¿Somos sostenibles?
Wladimiro Rodríguez Brito
El pasado día 3 tuve
la fortuna de presentar en el Círculo de Amistad XII
de Enero, dentro de los actos de
Valga como ejemplo que
en el mundo se están consumiendo unos 85 millones de barriles de petróleo
diarios y según todos los expertos la producción va a descender de manera
paulatina en los próximos años. Como en estos momentos la distribución de los
recursos ha cambiado, es decir, las llamadas economías emergentes -China,
India, Brasil, Rusia- han irrumpido en el mercado mundial de petróleo, vamos a
tener que hablar de otra manera sobre los modelos económicos.
Así, por ejemplo,
Canarias demanda cada día 125.000 barriles de petróleo, o lo que es lo mismo,
estamos en torno a los
Entremos en materia en
el libro de Juan Jesús Bermúdez. Es un trabajo que pone de manifiesto que la
globalización en gran medida depende de la energía y, en particular, del petróleo,
puesto que el resto de las energías -carbón, nuclear, alternativas-, juegan un
papel minoritario en las demandas actuales. Por otra parte, sólo en el caso del
carbón pudiera ser una alternativa, pero genera un problema de contaminación
que puede derivar hacia el cambio climático.
No olvidemos que
hablar del petróleo es hablar también de la comida. Gran parte de la producción
de alimentos se ha incrementado, como bien plantea Bermúdez, desde los
fertilizantes que ponemos a nuestros campos, bombeos en los sistemas de riegos,
pesticidas y un largo etcétera. Por todo ello, el otro aspecto del libro de
Bermúdez es el crecimiento de la población del mundo en el que nos vuelve a
recordar las teorías de Malthus de 1798. El crecimiento de la población es de unos
70 millones de personas al año, con lo cual ya estamos en 6.600 millones de
personas en el planeta Tierra, lo que hace que las demandas de alimentos y
recursos aún nos complica más la situación.
Valga como ejemplo el
caso de Canarias. Las islas tenían a comienzo del siglo XX
poco más de 300.000 habitantes y en un siglo -de
Por ello, Juan Jesús
Bermúdez plantea bien que el hablar de población y recursos no es un tema
catastrofista ni fatalista, sino que tenemos que meditar y leer su trabajo
puesto que los próximos años, más allá de la coyuntura económica en la que
estamos, nos obligan a mirar al territorio con otra óptica.
Así, por ejemplo, en
el año 1943 se cultivaban en Canarias algo más de
Aprovecho estas líneas
para felicitar a Juan Jesús Bermúdez por su trabajo. Creo que es necesario que
nuestros ciudadanos lo estudien y hagan una lectura en otra manera de
interpretar el medio y la naturaleza, con un compromiso de futuro, sin
fatalismo, pero sí con realismo.