David Delgado *
Canarias se merece una educación libre de las cadenas colonialistas que
anulan nuestra conciencia nacional, nuestra identidad y dignidad como pueblo e
independientemente de los mandatos europeos, desarrolle su propio sistema
educativo.
El profesorado, los estudiantes, los padres y
las madres de estos, los partidos políticos y prácticamente todo el tejido
social, reclaman una mejora sustancial del sistema educativo canario, porque
los datos hablan por si solos y es innegable que este ha fracasado
estrepitosamente.
Los unos reivindican una educación de mayor
calidad, los otros que no se desmantele la educación pública, quien más quien
menos que se ponga en marcha medidas destinadas a combatir el absentismo y el
fracaso escolar; en definitiva, que se renueve y modifique el sistema público
de enseñanza porque es paupérrimo, excluyente e irrefutablemente fracaso.
Son reivindicaciones que comparto, faltaría más,
aparte de legítimas y justas son necesarias. Pero los mismos que alertan de las
carencias y deficiencias del sistema educativo canario incurren en un error que
a su vez es fruto del mismo modelo educativo acientífico y de la filosofía
imperante, que no es otro que el de pretender resolver un problema integral,
con una serie de reformas burocráticas y formales que a lo más que pueden
aspirar es a mejorar cifras estadísticas.
Porque no se analizan las causas del fracaso del
modelo educativo, tan sólo se perciben, y por consiguiente, se llega a la
conclusión de que el planteamiento debe ser reformar el actual marco educativo
sin transformarlo. Una transformación radical es lo que necesita nuestro
sistema, no la aprobación de un conjunto de medidas que finalmente queden en
papel mojado.
Pero resulta que actualmente es imposible por
varias razones. Una de ellas, que es fundamental, es que los sistemas
educativos no pueden aislarse de los sistemas políticos establecidos, y en
Canarias concretamente, mientras seamos colonia de un país europeo dominado por
el capitalismo monopolista de Estado tendremos que asumir y aceptar el modelo
de educación afín a los intereses de la clase dominante española, y al mismo
tiempo desarrollar nuestro marco educativo según los dictados que provengan de
España que no son más que las directrices que se imponen desde
Ya ni siquiera es como hace décadas que
prácticamente nuestra educación dependía de España, ahora es la oligarquía
europea en su conjunto quien define y construye las bases educativas que deben
regir los modelos educativos del viejo continente. Es el colonialismo en estado
puro, la burguesía europea impone y un pueblo africano como el nuestro acata.
Entonces, todos los que reivindican una
educación de calidad y obvian esta realidad están abocados al fracaso, porque
no cabe la posibilidad de reformar el actual sistema más que superficialmente.
Quienes quieren una educación digna, tienen que comprender que sólo una
Canarias socialista puede ofrecerla porque este sistema preconiza la educación
íntegra del ser humano, no como el régimen capitalista que divide a los
estudiantes a razón de que clase social provengan y emplea la educación como
herramienta alienante.
Canarias se merece una
educación libre de las cadenas colonialistas que anulan nuestra conciencia
nacional, nuestra identidad y dignidad como pueblo e independientemente de los
mandatos europeos, desarrolle su propio sistema educativo.
Eduardo Doménech y José Regidor, rectores de
Las opciones claramente son: continuar como
hasta ahora de mal en peor o construir el primer sistema educativo canario tras
un proceso de descolonización e independencia y con el socialismo gozar de la
educación que merecemos.
(*)
David Delgado es miembro del Partido
Revolucionario de los Comunistas de Canarias (PRCC)