de Argel de
1975, donde se habían establecido las fronteras marítimas entre Irán e Irak en
el Chatt el Arab,
desembocadura del Tigris y el Éufrates. Los iraquíes
lanzan un ataque sorpresa contra Irán con 240.000 hombres, 2.500 tanques
soviéticos, 100 AMX franceses y 1.800 piezas de
artillería. Los iraníes resisten la primera oleada, aunque con menor armamento
y el paseo del dictador Sadam Hussein se convierte en una larga guerra. Irán,
que acaba de liquidar el régimen del Sha persa, tiene armas pero no tiene
municiones ni piezas de recambio. La guerra o blitz
de los iraquíes fracasa y va a durar muchos años y aquí es donde intervienen
los traficantes de armas internacionales y los gobiernos europeos,
especialmente Suecia, Portugal, Francia, Suiza y España, entre otros, y, por
otro lado, los USA. Todos sabemos que las guerras se ganan con suministros de
pólvora, explosivos y municiones y no con palabras y los dos gobiernos tienen
petróleo y mucho dinero, luego hay negocios y buenas comisiones, piensan dichos
gobiernos. Los gobiernos europeos, no intervienen directamente sino a través
del Cartel de Pólvora y Explosivos. Las empresas españolas suministradoras son
Unión Explosivos Río Tinto,
El problema es el embargo internacional, luego hay que
saber burlarlo, arrendar barcos, fabricar certificados de destino final de
navegación y tener puertos de confianza para trucar los destinos e incluso
cambiar el nombre de los navíos comprometidos. El cartel tenía ya una
experiencia en el tráfico de armas puesto que durante muchos años estuvieron
suministrando armas al régimen del apartheid de África del Sur, a través del puerto
de Las Palmas, en Canarias, y la colaboración de las autoridades coloniales
españolas, en cuyo aeropuerto hacían la escala regular los aviones de SAAW, que, viniendo de África del Sur, hacían escala en la
isla de Sal, en Cabo Verde. Recordamos que en los años 1977 y 1978, el MPAIAC
destruyó dos veces las oficinas de esta compañía para llamar la atención de la
complicidad del régimen de
Cuando los socialistas del PSOE ganan las elecciones
en 1982, necesitan dinero y nada mejor que entrar a fondo en el comercio de
armas y explosivos, sabiendo que los gobernadores civiles de Canarias y las
Juntas de Obras de los puertos de Tenerife y Las Palmas están ocupados por
discretos y fieles dirigentes que no se van a ir de la lengua y que algún día
serán premiados políticamente. Además, en septiembre de 1983, la fábrica de
armas española Gamesa está en crisis y hay que salvarla, puesto que dependen
sus puestos de trabajo y negocios de otras fábricas como Río Tinto (ERT) y fábricas de la competencia en Portugal y Austria
para posibles contratos. Hay un negocio importante que el PSOE no quiere perder
de venta de armas a Irán, cuyo contrato se discutió discretamente en un consejo
de ministros y que representaba la cantidad de 280 millones de dólares y fue
ejecutado de 1984, 1985 y 1986 por sociedades públicas y privadas asociadas en
el negocio. En 1983, el sector del armamento español realizó un negocio de un billón
de francos franceses, la mitad dedicado a la exportación, pero estaba en crisis
y el contrato con Irán era un gran negocio. La fábrica de armas Gamesa, de
Vitoria, en Euskadi, trabaja a marchas forzadas, produciendo 1.200 obuses por
día. Rafael Eraso, el director de la empresa, hace continuos viajes a Teherán
mientras, y, por otro lado, discretamente, se ofrece armamento al gobierno de
Irak, como demostraremos en los siguientes artículos y donde se ve el papel del
puerto de Las Palmas en dicho tráfico.
Presidente del CNC,
brazo político de MPAIAC
Continuará