Un rasque a los sindicatos y organizaciones sociales

 

Manuel Gutiérrez


Los marinos que siempre hemos trabajado más horas que nadie, sin horarios de trabajo, noches, sábados, domingos y festivos, sin vacaciones, sin posibilidades de conciliación de la vida familiar y laboral y con salarios de miseria, teníamos un decreto de jornadas especiales y se contemplaban las cuarenta horas semanales, aunque jamás se han hecho, siempre muchas más.

 
Bien esa misma UE nos la prolongo en anuencia con empresarios y sindicatos hasta las 74 horas hace años, y sin embargo nadie protestó, solamente algunos de la lista negra. Ahora se pone el grito en el cielo cuando esos mismos intentan poner 65 horas a personas que trabajan mucho menos, descansan por las noches y sábados, domingos y festivos, además de vacaciones anuales y salarios estables.


No cabe la menor duda que la crisis financiera que se han montado, que no es otra cosa que el vampirismo capitalista ya carece de sangre para chupar, nos trae esta clase de retrocesos y otros más en los derechos de los trabajadores, cuando realmente el desempleo es brutal y por tanto se debería reducir la jornada laboral manteniendo el poder adquisitivo de los salarios.

 
Por tanto lo que habrá que hacer en primer lugar es trabajar y producir, quitar sueldos a políticos inútiles, que los funcionarios realmente funcionen, y si con esto no se logra un verdadero equilibrio entre gastos e ingresos, entonces, solo entonces se debería prolongar la jornada laboral.

 

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