Teide de Oro y lo
marginal
Wladimiro
Rodríguez Brito
Este año, el equipo de Radio Club Tenerife ha
tenido la buena idea de entregar su ya tradicional galardón de los Teides de Oro a un sector que históricamente ha estado
marginado en Canarias, pues hablar de agricultura, ganadería o de psiquiatría
ha sido un mundo que en la modernidad del mal llamado progreso se había
asociado con el pasado, con la pobreza y con lo marginal.
Hemos tenido la suerte
de encontrar un premio dedicado a un espacio y una cultura que lamentablemente
esta sociedad ha tenido en la marginación, olvidando la labor social y
estratégica del campo y los campesinos en la articulación del territorio. Por
ello, todo lo que implica dignificar y reconocer a los hombres y mujeres del
campo, unido con la labor cultural de un humanista comprometido con la tierra y
su gente, pone en primer plano algo que coyunturalmente hemos olvidado a lo
largo de los últimos años.
La modernidad la
teníamos en otro sitio. Así, por ejemplo, los centros de psiquiatría eran una
especie de cárcel o lugar del que nadie quería hablar y del que nadie, cuando
se salía, quería hacer referencia. Es en este marco donde el doctor Carlos
Pinto Grote ha hecho una labor importante que se une
a los nuevos planteamientos de la psiquiatría en cuanto a un tema de salud y de
los mal llamados manicomios abiertos, en el amplio sentido de la palabra, en el
que vemos los temas de la salud mental como una enfermedad más y no como algo
alejado a lo que no queríamos acercarnos, con una sociedad que se quería
olvidar de los que desgraciadamente estaban en estos centros. En muchos casos,
se ha asociado la locura para marginar a personas que molestaban, alejándolos
de la sociedad civil.
Carlos Pinto ha sido
un intelectual comprometido con una poesía, con una literatura vinculada a los
problemas sociales. Por ello, su mundo de relaciones con poetas comprometidos
como Pedro Lezcano o Agustín Millares u otros muchos
nos pone de manifiesto el compromiso social y político de Carlos en su dilatada
trayectoria; de compromiso con la cultura en Canarias de un gran humanista que
es Premio Canarias.
Por otra parte, que
nos sitúen a los ganaderos con el Teide de Oro es un
salto cualitativo en nuestra cultura, puesto que hasta que Pedro Molina comenzó
a pasear las vacas con las carretas en las fiestas o a hacer las competiciones
del arrastre de ganado en numerosos puntos de las islas, había una filosofía
para urbanizar el campo en la que la cultura urbana de los chalet en el medio
rural lo primero que hacía era denunciar un establo de vacas por las moscas o
supuestos malos olores detectados por las finas pituitarias producidas en
nuestras ciudades.
Agate revaloriza y defiende el papel social de los
ganaderos. Esa labor de Agate, con Pedro Molina al
frente, es potenciada en los últimos años ante una coyuntura nueva en la salud
y las carencias o problemas en el abastecimiento de alimentos, como la fiebre
aviar, las vacas locas o la carne de cerdo contaminada de Irlanda y a los que
debemos incorporar los posibles déficit en la producción de alimentos en el
planeta, hace que hoy miremos a nuestra cabaña ganadera con otros ojos, lo que
pone de manifiesto la sensibilidad que ha tenido el equipo de Radio Club
Tenerife para distinguir esta labor y un compromiso con el futuro de nuestra
tierra.
Por lo que respecta a Asaga, indudablemente que en estos 30 años de historia ha
hecho una labor de defensa del campo y, sobre todo, de intentar aglutinar un
sector enormemente débil, con numerosos roces internos, en el que el papel
desempeñado por Asaga ha potenciado y defendido
nuestra agricultura; más allá que el que escribe estas líneas ha tenido algunos
pequeños roces, como ocurrió con
Hemos sembrado y
cultivado algo en este largo camino que parece que hoy nuestra sociedad empieza
a valorar como es la recuperación del campo, más allá de esos PIB de los que
nos tienen acostumbrados a hablar para marginarnos aquellos que dicen saber de
economía. Por todo ello, quiero felicitar a todos los premiados y agradecer a
Radio Club Tenerife en el veinticinco aniversario de sus Teides
de Oro el que haya mirado para un sector que en la historia reciente de las
Islas ha estado en la más absoluta marginación.