Sardá presidió con Otegi un acto
que ensalzó a un etarra
El
terrorista Jon Anza fue homenajeado en Bilbao ante el dirigente de
Intersindical Canaria
Antonio Sardá,
histórico dirigente de Intersindical Canaria, compartió el 3 de junio de este
año mesa presidencial de un acto electoral de Iniciativa Internacionalista con
el líder de la ilegalizada Batasuna, Arnaldo Otegi.
Pero el apoyo de Otegi a la formación proabertzale, en la que Sardá se
presentaba como número
Antonio Sardá, además, tuvo un papel protagonista en
este acto electoral –fue el primero en dirigirse a una concurrencia que
abarrotó la Casa Arrupe–, lo que desató las
discrepancias en el seno del sindicato separatista canario, que ya antes habían
despertado los contactos de Sardá y otros dirigentes
de Intersindical Canaria con el entorno del radicalismo independentista vasco.
Según fuentes del sindicato, Sardá y un grupo
reducido de dirigentes próximos conocían las importantes reticencias que una
mayoría de Intersindical Canaria había mostrado hacia sus flirteos de finales
de noviembre de 2008 con Askapena, otro colectivo del
entorno abertzale, celebrados tanto en Gran Canaria como en Tenerife.
"Otro llenazo para escuchar las
buenas noticias que augura Otegi", tituló al día
siguiente del acto en Bilbao el diario Gara, que
escribió en la información: "Estaba prevista la presencia del prestigioso
dramaturgo Alfonso Sastre [cabeza de lista de Iniciativa Internacionalista],
pero al final no pudo acudir y fueron el candidato Antonio Sardá
y Arnaldo Otegi, como invitado en nombre de la
izquierda abertzale, quienes tomaron la palabra". Y continúa la noticia:
"Con una ikurriña y la bandera de Nafarroa a un lado, la desaparición del militante Jon Anza
[militante de la banda terrorista ETA] también fue recordada. Sardá y Otegi fueron recibidos
con efusivos aplausos a su llegada. El miembro de la Ejecutiva de Intersindical
Canaria fue el primero en hablar y emplazó a ´castigar´
en las urnas la ´criminalización de las ideas´ que se está llevando a cabo en el conjunto del
Estado español".
La importancia que cobró la figura del etarra en el acto en el que participó Sardá no pasó desapercibida para dirigentes de
Intersindical Canaria, que ya le habían advertido de las consecuencias que
podían ocasionar los lazos con los abertzales, como
tampoco para los servicios secretos españoles. Pero es que el etarra Jon Anza
no fue la única figura del radicalismo vasco ensalzada ante el sindicalista
canario. Ese día se cumplían cuatro años del fallecimiento del histórico militante
abertzale Jon Idígoras, absuelto en varias ocasiones por la Justicia por su
supuesta vinculación a ETA. Otegi recordó su figura
ante la presencia del sindicalista canario e insistió en la idea de que la
izquierda abertzale "debe recuperar la ambición de llegar al poder" y
ser el "motor" del cambio para "sumar fuerzas independentistas a
la izquierda del PNV".
Los temores de un amplio sector de
Intersindical Canaria a que los contactos de Sardá y
sus seguidores con los abertzales trascendieran a la
opinión pública canaria se disiparon cuando pasaron totalmente desapercibidos
para los medios de comunicación de las Islas. Sin embargo, no habían pasado
desapercibidos para los servicios del Ministerio del Interior, que ya a finales
de noviembre realizaron sendos informes sobre los encuentros de Intersindical
con Askapena, propiciados por Sardá,
el 29 de noviembre en Las Palmas de Gran Canaria ante ocho personas y dos días
después, en La Laguna, Tenerife, ante unas 14 personas, según fuentes
relacionadas con la investigación.
Iniciativa Internacionalista, en la que
formó Antonio Sardá "por su cuenta", según
Intersindical, intentó por todos los medios transmitir la idea de que para nada
dependía de la izquierda abertzale, pero a todos los efectos, y más tras el
apoyo explícito de Otegi en el acto que compartió con
el propio Sardá, era una rama del radicalismo
separatista vasco. El Tribunal Supremo decidió el 16 de mayo anular la lista,
al entender que estaba "infiltrada" por ETA-Batasuna, pero cinco días
más tarde, el Constitucional le concedió el amparo al entender que esos
vínculos no estaban probados.
De cualquier manera, el bloque
–autodenominado "revolucionario"– no alcanzó los suficientes votos
para conseguir escaño en el Parlamento Europeo. En el total del país obtuvo
175.895 votos, sobre todo gracias al apoyo de Batasuna. En Canarias, fue la
novena fuerza más votada, pero con apenas 1.104 votos.
DANIEL MILLET | Publicado en La Opinión de Tenerife, 27-11-2009