Subdesarrollo
periodístico
Agapito
De Cruz Franco
Ricardo Peytaví escribía en su columna habitual el sábado 13 de
diciembre, un interesante artículo sobre los periodísticamente subdesarrollados[1]. En su radiografía del lector de prensa canario se
apoyaba en los baremos de
Pero a Ricardo,
le ha faltado profundizar más, algo habitual en él, se compartan o no sus
análisis. Dejando constancia del matiz nacionalista que introduce como novedad
en el escrito, a causa seguramente de la coyuntura editorial de su periódico,
no delimita qué se lee. Pues mucha gente sólo lee las esquelas, la lotería o
los deportes y, de estos, lo que pone del equipo del barrio. No analiza los
usos que mucha gente da a un periódico -además del lógico de su lectura-, como el
de papel higiénico de emergencia, piso para las palomas de la azotea, relleno
para objetos frágiles, cubre-baldosas para después de fregar o toallas de papel
para los mecánicos. Tampoco analiza la calidad o no, y la manipulación o no, de
lo que se escribe; si los hábitos lectores del canario tienen que ver más con
los libros que con la prensa e incluso una mención al auge de los periódicos
digitales. Muy buenos y en plena edad de oro estos últimos, hasta el punto de
estar nublando el firmamento de la prensa de papel. Al hablar de la tendencia a
ver
No hace falta
sino echar un vistazo a un determinado sector de los medios de comunicación del archipiélago, para concluir
que, en este caso, estamos más bien ante medios de incomunicación, de
manipulación de información, fabricación interesada de opinión, cuando no auténticos
boletines electorales, empresariales, clericales (no voy a llamar religiosos,
porque no llegan a ese nivel), voceros del cacique de turno o peroratas
autocomplacientes en alguno que otro.
No voy a
recordar los análisis sobre información, poder y concentración en los medios de
comunicación del lingüista Noam Chomsky.
La prensa como cuarto poder ha acuñado la frase de que “lo que ocurre no es lo
que ocurre, sino lo que los medios dicen que ocurre”. Pero en Canarias, si
ocurriera, no lo que ocurre, sino lo que algunos medios dicen que ocurre, estaríamos
como mínimo, ante el día del fin del mundo por la tarde.
No se puede
negar que ante este subdesarrollo periodístico que coexiste descaradamente con
el verdadero periodismo, serio y profesional, al que no nos referimos en este
artículo, el alcalde Isaac Valencia, al que el autor pone como ejemplo de lo
periodísticamente subdesarrollado, no dé importancia a los diarios en general. Actitud
la del primer mandatario de
Si como dice Ricardo, Canarias está pues intelectualmente
subdesarrollada, seguro que se debe a que una parte de los medios no forman ni
informan, sino que deforman. Periodismo basura. ¿Papel de poder? En todo caso,
están en su papel.
Por tanto, ¿periodísticamente subdesarrollados
o subdesarrollo periodístico?
[1]Periodísticamente subdesarrollados