Si Marx viviera

 

Juan Jesús Ayala

 

Ante la crisis galopante del modelo de producción capitalista, a pesar de aquellos agoreros que decían que se había llegado al fin de la historia y que su triunfo estaba garantizado, sería interesante que Marx, que estudió en profundidad el capital, nos dijera qué es lo que pasa, a qué es debida la crisis y qué remedio pudiera darse, si es que hay alguno.

Marx nos hablaría y significaría como importante que el fenómeno de la crisis se produce en parte por el descenso de la tasa de ganancias y que esto originaría un excedente de capital (en este momento suena a raro ya que lo que nos cuentan es que no hay dinero) porque el crecimiento de capital acumulado encuentra cada vez menos posibilidades de inversión que conlleven a una rentabilidad adecuada. De ahí se deriva un descenso de la inversión productiva, que produce una disminución del empleo y, como salvaguarda del sistema, llevaría a la consiguiente reducción de los salarios pagados por el capital.

Al disminuir los salarios, la demanda disminuye provocando una crisis en la venta de mercancías previamente almacenadas, cuya capacidad no puede ser absorbida, produciéndose un freno en la producción, con lo cual se generaliza el paro y se deprimen los mercados. Y la economía (esto no lo hemos oído mencionar y a lo mejor es válido) sólo se reactivará cuando el paro masivo origine salarios más bajos y cuando la quiebra de las empresas haya desvalorizado el capital fijo y el Estado intervenga o se produzcan acontecimientos inesperados, y no tanto, como una gran guerra, lo que motivará se incrementen sustancialmente los mercados y permita entonces la inversión del capital.

Si analizamos este retazo teórico marxista, veremos que en nada se parece a lo que se está prodigando por parte de los gobiernos, que es inyectar dinero donde se supone que hay, y si se interviene, eso es mitigar el problema ya que en ese intervalo la fuga de capitales se hará con más fuerza que ahora. Porque el capital que existía, ahora no se habrá evaporado por arte de birlibirloque, lo que pasa es que se ha hecho trashumante y busca sitios donde su mejor ganancia y producción sean rentables, generalmente en aquellos países en que los controles fiscales, políticos y sindicales están en pañales o ni siquiera están.

La fuga del capital hará que países que están en emergencia acaben de salir a flote y los que están en la superficie comiencen a hundirse. Todo lo contrario de lo que nos han venido diciendo hasta aquí. ¿Quien tendrá la razón, Marx o los fracasados economistas que no olieron a tiempo la crisis y que estaban mirando para otro lado o forrándose con el desaguisado?