Rechazo a
la intención de Coalición Canaria de congelar los sueldos de los empleados públicos
EA-Canarias considera reprobable
la intervención de la diputada de Coalición Canaria Ana Oramas relativa a la
congelación de las retribuciones de todos los empleados públicos de todo el
Estado. Ésta propuesta la realizó el pasado 19 de noviembre, en la
comparecencia en el Congreso del vicepresidente económico, Pedro Solbes,
solicitando que todas las fuerzas políticas se unieran para aprobar la
congelación salarial de los empleados públicos, argumentando la crisis económica,
que tan bien le viene al capital para rebajar salarios y recortar derechos de
los trabajadores.
Sostiene Oramas que sería
"un ejercicio de responsabilidad de todas las fuerzas políticas la
congelación salarial” de los empleados públicos.
Desprecia Oramas que los
empleados públicos llevan con aumentos salariales que no pasan de 2,5, desde el
año 1993, independientemente del aumento del IPC, con la consiguiente pérdida
de poder adquisitivo. Se calcula que hemos perdido más de un 20% en los últimos
años. Hemos sufrido diversas congelaciones salariales de diversos Gobiernos.
No le importa a Oramas, así
mismo, que dentro del sector público
haya muchos empleados públicos que no llegan a los 1.000 euros brutos
mensuales. Mientras hay cargos públicos que superan los 81.000 euros brutos
anuales, dietas aparte, como
Afirma sin desparpajo que
"en una país en el que la gente está yendo al paro, los únicos que
tienen garantizado su puesto de trabajo son los funcionarios". Con lo que
pone en evidencia que no le importa en absoluto el derecho al trabajo que tienen
todos los ciudadanos, recogido en
Desconoce Oramas, que una parte
muy importante del sector público está formado por trabajadores con contratos
temporales y parciales, pudiendo quedarse en la calle, como ha pasado con muchos
trabajadores públicos tras “el Plan de Empleo” y con los recortes
planteados por el Gobierno de su partido.
Los empleados públicos tienen
derecho a tener un trabajo remunerado adecuadamente, lo que no ocurre
actualmente. No es de recibo que se plantee una congelación de unas
retribuciones que ya se han visto mermadas sustancialmente. Esa propuesta tiene
un calado antisocial profundo, pues pretende atentar a las condiciones de vida y
trabajo de cientos de miles de trabajadores del sector público de este Estado y
sus familias. Los trabajadores en general y los empleados públicos en
particular no somos culpables de la crisis. Son otras las medidas que se tienen
que tomar. La señora Oramas podía acordarse de que sus amigos empresarios
paguen el impuesto de sociedades en lugar de quedárselo en
Canarias, a 20 de noviembre de
2008
EA-Canarias
