¿Por qué se
derrumban los imperios?
Juan
Jesús Ayala
Según los expertos, en los próximos 15 años la balanza
del poder mundial se inclinará de manera tajante y decidida desde el Oeste hacia
el Este, con lo cual EEUU perderá su papel como único
líder mundial. El presidente del Consejo de Inteligencia, Thomas Fingar, ya anunció que el mundo unipolar se ha acabado y si
hace cuatro años se podía reafirmar la hegemonía plena de los EEUU, ésta se diluirá y no tendrá otra alternativa que
ponerse a hablar con China, Brasil e India, sin dejar de lado, por supuesto, a
El derrumbe de los imperios comienza por la parte más
sangrante, que es, ni más menos, que por sus decadencias económicas. Y si se
pretendiera hacer una teoría general económica de la decadencia, habría que
reafirmar un enunciado previo y contundente ribeteado por el interrogante: ¿qué
leyes regulan este ciclo aparentemente fatal que parece reproducir en gran
escala el ciclo ontogenético de la vida y la muerte?
Se podrá entender que los imperios que han sido y ya
no son, como el otomano, el maya, el holandés, el inglés, el romano o el que se
quiera, efectivamente han comenzado su decadencia no por problemas físicos de
violencia de la naturaleza en su territorio, traducido en inundaciones y en
catástrofes de envergadura cuya reposición hiciera posible que se fueran al
traste sus exigencias y riqueza; o bien se pudiera pensar también que en los
primeros momentos de los imperios estos dedicasen un montón de dinero como
renta adicional a la construcción de templos, de iglesias o de alta simbología
monumental que provocase que la gente ante las penurias establecidas se
rebelase contra el poder imperial. Esto, en parte, pudiera contribuir al
derrumbe de los imperios que entre orgías y orgías vivían de espaldas a una
realidad más allá de los mares o de las fronteras físicas. Pero no. Dentro de
la teoría de la decadencia de los imperios, la que prevalece y tiene más fuerza
es aquella concerniente a los gastos ocasionados por las guerras que, junto con
diversos factores interrelacionados con el gasto militar, contribuyen al
derrumbe.
Así aconteció con el imperio romano, que llegó un
momento en que fue incapaz de sostener en todo su amplio territorio, tras una
dominación casi universal, a sus ejércitos. Igual que con el imperio español,
que lo que tuvo que emplear como gasto público en territorios que dominaba en
Europa, América y Asia hizo imposible, a pesar del oro y de las riquezas
secuestradas a esos países, que pudiera alimentar la voracidad de un ejército
que dio al traste con la dominación y la conquista e hizo que temblaran los
propios cimientos de lo que quedaba de España.
Pues bien, el ritmo del gasto que tiene en la
actualidad EEUU, con presencia en todo el mundo, con
las invasiones que ha provocado -más que las ocasionadas por Gengis-Kan y
Napoleón juntos- y a pesar de reconstruir lo que destruye, el ejército se está
comiendo al imperio; el ejército y los gastos de la guerra están poniendo al
borde de la quiebra al imperio, que tiene, según los expertos, los días
contados.
En economía es muy difícil la predicción y más difícil
aún es administrar el remedio a tiempo para salvar al enfermo. Pero cuando el
gasto es incontrolado, imprevisible porque hay que estar donde aparece la
fisura y donde se compromete el negocio, en ese momento se inicia el derrumbe.
Y ahí está la historia para recordárnoslo. Comienza a funcionar un proceso de
desintegración que da al traste con la hegemonía, y a partir de ahí el mundo es
otro, las relaciones otras y el mando pasará de manos a pesar de que se esté
encandilado con el resplandor que emite Obama.
Pero Obama posiblemente sea
(paradójico, ¿no?) el que inicie el descalabro de un imperio que por la propia
inercia de su presencia militar en el mundo, por el afán de controlar todo lo
que desprenda olor a producción y negocio, está haciendo que la sociedad
norteamericana se mire hacia dentro, se contemple el ombligo y encuentre lo que
en estos momentos está viendo. Que no es otra cosa que un futuro tan incierto,
desesperanzador e incontrolable como cualquier país de