Ha corrido la sangre en el "Campamento de la Justicia y
la Dignidad"
En el pasado fin de semana hemos emitido un comunicado acerca de la pacífica
actitud de protesta planteada por la población saharaui de los territorios
ocupados del Sáhara Occidental con la puesta en
marcha del campamento de Agaydam Izik,
en las cercanías de El Aaiún informando a la
población y llamando a las distintas instancias políticas, tanto nacionales
como internacionales, a reclamar de Marruecos una actitud responsable frente a
sus más que justificadas reivindicaciones.
Allí, a pesar del asfixiante cerco
policial y de la fuerte vigilancia llevada a cabo por unidades del ejército
regular y de las unidades antidisturbios, se han reunido en pocos días cerca de
veinte mil saharauis para protestar por su condición de ciudadanos de segunda
categoría en su propio territorio y reclamando mejores condiciones de vida,
acceso al derecho a trabajar y a la educación sin traba alguna y la garantía de
que los recursos del Sáhara Occidental y los
beneficios derivados de su explotación reviertan en el futuro en favor de la
población autóctona a la que legítimamente le corresponde el disfrute de dichos
bienes.
Reclamábamos una atención urgente para la
paciente protesta de un pueblo humillado y vejado en su propio país y
señalábamos los riesgos y peligros de una situación semejante que no hacía más
que agravarse por la negativa por parte de las autoridades, puesta en práctica
por las fuerzas que cercaban el asentamiento, a que se introdujesen en el mismo
agua, alimentos y medicinas en un intento por acabar con la protesta por la
falta de las mínimas condiciones de habitabilidad dentro del mismo.
Hoy, por desgracia, es un día de luto para
todos nosotros, los solidarios con la causa del pueblo saharaui. Tenemos que
lamentar a voz en grito la muerte de un joven saharaui de 14 años, Elgarbi Nayem Foidal
Mohamed Sueid, bajo las balas de una patrulla de las
mal llamadas fuerzas de seguridad... ¿Seguridad para quién, en beneficio de
qué?... Él y sus compañeros, entre los que hay dos heridos gravemente por los
disparos, quienes viajaban en un todoterreno con víveres y medicinas destinados
al campamento, fueron tiroteados al tratar de eludir un control. Una acción
desproporcionada, bárbara y cruel que se inscribe entre los gravísimos
atentados contra la vida, la dignidad y los derechos de la población saharaui
que Marruecos viene cometiendo impunemente desde su ocupación militar del
territorio hace treinta y cinco años.
Instamos a la ONU, a la UE y al Estado
español a que asuman sus responsabilidades en defensa de la legalidad
internacional, por el respeto a los derechos humanos y civiles y en favor de la
salvaguarda de las vidas humanas:
1. Naciones Unidas debe intervenir inmediatamente con
respecto a la seguridad de la población saharaui. La Misión de Naciones Unidas
para el Referéndum en el Sáhara Occidental - MINURSO,
presente en la ciudad de El Aaiún, debe ir
urgentemente al campamento montado por la población saharaui y velar por su
seguridad.
2. La Unión Europea debe paralizar
inmediatamente el Estatuto Avanzado concedido a Marruecos, por no respetar los
derechos fundamentales de la población saharaui. Los Fondos Europeos destinados
a Marruecos deben ser bloqueados. El Acuerdo de Pesca no debe ser renovado.
3. El Gobierno español, siendo el
estado español aún potencia administradora del territorio, debe denunciar
radicalmente esta situación y demandar del gobierno marroquí que cese en su
acoso y violencia contra la población saharaui. La nueva ministra de Asuntos
Exteriores, Trinidad Jiménez (ya que no puede convocar al Embajador marroquí en
España por no estar nombrado), debe requerir de su homólogo marroquí el
cumplimiento de sus obligaciones internacionales con respecto a la población
saharaui.
En este día, cansados de apelar en el
desierto de la indiferencia y dolidos ante un sacrificio tan previsible como
innecesario, pero para nada decaídos, desde CEAS-Sáhara
hemos solicitado una entrevista urgente con la nueva Ministra de Asuntos
Exteriores y nos ponemos a la tarea de organizar, con carácter de máxima
urgencia, una comisión de representantes de los distintos partidos políticos
del Parlamento español que visite El Aaiún y el Campamento
de la Justicia y la Dignidad en busca de un diagnóstico, un análisis que
contribuya a evitar el agravamiento de la crisis y permita que las
reclamaciones del pueblo saharaui puedan efectuarse desde la paz y la libertad
deseadas.
25 de octubre de 20