Sardá presidió con Otegi un acto que ensalzó a un etarra

 

El terrorista Jon Anza fue homenajeado en Bilbao ante el dirigente de Intersindical Canaria

 

Antonio Sardá, histórico dirigente de Intersindical Canaria, compartió el 3 de junio de este año mesa presidencial de un acto electoral de Iniciativa Internacionalista con el líder de la ilegalizada Batasuna, Arnaldo Otegi. Pero el apoyo de Otegi a la formación proabertzale, en la que Sardá se presentaba como número 8 a las elecciones al Parlamento Europeo, no fue lo más llamativo de aquella cita, celebrada en la Casa Arrupe de Bilbao. Lo más llamativo fue el homenaje que previamente se brindó a Jon Anza, miembro de la organización terrorista ETA, ex preso y dado por desaparecido en Francia el pasado 18 de abril.

Antonio Sardá, además, tuvo un papel protagonista en este acto electoral –fue el primero en dirigirse a una concurrencia que abarrotó la Casa Arrupe–, lo que desató las discrepancias en el seno del sindicato separatista canario, que ya antes habían despertado los contactos de Sardá y otros dirigentes de Intersindical Canaria con el entorno del radicalismo independentista vasco. Según fuentes del sindicato, Sardá y un grupo reducido de dirigentes próximos conocían las importantes reticencias que una mayoría de Intersindical Canaria había mostrado hacia sus flirteos de finales de noviembre de 2008 con Askapena, otro colectivo del entorno abertzale, celebrados tanto en Gran Canaria como en Tenerife.

"Otro llenazo para escuchar las buenas noticias que augura Otegi", tituló al día siguiente del acto en Bilbao el diario Gara, que escribió en la información: "Estaba prevista la presencia del prestigioso dramaturgo Alfonso Sastre [cabeza de lista de Iniciativa Internacionalista], pero al final no pudo acudir y fueron el candidato Antonio Sardá y Arnaldo Otegi, como invitado en nombre de la izquierda abertzale, quienes tomaron la palabra". Y continúa la noticia: "Con una ikurriña y la bandera de Nafarroa a un lado, la desaparición del militante Jon Anza [militante de la banda terrorista ETA] también fue recordada. Sardá y Otegi fueron recibidos con efusivos aplausos a su llegada. El miembro de la Ejecutiva de Intersindical Canaria fue el primero en hablar y emplazó a ´castigar´ en las urnas la ´criminalización de las ideas´ que se está llevando a cabo en el conjunto del Estado español".

La importancia que cobró la figura del etarra en el acto en el que participó Sardá no pasó desapercibida para dirigentes de Intersindical Canaria, que ya le habían advertido de las consecuencias que podían ocasionar los lazos con los abertzales, como tampoco para los servicios secretos españoles. Pero es que el etarra Jon Anza no fue la única figura del radicalismo vasco ensalzada ante el sindicalista canario. Ese día se cumplían cuatro años del fallecimiento del histórico militante abertzale Jon Idígoras, absuelto en varias ocasiones por la Justicia por su supuesta vinculación a ETA. Otegi recordó su figura ante la presencia del sindicalista canario e insistió en la idea de que la izquierda abertzale "debe recuperar la ambición de llegar al poder" y ser el "motor" del cambio para "sumar fuerzas independentistas a la izquierda del PNV".

Los temores de un amplio sector de Intersindical Canaria a que los contactos de Sardá y sus seguidores con los abertzales trascendieran a la opinión pública canaria se disiparon cuando pasaron totalmente desapercibidos para los medios de comunicación de las Islas. Sin embargo, no habían pasado desapercibidos para los servicios del Ministerio del Interior, que ya a finales de noviembre realizaron sendos informes sobre los encuentros de Intersindical con Askapena, propiciados por Sardá, el 29 de noviembre en Las Palmas de Gran Canaria ante ocho personas y dos días después, en La Laguna, Tenerife, ante unas 14 personas, según fuentes relacionadas con la investigación.

Iniciativa Internacionalista, en la que formó Antonio Sardá "por su cuenta", según Intersindical, intentó por todos los medios transmitir la idea de que para nada dependía de la izquierda abertzale, pero a todos los efectos, y más tras el apoyo explícito de Otegi en el acto que compartió con el propio Sardá, era una rama del radicalismo separatista vasco. El Tribunal Supremo decidió el 16 de mayo anular la lista, al entender que estaba "infiltrada" por ETA-Batasuna, pero cinco días más tarde, el Constitucional le concedió el amparo al entender que esos vínculos no estaban probados.

De cualquier manera, el bloque –autodenominado "revolucionario"– no alcanzó los suficientes votos para conseguir escaño en el Parlamento Europeo. En el total del país obtuvo 175.895 votos, sobre todo gracias al apoyo de Batasuna. En Canarias, fue la novena fuerza más votada, pero con apenas 1.104 votos.

DANIEL MILLET | Publicado en La Opinión de Tenerife, 27-11-2009