Los "tiznados" de Tenerife
Wladimiro Rodríguez Brito
El premio Batefuego
Los premios Batefuego de Oro son el reconocimiento nacional más
importante al trabajo de prevención, extinción,
investigación, divulgación y educación sobre incendios
forestales. Son otorgados desde 2002 por
Tuve la suerte de
recoger el premio en el Palacio de
Este premio
está dedicado a nuestra gente, en particular a los equipos humanos que
trabajan en Medio Ambiente. Debemos sentirnos orgullosos de que hacemos las
cosas bien. Este artículo debe servir también para la
revalorización de los "tiznados" de Tenerife, como
cariñosamente los denomino, principalmente de las Brigadas Forestales,
que han hecho que en este año se hayan controlado 34 conatos y
sólo hayamos tenido un incendio -con 11 hectáreas- gracias a su
eficiencia y rápida intervención.
También debe servir
de reconocimiento al personal de Medio Ambiente del Cabildo que ha llevado los
asuntos de mejora de los equipamientos forestales y la formación del
personal. En ese sentido, me gustaría resaltar que desde el Cabildo no
se han escatimado esfuerzos para la preparación de nuestra gente, algo
que repercute directamente en las labores de prevención y
extinción de incendios forestales.
Lo que se
reconoció en Santander a las Brigadas Forestales del Cabildo fue un
nivel de preparación, de eficiencia, y lo que es más importante,
se está asumiendo que el factor humano es clave en los incendios
forestales. Hasta ahora se había priorizado en los elementos
mecánicos, tanto de tierra como del aire, pero debemos insistir en la
figura del hombre como principal elemento en la lucha contra el fuego. La
figura del premio Batefuego 2008 parece algo del
Neolítico, con un hombre apagando el fuego con una rama, y debe
invitarnos a una reflexión y a mirar hacia el factor humano como
principal elemento en la lucha contra los incendios. Claro que un incendio de
grandes dimensiones no se apaga con ramas, pero sí con una cultura de
prevención y con las personas que, como la figura del Batefuego, están conectadas con el campo, con el
medio ambiente y con su entorno.
En la isla de Tenerife
se ha hecho un buen trabajo de prevención en cuanto a los incendios.
Durante este año hemos tenido más de 1.600 quemas de rastrojos a
petición de los agricultores. Este tema de comunicación entre los
campesinos y el personal de Medio Ambiente es un salto cualitativo impensable
hace unos años, y hoy en día casi nadie hace una quema sin contar
con el personal de Medio Ambiente.
Por lo tanto, estamos
logrando un cambio en la cultura de nuestra gente y seguiremos trabajando en
ese mismo sentido. Hemos de desterrar la autocrítica y quitarnos los
complejos de que aquí, en nuestra tierra, se hacen las cosas mal y que
lo de fuera es lo mejor. Este Batefuego es un premio
a la prevención y a la gente que vive y convive con el campo y su
cultura. Es un trabajo merecido por nuestros equipos, por los
"tiznados" y por el personal técnico y administrativo de Medio
Ambiente del Cabildo, ya que entre todos hemos conseguido una mejora importante
en nuestras relaciones con el mundo rural. Lejos de relajarnos, este premio
debe de servir de acicate para todos lo que trabajamos por el Medio Ambiente
para afrontar con decisión el trabajo que nos queda por delante.