A modo de introducción del libro

 

“PATRIA ES RAÍZ Y DESTINO”

 

de Víctor Ramírez

 

 

No debe extrañarnos, pero sí duele, que sólo asistan a opinar y manifestarse públicamente en televisiones, radios y periódicos, las "personalidades" pertenecientes a la casta social colonizadora (canarios nativos ellos o fuereños que se arrogan cínicamente el embaucador papel de canarios -españolisímos eso sí). A los independentistas se nos ningunea, se nos oculta, se nos margina...

 

Sin darnos cuenta, abusando de nuestra indefensión, se nos liquida como pueblo. Se nos aniquila el espíritu que -como pueblo distintivo- nos pertenece por imperativo sicológico. Y se aniquila porque se nos dirige desde fuera, porque aquí sólo tienen acceso a puestos de responsabilidad social personas con el peor de los espíritus, el espíritu de esbirro codicioso de riqueza material. Se nos dirige mientras se nos mangonea indecentemente desde todos los medios de comunicación.

Somos un pueblo mayor de edad, con unos componentes genéticos y culturales -como todos los pueblos del mundo- predominantes y distintivos en la mayoría de nosotros, componentes que han ido forjando nuestros desdichados ancestros. Yo mismo puedo asegurar fehacientemente que desciendo de decenas de canarios precoloniales, y me siento descendientes de éstos -y no español.

 

Pero, aunque mis padres o antepasados directos fueran españoles -como ocurrió con el cubano José Martí Pérez, con el mexicano Miguel Hidalgo, con tantos otros-, sería también independentista. Y lo sería porque política es planificar el futuro con los elementos disponibles en el presente y con las enseñanzas adquiridas por el pasado.

 

Y la única política que pueda beneficiar a nuestra Nación, que deje de perjudicarnos como pueblo, es dejando de estar sojuzgados por el poderío metropolitano español a través de nativos esbirros coloniales. Sobra capacidad de buena autodirección en muchos canarios.

 

La patria es una raíz y un destino -escribió Eduardo Galeano en artículo titulado, muy significativamente, Prohibido Olvidar. Guste o repugne, nuestra verdadera raíz distintiva son los canarios precoloniales y nuestro único destino mejorador está en la digna capacidad de comportarnos como pueblo responsable y no sojuzgado. Esta dignidad sólo será posible con la independencia solidaria.

 

 Me duele que sean más del setenta por ciento los fuereños que -según leí en prensa- desde "puestos de poder privados o públicos" ordenan y dirigen nuestro devenir colectivo. El treinta por ciento restante -canarios de nación- estará formado, seguramente, por compinches o capataces esbirriles de aquéllos.

 

¿Es que sólo con violencia homicida se gana un pueblo el respeto? ¿No tiene cabida el pacifismo fecundo -que no la pacificación esterilizante- en la pugna por mejorar la situación del pueblo al que perteneces?

 

Vivir es sentir: sensaciones y sentimientos jalonan ininterrumpida y complejamente nuestra vida. El conocimiento te hace sentir de una manera distinta a la ignorancia. Por eso se nos dificulta el conocernos: para que nos sintamos lo que no somos y así podérsenos mangonear mejor.